Indianápolis, (EEUU) - La selección de Argentina no pudo conseguir la medalla de oro en el XIV Campeonato del Mundo de baloncesto de Indianápolis 2002, pero la de plata y la forma como jugó permitió que llenara de gloria a toda Latinoamérica.
Argentina cayó derrotada en la prórroga por 84-77 frente a Yugoslavia, en un partido que tuvo un final más que polémico por las decisiones de los árbitros Reynaldo Mecedes, de República Dominicana, y el griego Nicolaous Pitsilkas, que fue el principal.
La derrota no empañó la gran actuación de Argentina (8-1), que hasta el partido de la final fue el único equipo que mantuvo el invicto y demostró ser el más conjuntado y con un estilo propio de juego.
Argentina, que jugó el décimo mundial, ya pasó a la historia al ser el primer equipo que venció a Estados Unidos, país anfitrión, desde que en 1992 seleccionó a jugadores de la NBA con los que había conseguido 58 triunfos consecutivos. "Nos hemos quedado con la medalla de plata, pero todos sabemos que somos los verdaderos campeones y los que más nos merecimos la de oro´´, declaró a EFE el entrenador de Argentina, Rubén Magnano. "Sólo habrá que ver el vídeo del partido para darnos cuenta de quien ganó realmente el partido de la final´´.
La lesión del escolta estrella Enmanuel Ginóbili no fue impedimento, como sucedió en el partido de semifinal contra Alemania, para que el resto de los jugadores de Argentina hiciese una vez más el mejor baloncesto del torneo como equipo.
Ginóbili, el nuevo jugador de los Spurs de San Antonio, no tuvo la suerte de terminar el torneo en plenitud de forma por culpa de un esguince que sufrió en el tobillo durante el segundo cuarto del partido de semifinal frente a Alemania, pero consiguió convencer a todos de que es un gran jugador y fue el único latinoamericano en aparecer en el Equipo Ideal del Mundial. "Me siento un poco triste y frustrado porque no pude ayudar hasta el final a mis compañeros a conseguir el oro, aunque creo que de haber sido todo normal en los últimos segundos del partido contra Yugoslavia, ahora seríamos campeones´´, declaró a EFE Ginóbili.
La medalla lograda por argentina fue la décima que conseguía una selección latinoamericana en los mundiales y la primera desde que Brasil ganó la de bronce en el Mundial de Manila. Brasil también es la selección latinoamericana con más medallas en los mundiales al conseguir seis, dos de oro, dos de plata y dos de bronce, mientras que la de Chile tiene dos de bronce y Argentina posee la de oro que ganó en el primero de 1950 disputado en Buenos Aires.
Si Argentina fue la referencia del éxito completo del baloncesto latinoamericano, Puerto Rico y Brasil con sus respectivos puestos del séptimo y octavo, también confirmaron los progresos logrados en los últimos años y la integración dentro del grupo de los mejores del mundo.
Puerto Rico en su octavo mundial estuvo a las puertas de conseguir meterse de nuevo en la lucha por una medalla y sólo la derrota en los últimos segundos frente a Nueva Zelanda en el partido de cuartos de final le impidió triunfar en plenitud después de haber derrotado nada menos que a Yugoslavia, la doble campeona, y a la de España. "Tenemos que sentirnos felices por lo conseguido en este mundial, aunque como es lógico también tuvimos la posibilidad de llegar mucho más lejos, de conseguir una medalla´´, declaró Julio Toro, entrenador de Puerto Rico.
La selección boricua logró ganar a Brasil en el partido por el séptimo puesto y sube cuatro lugares con relación a su participación en el Mundial de 1998 disputado en Atenas, donde quedó undécimo.
Puerto Rico también aportó al mundial el gran espectáculo individual que fue ver en acción al base Carlos Arroyo, que confirmó con méritos propios, que se merece estar en el baloncesto de la NBA, lo mismo que el escolta Elías Larry Ayuso, que en las dos primeras rondas del torneo fue el máximo encestador para el final quedar séptimo con 18 puntos de promedio. Ayuso, a quien muchos comparan por su estilo de juego y facilidad encestadora a Michael Jordan y Larry Bird, demostró que puede tener también un hueco dentro del baloncesto profesional de la NBA.
Brasil, que fue octavo al perder con Puerto Rico, no tuvo un mundial brillante, aunque llegó a la segunda ronda invicto, pero luego se vino a menos, pero el seleccionador Helio Rubens Garcia demostró que su proyecto va por buen camino y el octavo lugar es mejor que el décimo que lograron en el Mundial de Atenas´98.
"Hicimos cosas buenas y mostramos que cuando jugamos con cabeza en el campo podemos lograr grandes cosas, pero todavía nos falta madurar y tendremos un futuro brillante´´, destacó Rubens Garcia.
Venezuela, que jugó su segundo mundial, fue la única selección latinoamericana que no mejoró con relación a la última participación que tuvo, que fue en 1990 y quedó undécima, mientras que en Indianápolis no pudo pasar a la segunda ronda y se tuvo que conformar con el decimocuarto puesto.
A pesar de tener talento con una mezcla de jóvenes y veteranos, Venezuela nunca hizo su mejor baloncesto en el campo y lo más destacado fue ver al alero Víctor Díaz, que se convirtió en el segundo mejor encestador individual del torneo con un promedio de 22,0 puntos, sólo superado por el alemán Dirk Nowitzki.
Clasificación final: 1. Yugoslavia, 2. Argentina, 3. Alemania, 4. Nueva Zelanda, 5. España, 6. Estados Unidos, 7. Puerto Rico, 8. Brasil, 9. Turquía, 10. Rusia, 11. Angola, 12. China, 13. Canadá, 14. Venezuela, 15. Argelia, 16. Líbano. EFE