Pucallpa - El narcotráfico constituye uno de los mayores males que azota a la humanidad. Y nuestro país, aunque suene dramático señalarlo, es uno de los más afectados. Como el Perú es considerado uno de los mayores productores ilegales de estupefacientes derivados de la coca, necesita cada vez mayor espacio para esta actividad, situación que viene causando un impacto de enormes consecuencias en su biodiversidad, al punto que ya se considera que pone en peligro la existencia de la gran Amazonía.
Esta realidad preocupa hondamente no solo a ambientalistas, ecólogos y estudiosos, sino que ahora se ha convertido en un hecho que alarma a muchos pobladores de la región amazónica, quienes reclaman enfrentar este problema en el más breve plazo.
Comprendiendo las implicancias de este problema y en una toma de conciencia de que es necesario realizar algún tipo de acción para impedir o frenar el enorme daño ocasionado por el narcotráfico al ecosistema amazónico, expertos y autoridades de las universidades de las zonas selváticas decidieron iniciar una serie de acciones encaminadas a este fin.
Una de estas primeras labores fue el importante seminario internacional Coca y Medio Ambiente, que organizó la Universidad Nacional de Ucayali (UNU) con el auspicio del proyecto especial Corah en la calurosa ciudad de Pucallpa, lugar donde expertos internacionales y nacionales, así como rectores y representantes de las casas de estudios superiores de la selva, analizaron el grave impacto de los cultivos de coca ilegales en la Amazonía, principalmente por la deforestación.
En una esclarecedora intervención, el rector de la UNU, David Lluncor, reveló que para plantar solo una hectárea de coca se queman entre 4 y 5 hectáreas de bosque, con las cuales se destruyen centenares de árboles de madera fina.
Añadió que las zonas sembradas de coca, unas 36.600 hectáreas, se encuentran principalmente en los valles de los ríos Apurímac y Ene, Alto y Bajo Huallaga y Huallaga Central.
El ingeniero Lluncor recalcó que, además de la deforestación, el narcotráfico causa serios impactos negativos en la salud y en el medio ambiente, daños a los valores éticos, corrupción, distorsión de la economía y, por cierto, debilitamiento del sistema democrático, así como desorden social.
Manifiesto
Tras una serie de exposiciones y reuniones, los rectores de las universidades amazónicas y los diversos representantes que participaron en el seminario internacional Coca y Medio Ambiente emitieron un importante manifiesto. En el documento señalan que este encuentro es "el inicio de una acción incalculable en la búsqueda de una solución integral al problema del deterioro del medio ambiente como efecto del cultivo ilegal de la hoja de coca".
Resaltan también su firme compromiso de participar activamente en las acciones de evaluación y protección del medio ambiente a través de una alianza estratégica con el proyecto especial Corah y otras instituciones involucradas en el tema.
Asimismo, a realizar acciones de capacitación dirigidas a las comunidades en donde se llevan cabo las acciones ilícitas del cultivo de la hoja de coca.
"Nos comprometemos a participar en la solución del conflicto mediante un trabajo de investigación científica aplicada, así como en la conservación del medio ambiente", precisa el documento.
En la cita participaron los rectores y representantes de las universidades de San Cristóbal de Huamanga, de Ucayali, de San Martín, de la Amazonía, Agraria de la Selva de Tingo María, entre otras.
Deforestación causa impacto en Amazonía
Uno de los expertos invitados al seminario internacional Coca y Medio Ambiente, realizado en Pucallpa, fue el ambientalista Jonathan Jacobson, de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), quien tras realizar un diagnóstico sobre el grave problema del narcotráfico en el Perú, afirmó con énfasis, durante su importante exposición, que "el cultivo ilegal de la coca y el narcotráfico constituyen un crimen contra el patrimonio ecológico de este hermoso país que es el Perú.
Puntualizó que son tres las fuentes del daño ambiental del cultivo de coca y el narcotráfico en la Amazonía: El primero la deforestación, luego el mal uso de pesticidas para apoyar el crecimiento de las plantaciones y el uso y arrojo de químicos industriales en el proceso de producción de la pasta básica y el clorhidrato de cocaína.
El experto estadounidense reveló que el mal uso de pesticidas altamente tóxicos produce daño a la salud de los mismos cocaleros y tiene un efecto contaminante en ríos y aguas subterráneas. Añadió que los insumos químicos empleados para extraer los alcaloides de la coca, producir la pasta básica y purificarla en clorhidrato de cocaína producen grandes cantidades de desechos químicos contaminantes que son vertidos en suelos y cuencas.
El experto recomendó realizar estudios científicos sobre este grave problema y evaluar los impactos de la deforestación, el hábitat y la biodiversidad.