Argentina canceló a último momento - el 9 de marzo - una cuota de U$S 3.100 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y evitó entrar en moratoria con el organismo, cuyos directivos anunciarán hoy que están cumplidas las metas del acuerdo financiero stand by en vigor, informó el gobierno. Sugestivamente fue la senadora y primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, el único integrante del gobierno que ratificó públicamente el acuerdo alcanzado entre la administración que encabeza su marido y el organismo.
La senadora afirmó que el entendimiento alcanzado para que el país no entrara en moratoria "respetó lo que el gobierno había firmado" con el organismo multilateral el año pasado.
PROMESA. Cristina Fernández repitió lo que el presidente había recordado asiduamente en los últimos días y era que "no iba a firmar nada que el país no pudiera cumplir" e insistió en que el Fondo no tiene argumentos para no aprobar la segunda revisión del acuerdo.
"Argentina sobrecumplió las metas comprometidas en el acuerdo y esperábamos que el Fondo también respetara la palabra empeñada", opinó la primera dama.
La esposa del presidente dijo que "estamos discutiendo de miles de millones de dólares y hay que saber qué intereses tiene que representar y defender el gobierno argentino. Y esto el gobierno argentino lo tiene muy claro".
Los presidentes de Brasil, Luiz Lula da Silva, y de Chile, Ricardo Lagos, felicitaron al presidente argentino Néstor Kirchner, en sendas llamadas telefónicas, por el acuerdo que evitó al país entrar en cese de pagos con el FMI, dijo a la AFP una fuente del Gobierno.
CONSULTAS. La decisión de pagar fue adoptada tras realizarse consultas con los países más ricos nucleados en el Grupo de los Siete (G-7), que presionan a Buenos Aires para que mejore la oferta a los acreedores de la deuda en mora.
Krueger dialogó con Kirchner durante 20 minutos y se comprometió a cursar la carta a Kirchner en la que garantiza la continuidad del acuerdo, tras la segunda revisión, dijeron fuentes del gobierno.
En respuesta, Kirchner se comprometió a liberar los fondos al FMI y Krueger le dijo que la carta al Directorio va a ser tratada el 22 de marzo para que regrese al día siguiente el dinero a Argentina, agregó la fuente.
Las fuentes revelaron que en la conversación Kirchner-Krueger se acordó fijar un criterio de razonabilidad cuando se determine el porcentaje de acreedores que hace falta para considerar aceptado el canje de la deuda en mora. El FMI reclamaba que un porcentaje razonable debe alcanzar al menos a un 80% de los acreedores.
De igual modo, un comité de seis bancos, tres de ellos internacionales, designado para colocar los nuevos bonos, tendrá poder siempre y cuando respete el contrato que se firme oportunamente con el gobierno.
En cambio, no se fijó fecha tope para alcanzar un entendimiento con los bonistas, según la fuente.