La Paz - El liberal Gonzalo Sánchez de Lozada, de 72 años, llamó a la unidad nacional y prometió combatir la honda crisis económica y la pobreza que aqueja a más del 60% de los bolivianos, en su discurso de investidura este martes ante el Congreso de Bolivia.
Prometió también derrotar la corrupción, que engendra la marginalidad y después de situar a Bolivia en medio de una encrucijada, en tono conciliador urgió, a sus adherentes y opositores, a restablecer el crecimiento económico, a proteger a los desvalidos y a devolver al pueblo la confianza que ha perdido.
Por qué no nos unimos y derrotamos a la crisis reclamó Sánchez de Lozada y planteó una tregua y un pacto social para sacar a Bolivia de la crisis que puede convertirse en colapso. Haremos una tregua y un pacto social para sacar a Bolivia de esta terrible crisis económica que puede volverse peor (...) para que todos los bolivianos comencemos a trabajar para una sociedad donde se derrote la corrupción y se combata la exclusión social, exhortó.
Yo espero con la ayuda de todos ustedes, con la unión de todos, podemos resistir y superar esta crisis económica, clamó el mandatario en presencia de un congreso con casi 47% de opositores y de los mandatarios de Perú, Alejandro Toledo y de Venezuela, Hugo Chávez.
Quiero pedirles la ayuda de todos ustedes. Es el cuarto año de una recesión económica. El desempleo ha subido tres veces y la gente anda desesperada, decepcionada con su país, sus líderes y ellos mismos, agregó.
Dirigiéndose al Congreso, 30% de cuyos miembros son indígenas de izquierda, pidió unidad como lo haríamos si hubiera la invasión de una potencia extranjera que quisiera dominar Bolivia. Nos uniríamos, quién sería el boliviano que no se uniría a Bolivia en un momento como ése y quién es el boliviano que no se va juntar para derrotar esta situación de crisis nacional.
Convocó al Movimiento al Socialismo, del líder indígena opositor Evo Morales, para que se unan en este momento de emergencia, de necesidad.
Planteó también una cruzada contra la corrupción, que desangra del erario nacional alrededor de 1.000 millones de dólares anuales. No podemos tener un país que vive en pobreza, que vive indignado porque ve cómo la corrupción saca el pan de la boca de los hijos de la gente más pobre de Bolivia, afirmó.
Un insospechadamente conciliador Sánchez de Lozada se dijo resuelto a reducir el desempleo del 12% que afecta a la población activa de unos 4 millones de habitantes y prometió generar empleo, por medio de un ambicioso programa de inversión pública que comenzará a ser implantado en los próximos 90 días.
Con el objetivo de generar empleo de matriz estatal, este libremercadista que gobernó el país entre 1993 y 1997, lapso en que privatizó la mayor parte de las empresas públicas, entre ellas todas las estrategias, también se comprometió a proporcionar riego a 111.000 hectáreas de tierras de cultivo y electricidad a 200.000 familias campesinas.
Luego de agradecer a su aliado el expresidente socialdemócrata Jaime Paz, anunció, fiel a sus propuestas prelectorales, la construcción de un eje carretero que vinculará al país a través de más de 2.000 km longitudinales de norte a sur, como también de redes de gas doméstico para 250.000 hogares bolivianos y de 100.000 viviendas populares.
Resuelto asimismo a acicatear la demanda agregada, reafirmó su compromiso de pagar el Bonosol, una bonificación anual, estatal y vitalicia destinada a unos 400.000 bolivianos mayores de 65 años.
Convertido en uno de los temas políticos más sensibles de los últimos tiempos, la exportación de gas boliviano a mercados de ultramar, llamó a formular un plan nacional, una política nacional de gas, con la participación de todos.
La política gasífera tiene que ser hecha de forma transparente, tenemos que hablar y escuchar al pueblo y tenemos que asegurar que esta riqueza se invierta en educación, apuntó.
Llamamiento a la unidad boliviano-peruana
El presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, clamó por la unión con Perú.
Luego de subrayar que al fin y al cabo somos una sola nación, destacó que lo único que falta es separar y borrar las fronteras artificiales que divide nuestro lago sagrado (por el Titicaca, en Los Andes y) nuestra etnia aymara.
Al tiempo de asumir el mandato del Congreso boliviano, afirmó que tarde o temprano (la unión de) nuestros dos grandes pueblos va a suceder.
Dirigiéndose de otra parte a su colega venezolano, Hugo Chávez, también presente en la ceremonia de cambio de mando y que coincidió con el 177 aniversario patrio, relievó que la creación de la república boliviana, en 1825, se debe a la espada y genio venezolanos, en alusión del libertador andino Simón Bolívar. AFP