Domingo | 21.01.2007
Montevideo, Uruguay | 05:26
 DS - Domingos
El verano viene accidentado
El verano es época de zafra para los siniestros en rutas y caminos. Pero muy pocos conocen la legislación que rige en la materia y sus consecuencias penales.

GABRIELA VAZ

Probablemente lidere el ranking de fatalidades que uno cree que nunca le pasarán, hasta que suceden. Los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte en Uruguay en menores de 35 años y las estadísticas de siniestros aumentan cada día. Las temporadas estivales parecen ser época de zafra: diciembre, enero y febrero siempre rebasan ampliamente la cifra promedio del resto del año, que suele rondar los 120 accidentes mensuales.

Los números describen una realidad que estremece. Sin embargo, pocos son los uruguayos que atienden este problema y menos aún los que consideran las consecuencias penales que puede acarrear un siniestro vial. "La gente no tiene claro que puede ir presa por un accidente de tránsito", dice el abogado penal Jorge Barrera, quien trabaja para diversas compañías de seguro en Uruguay y Argentina y se ocupa de dar asistencia a los clientes de esas empresas durante la temporada en Punta del Este.

El verano es una de las épocas de más trabajo para el abogado. Tal como él mismo explica, "a partir de diciembre hay más actividad, muchas despedidas, más presencia de alcohol, más cansancio, menos tiempo de sueño y la tensión que significa el final del año, mientras que en enero y febrero hay más autos por la presencia de turistas".

Sólo en diciembre pasado hubo la friolera de 233 episodios en rutas y caminos nacionales, según afirmó Fernando Rolando, jefe de Relaciones Públicas de Policía Caminera, al tiempo que indicó que hasta el 17 de enero se registraron 131 accidentes de tránsito, con 143 lesionados y tres fallecidos. El 43,5% de los episodios tuvo lugar en rutas de Canelones, seguido por 10,4% en Montevideo, 8,87% en Maldonado y 6,45% en Rocha.

A su vez, sólo en Montevideo y el área metropolitana se registraron alrededor de 200 accidentes leves y 36 graves, con seis fallecidos, según cifras de la Policía de Tránsito. La sección Estadística y Análisis indicó que la mayoría de los siniestros ocurren durante la tarde, y que los peores días han sido los lunes.

RESPONSABILIDAD. Cuando sucede un accidente de tránsito, el estrés, el shock o la angustia que viven los protagonistas de acuerdo a la gravedad del hecho se suman al desconocimiento absoluto del proceder jurídico que se desata.

No obstante, la legislación en esta materia es clara, afirma Barrera, autor del libro Responsabilidad penal y accidentes de tránsito. "Se puede estar de acuerdo o no con ellas, pero las normas son contundentes. Debemos velar porque se apliquen correctamente. La legislación que debería reverse no es la penal sino la civil: hay que establecer un seguro obligatorio. Sin ello, existe una gran cantidad de víctimas que no recibe indemnización ni siquiera para gastos médicos", opina el abogado.

A priori, el terreno penal en materia de accidentes puede parecer espinoso, ya que los delitos cometidos raramente son intencionales. "Los daños que se producen no se ajustan a la intención que el sujeto tiene. Tampoco existe, en la mayoría de los casos, dolo eventual (intención), lo que existe es culpa".

En su libro, recientemente editado por Amalio Fernández y que cuenta con las colaboraciones de los abogados Mario Pereira Garmendia y Marianela Melgar, Barrera pone a disposición un manual de consulta tanto teórico como jurisprudencial para quienes trabajen en esa área, pero también útil para todo el que quiera interiorizarse en el tema y pueda superar sus tecnicismos. Allí, el autor detalla en qué situaciones se producen procesamientos y, en caso de que exista condena, cuál es el monto de la pena.

LEYES. Para algunos manejar es un placer, para otros resulta casi engorroso y para la gran mayoría tan sólo es cuestión de inercia. A la hora de sentarse frente al volante, nadie considera la posibilidad de verse envuelto en un choque con consecuencias penales y, peor aún, fatales. Pero situaciones del estilo son diarias. Entre los delitos graves que más comúnmente se cometen sobre ruedas el primer lugar se lo lleva el homicidio culposo, que es el producido a raíz de imprudencia, impericia, negligencia o violación de reglamentos.

Según lo dicta el Código Penal, el conductor que por alguna de esas razones atropelle a alguien ocasionándole la muerte puede ser condenado a un mínimo de seis meses de prisión o un máximo de ocho años de penitenciaría.

Esta última es la pena más alta que se establece ante el panorama de un accidente de tránsito. No obstante, explica Barrera, "para que se aplique la pena máxima no debe haber ningún atenuante, como buena conducta anterior, reparación del mal causado, presentación a la policía, o colaboración con las autoridades judiciales".

Los accidentes con lesionados también se encuentran en franco ascenso. En 2006, más de 2.000 personas resultaron heridas -sólo en rutas y caminos nacionales-como consecuencia de siniestros viales. El Código considera lesiones "graves" a enfermedades que pongan en peligro la vida de la víctima, a una incapacidad para realizar las ocupaciones ordinarias por un período mayor a 20 días, a la debilitación permanente de un sentido u órgano o bien a la anticipación de un parto. En esos casos, la pena para el responsable oscila entre 20 meses de prisión a 6 años de penitenciaría. El máximo sube a 8 años en caso de lesiones "gravísimas", es decir, si del hecho se deriva una enfermedad incurable, la pérdida de un sentido, una deformación permanente del rostro, la pérdida de un miembro o de un órgano, o una grave y permanente dificultad de la palabra.

Los casos de omisión de asistencia, si bien suelen tener mucha repercusión, son poco frecuentes.

A pesar de que los accidentes de tránsito son una realidad en ascenso en nuestro país, raramente se discute la responsabilidad penal de los involucrados. Para Barrera, las personas siempre ven el Derecho Penal como algo ajeno, cuando éste puede alcanzar a cualquier ciudadano. "La gente no tiene claro que puede ir presa por un accidente de tránsito. Sólo toma conciencia cuando alguien cercano se enfrenta a una situación de este tipo".

La cifra

120 - Es el promedio de siniestros mensuales de marzo a noviembre. En temporada de verano, la estadística casi llega a duplicarse.

Campaña mundial de la ONU en abril

Los accidentes de tránsito matan a 1,2 millones de personas en el mundo cada año, a la vez que constituyen la segunda causa de muerte entre quienes tienen 5 y 25 años en todo el planeta.

Atendiendo a esta realidad, este 2007 las Naciones Unidas celebrarán por primera vez la Semana Mundial por la Seguridad Vial.

Del 23 al 27 de abril, decenas de países generarán iniciativas en pos de alertar sobre esta "enfermedad social", según lo define la OMS.

Los mensajes se centrarán en los usuarios jóvenes de carreteras.

OMS: una enfermedad social evitable

Dicen que los accidentes no son accidentales. La Organización Mundial de la Salud señala que los accidentes de tránsito no sólo representan un gravísimo problema para la salud sino que constituyen una enfermedad social evitable. Aquí, algunas acciones concretas para prevenirlos.

Si tiene que manejar, no tome. A los múltiples ensayos realizados sobre los efectos del alcohol, un estudio efectuado por investigadores de las universidades de Washington y Nueva Zelanda demostró que un solo trago compromete la habilidad de percibir un objeto inesperado, como la presencia de un peatón o la aparición repentina de un auto. Según el artículo publicado en la revista Applied Cognitive Psychology, una pequeña dosis de alcohol conduce a un déficit en el proceso de percepción que puede hacer desaparecer un objeto del campo visual.

Si tiene sueño, no maneje. La somnolencia implica riesgos altísimos para los conductores y constituye un factor mucho más difícil de controlar que el alcohol. Las personas que manejan vehículos después de estar despiertos entre 17 y 19 horas lo hacen peor que quienes tienen el nivel de alcoholemia límite permitido para conducir. Y la combinación de ambas es catastrófica: el alcohol deprime el sistema nervioso y potencia el sueño.

Si maneja, no use celular. Las distracciones que provoca cuadriplican la posibilidad de chocar, según un estudio publicado en el Medical Journal of Australia, que halló que los conductores de su país no son conscientes de los riesgos que implica hablar por teléfono mientras se conduce.

No se deje presionar por sus pares. Un reciente artículo de la revista Pediatrics afirma que la posibilidad de quedar involucrado en un accidente es proporcional a la cantidad de adolescentes que viajen en el vehículo. También hay riesgos cuando un adolescente -sobre todo las chicas- no pueden decirle "no" a un amigo conductor que ha bebido.

No haga de la transgresión una norma nacional. Una de las principales recomendaciones que la Academia Americana de Pediatría realiza a los padres es que actúen como modelo para sus hijos, con el fin de que reciban el entrenamiento adecuado antes de lanzarse a conducir.

Fuente: La Nación.

 Utilidades
Imprimir
Enviar
Títulos
Ranking
Tamaño
 ASISTENCIA AL USUARIO | 903 1986  ..........................................................................................
 CLASIFICADOS | 400 2141 - 131  SHOPPING EL PAIS | 903 1986
 REDACCION IMPRESA | 902 0115  REDACCION DIGITAL | 902 0115 int 440
 PUBLICIDAD IMPRESA | 902 3061  PUBLICIDAD DIGITAL | 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 4, CP. 11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2006
Miembro de GDA, Grupo de Diarios de América
Powered by ANTELDATA
Medición de Tráfico
Certifica.com