
EL QUE CONOCÍA todos los piringundines era mi amigo, el Narigón Costoya. Hombre de la noche a pesar de su juventud, era para mí una imagen digna de admiración y envidia, cuando se entreveraba con gente avezada en el trajín algo turbio de boliches y reductos tangueros.
QUINCE AÑOS después de establecida la paz en Versalles, Uruguay entró en posesión de un fino secreto militar.
UN HOMBRE llamado Fliteraft había salido un día de su oficina de bienes raíces en Tacoma para ir a almorzar, y nunca había regresado.
ESTABA TENDIDO en el suelo, sobre una cama de pellejos. Un cuero de vaca colgaba de uno de los maderos del techo.
La mano Patricia Highsmith Un joven le pidió a un padre la mano de su hija y la recibió en una caja; era su mano izquierda. PADRE: Me pediste su mano y ya la tienes. Pero, en mi opinión, querías otras cosas y las tomaste. JOVEN: ¿Qué... | Carrera inconclusa Ambrose Bierce JAMES BURNE Worson era zapatero, habitante de Leamington, Warwickshire, Inglaterra. Era propietario de un pequeño local, en uno de esos pasajes que nacen de la carretera a Warwick. Dentro de su humilde círculo, lo estimaban... | |
Mi vida con la ola Octavio Paz Cuando dejé aquel mar, una ola se adelantó entre todas. Era esbelta y ligera. A pesar de los gritos de las otras, que la detenían por el vestido flotante, se colgó de mi brazo y se fue conmigo saltando. No quise decirle nada,... | Nada más que un insecto Clarice Lispector ME COSTÓ un poco comprender lo que estaba viendo, de tan inesperado y sutil que era: estaba viendo un insecto posado, verde claro, de piernas altas. Era una esperanza, que siempre me dijeron que es de buen augurio.... | |
Staff EDITOR JEFE: László Erdélyi COORDINACIÓN: Elvio E. Gandolfo Rosario Peyrou Álvaro Buela María Sánchez SECRETARIA: Susana Yaquinta CORRESPONSALES: Juana Libedinsky (Nueva York) Ioram Melcer... | Suspiros Luis Fernando Verissimo UN HOMBRE buscó una vidente. Ella leyó su mano, en silencio. Después extendió las cartas delante de él y las examinó largamente. Por fin, miró la bola de cristal. Y concluyó: -Usted va a morir en un lugar con... | |