BUENOS AIRES | AP
Luego de tres años de audiencias, la justicia argentina absolvió ayer a un mecánico y cuatro ex policías acusa-dos de estar vinculados al atentado terrorista que en 1994 destruyó una mutual judía de Buenos Aires causando la muerte de 85 personas.
Ese fue el veredicto de los tres jueces del Tribunal Oral número 3, que desde septiembre de 2001 llevaron adelante el juicio en contra de los únicos cinco detenidos por el ataque.
Los favorecidos por el fallo son el mecánico y vendedor de automóviles robados Carlos Telleldín y cuatro ex policías de la provincia de Buenos Aires, que habían sido acusados de supuestamente haber entregado a los terroristas la camioneta utilizada como el "coche bomba" que el 18 de julio de 1994 estalló en la puerta de la Asociación de Mutuales Israelitas Argentinas (AMIA).
ACUSADOS. Telleldín fue detenido pocos días después de ocurrido el ataque a la AMIA, mientras que Ribelli y los otros tres ex policías fueron capturados a mediados de julio de 1996.
Pese al fallo, seguirán detenidos por otras causas no vinculadas al atentado.
La explosión destruyó el edificio de siete pisos ubicado en el centro de Buenos Aires y símbolo de la comunidad judía argentina, la mayor de América latina.
Pese a que la fiscalía había solicitado la prisión perpetua bajo la imputación de ser "partícipes necesarios" del atentado, el tribunal decidió "absolver de culpa y cargo" a los procesados porque no se pudo probar que supieran de antemano qué destino final tendría el vehículo.
Los jueces también fallaron a favor de otros 17 imputados por delitos menores y que no se encontraban detenidos.
El veredicto fue trasmitido en vivo y directo por la televisión local.
El juicio, el más largo de la historia argentina, comenzó en septiembre de 2001 y por él desfilaron 1.284 tes-tigos.
La investigación del ataque a la AMIA estuvo siempre manchada por intrigas políticas e ineptitudes legales.
El primer juez del caso, Juan José Galeano, fue apartado de la causa luego de comprobarse que había pagado 400 mil dólares a Telleldín para desviar la investigación.
CAMIONETA. A cambio de ese dinero Telleldín acusó al ex comisario Juan José Ribelli y a otros policías de haberle comprado la camioneta empleada ocho días después en el atentado terrorista.
En su defensa, los policías acusados alegaron que fueron utilizados como "víctimas propiciatorias" para desvincular a Irán, señalado como autor intelectual del ataque.
La tesis sustentada por los dirigentes de la colectividad judía es que el atentado fue organizado por Irán con participación de la organización fundamentalista islámica Hezbolá, algo que el gobierno de Teherán ha negado sistemáticamente.
Los intentos de la justicia argentina para extraditar al por entonces embajador iraní en Buenos Aires, Hadi Soleimanpour, fracasaron.
También quedó varada la investigación iniciada tras el testimonio de un arrepentido ex miembro de la inteligencia iraní que asegura que el ex presidente Carlos Menem recibió de parte de Irán un depósito de 10 millones de dólares en una cuenta bancaria en Suiza a cambio de desvincular a ese país del ataque.
Reacciones
La fallo despertó la indignación de los familiares de las víctimas, que prometieron seguir luchando por el esclarecimiento del caso.
"Este es el avance de la impunidad en la Argentina. Acaban de absolver a un puñado de asesinos de la AMIA. Repudiamos este juicio fraudulento y este veredicto miserable", dijo Laura Ginsberg, de la agrupación Memoria Activa.
Conocido el fallo, la abogada de la AMIA, Marta Nercellas, confirmó que se apelará la sentencia.
"Si al principio cuando hicimos el pedido de elevación a juicio teníamos la casi certeza de que estábamos frente a los responsables, hoy tenemos la absoluta seguridad", sostuvo la letrada.
La voladura de la AMIA fue el segundo ataque antisemita en Argentina. En 1992 otra bomba destruyó la embajada de Israel, con un saldo de 29 muertos y cientos de heridos.
El presidente argentino Néstor Kirchner firmó una serie de decretos el año pasado para descalificar documentos secretos y autorizar a agentes de inteligencia que participaron en la investigación a testificar en el juicio, pero arrojaron poca luz a la causa.