En la búsqueda de un nuevo impulso para la segunda fase de su gobierno, el presidente de Chile, Ricardo Lagos, realizó el 7 de enero mayor ajuste de gabinete en lo que va de su mandato. El mandatario cambió a siete de sus ministros, aunque mantuvo en lo fundamental los equilibrios políticos.
Los comentarios sobre los cambios al gabinete se centraron en el Ministerio de Defensa en donde asumió por primera vez en el país y en América Latina una mujer, Michelle Bachelet. La nueva autoridad de la estratégica cartera es hija de Alberto Bachelet, un general de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) hasta julio de 1973. Una vez perpetrado el golpe militar que encabezó Augusto Pinochet, el 11 de septiembre de ese año, el ex oficial fue detenido y condenado por un Consejo de Guerra bajo los cargos de traición a la patria e inducción a la sedición por mantener su lealtad al gobierno del derrocado Salvador Allende y negarse a cooperar con el régimen militar. Según consta en el Informe Rettig sobre derechos humanos, emitido en 1991, Alberto Bachelet murió en 1974 a consecuencia de los reiterados castigos físicos que se le aplicaron mientras estuvo en un campo de prisioneros.
Además de esta emblemática señal, Lagos eligió para relacionarse con el mundo militar a una militante del Partido Socialista, situación inédita desde que Orlando Letelier ocupara esa cartera de Estado, en las postrimerías de la Unidad Popular (1970-73). Aunque la secretaria de Estado (49 años) es médico de profesión, titulada en la Universidad de Chile y con estudios de esa disciplina en Alemania y Francia, también ha efectuado postgrados en ciencias políticas y estratégicas en la Universidad de Defensa de Estados Unidos. Debido a sus conocimientos en esa área, prestó asesorías a tres ex secretarios de Defensa, todos militantes de Democracia Cristiana como había sido la tónica en ese Ministerio desde que la multipartidaria Concertación por la Democracia inició el primero de sus tres gobiernos consecutivos, en 1990.
En sus primeras declaraciones a la prensa, consideró su nuevo cargo como un hito histórico a nivel latinoamericano. "Me siento muy honrada por este gesto. Así como con todo mi compromiso, entusiasmo y energía me dediqué a ser ministra de Salud, con todo el compromiso, seriedad y energía, seré ministra de Defensa".
Con respecto a la pérdida de su padre, hace 23 años, dijo que siempre sentirá un vacío pero que el dolor lo tiene superado y asevera estar reconciliada con la FACH. "Desde hace varios años nos hemos vuelto a encontrar y hemos tenido la mejor experiencia, tanto humana como de trabajo".
Fuentes militares indicaron al diario El Mercurio que Michelle Bachelet -la primera mujer en Defensa en 188 años, en Chile- no es desconocida para ellos y que goza de prestigio por su currículum en el mundo castrenses. Sus cuatro años como asesora de ministros del área, la llevaron a conocer y mantener excelentes relaciones con los actuales altos mandos del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, se destacó. Sobre su nombramiento, los entrevistados por el rotativo dijeron que la presencia de una mujer al mando de Defensa constituye todo un signo de los nuevos tiempos, pues confirma las políticas implementadas por los militares de incorporar mujeres en sus cuadros.
Observadores coincidieron en que el cambio en la cartera, es simbólico y que se puede interpretar como una señal de reconciliación. Las tareas pendientes de Bachelet son impulsar los procesos de modernización de las Fuerzas Armadas y la renovación de armamentos obsoletos en que están empeñadas la aviación y la marina, y el traspaso de la policía uniformada hacia el Ministerio del Interior.
DPA