David José Kohon falleció el sábado en Buenos Aires, a los 74 años, al cabo de una larga enfermedad. Veteranos críticos y aficionados al cine vinculan ahora el nombre de Kohon a toda una época de la pantalla argentina, a la que entregó trabajos de notable sinceridad y ocasional fuerza expresiva. Nacido en esa misma capital en octubre de 1929, Kohon se sintió desde joven atraído por el teatro, el cine y las letras: a mediados de los años 50 escribió para la escena una primera pieza (Mal negocio) aunque poco después insistiría en ese territorio con Roberto y el baile, llegando en 1961 a publicar su primera novela, El negro círculo de la calle, llegando con posterioridad a divulgar algunos cuentos mientras ingresaba en la crítica cinematográfica en revistas y diarios porteños.
Había dirigido en 1950 su primer cortometraje (La flecha y el compás) y reincidió en 1958 con Buenos Aires, por el que obtuvo unos cuantos elogios. Para debutar en el largometraje, eligió hacia 1960 el tema literario de Prisioneros de una noche, una opera prima que ha sido calificada como "un grito de angustia dado a través de seres que viven su peripecia dramática ligados a un mundo urbano avasallador". Después, a medida que su nombre adquiría un prestigio dentro y fuera de la Argentina, Kohon dirigiría Tres veces Ana (1961, con María Vaner), Así o de otra manera (1964), Breve cielo (1968), recibido como "uno de los films más sinceros del cine argentino basado en la atracción sexual entre dos adolescentes" que interpretaban Ana María Picchio y Alberto Fernández de Rosa, al que en 1970 siguió Con alma y vida y en 1977 Qué es el otoño. Su última labor como realizador fue en 1981 El agujero en la pared.
El cine de Kohon se ubica sin esfuerzo en el marco de la denominada "generación del sesenta" del cine argentino, un grupo que incluyó también a gente como Lautaro Murúa, Simón Feldman, José Martínez Suárez, Leonardo Favio y hasta Fernando Birri, el "cerebro" tras la escuela documental de Santa Fe. Es posible que Kohon y su casi homónimo Rodolfo Kuhn constituyan la vertiente más "europeizada" o "intelectual" del grupo, aunque cabe sospechar que ese intelectualismo era, también, muy porteño.