SANTIAGO | AP y AFP
"La prisión política y la tortura constituyeron una práctica institucional de Estado que es absolutamente inaceptable y ajena a la tradición histórica de Chile", concluyó un
informe
difundido a la población por presidente Ricardo Lagos.
El texto fue elaborado por una comisión presidencial que acreditó torturas en al menos 28.000 chilenos durante el régimen de Augusto Pinochet (1973 - 1990). Los perjudicados recibirán una pensión vitalicia de unos 190 dólares, y garantías médicas, de vivienda y educación, anunció Lagos.
Ex militares rechazaron por "unilateral" el informe, al tiempo que ex presos consideraron insuficiente las compensaciones asignadas por el gobierno.
El general retirado Guillermo Garín dijo ayer que "es un error" no individualizar en el informe a las víctimas y victimarios porque "el 99,9% de mis camaradas de armas no participaron en estos actos". "Así, estamos todos cuestionados y eso es una aberración", añadió.
La Coordinadora de ex Presos Políticos valoró el informe, pero advirtió que no se cumplieron sus aspiraciones de "verdad, justicia y reparación integral".
DETALLES. El informe sobre Prisión Política y Torturas durante la dictadura de Pinochet acredita la aplicación de tormentos a 28.000 presos políticos, cuyos testimonios están contenidos en un documento de más de 1.200 páginas.
El informe contiene relatos sobre mujeres violadas y sometidas a distintos vejámenes, presos obligados a presenciar violaciones de familiares y fusilamientos de otros detenidos, además de la aplicación de electricidad y quemaduras, entre otros tormentos.
"Los testimonios de las víctimas estremecen. He sentido muy de cerca la magnitud del sufrimiento, la sinrazón, la crueldad extrema, la inmensidad del dolor", dijo el presidente Lagos en su discurso al país.
"¿Cómo explicar tanto dolor, cómo explicar que el 94% de los detenidos señalen que fueron objeto de tortura, cómo explicar que de las 3.400 mujeres que entregaron su testimonio, casi todas señalen haber sido objeto de alguna violencia sexual?", añadió el presidente, con lágrimas en los ojos.
El informe fue elaborado durante más de un año por un grupo de expertos en la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura.