JUAN ANDRÉS ELHORDOY
Respeto a aquellos que estoicos mantienen la negativa a usar un celular. Muchos argumentan que es por un problema de costos pero otros, aluden a la tranquilidad de vivir desconectados. Son ellos, pocos o muchos, que conspiran contra la Ancel que quiere seguir creciendo. Igualmente, sin ellos, la empresa de los uruguayos pudo festejar el millón de usuarios con muchísimos bombos y suculentos platillos.
Confieso que no extraño la vida sin celulares ni los tiempos en que para pedir una llamada de larga distancia tenía que hablar con la operadora de Antel y formular la fatídica pregunta de "¿cuánto demora?", para inmediatamente preguntar "Y urgente?". Atrás quedaron los teléfonos de disco que fueron un dolor de cabeza cuando daba ocupado, porque la falta del "redial", obligaba a repetir el ejercicio hasta conseguir el éxito.
Los primeros celulares llegaron al país de la mano de un contrato que Antel y Abiatar (entonces Movicom) firmaron en 1991, por el cual la empresa privada ofrecía el servicio "por cuenta y orden" de Antel. Ya con el nacimiento de Ancel en septiembre de 1994 y con el desembarco de CTI, se configuró un mercado en competencia. En este contexto, Ancel creció tan rápido, que en 12 años logró empardar y superar el número de clientes que tiene la monopólica Antel con sus teléfonos fijos.
Según la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (URSEC), en 2005 se hablaron 390 millones de minutos (63% a móviles y 37% a fijos). El tráfico viene recuperándose tras la crisis de 2002, influenciado por la caída relativa de los precios. Por otro lado, la competencia de celulares con las llamadas de larga distancia obligó a Antel a rebajar las tarifas cerca de un 50% entre 2001 y 2005.
Pero más allá de las facturas, se sabe que ese aparatito útil está en vías de transformarse en una plataforma exuberante. Entrecasa, la misma Ancel se apresta a firmar un convenio con Blackberry para ofrecer un servicio que ya tiene años en el mundo desarrollado y que las competidoras Movistar y CTI ya ofrecen aquí. Pero además pondrá a disposición un servicio de localización GPS de personas/celulares que significará un importante avance de las tecnologías al servicio de la seguridad.
Ancel también quiere mejorar el servicio de mensajería que suele dejar en blanco a más de uno cuando se concentra la demanda. Tratará de imitar a China Mobile y China Unicom, que con motivo del año nuevo lunar, procesaron 14 mil millones de mensajes de SMS de 460 millones de clientes a lo largo de una semana. También lanzará al mercado un servicio que permite enviar mensajes publicitarios a personas que transitan por lugares específicos, como por ejemplo, ofertas de centros comerciales.
Con el celular, pronto se generalizará la conexión a Internet, los servicios de pagos electrónicos como si fueran tarjetas de crédito y los centros de entretenimiento. A tal punto esto es realidad que ya hay empresas uruguayas dedicadas a la animación digital que producen cortometrajes para telefónicas europeas. Un ejemplo es www.animalada.com.uy, o la estrella pop china Wei Wei, que lanzó un disco para teléfonos celulares después de haber vendido 200 millones de placas.
Aunque sea muy valorada por los uruguayos, Ancel corre en desventaja porque es una empresa minúscula en el mercado global. Sus competidoras próximas Movistar (Telefónica) y CTI (América Móviles) están en varios países y superan los 100 millones de clientes cada una. Ancel está ocupada porque su competencia la obliga a esforzarse cada vez más, para no quedar afuera de las necesidades que genera el mercado global.