Washington - Latinoamérica afronta un incremento de la elaboración, tráfico y consumo de drogas, además de obstáculos y debilidades en su lucha contra los narcóticos, afirmó el presidente de la comisión contra las drogas de la OEA.
Rafael Macedo de la Concha, que también es el Procurador General de México, dio a conocer en Washington un informe sobre los impedimentos y logros de los 34 países de la Organización de Estados Americanos (OEA) en el combate al narcotráfico entre 2001 y 2002, verificados por el Mecanismo Multilateral de Evaluación (MEM).
El presidente de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) dijo que este documento del MEM es un análisis "muy especializado, objetivo e imparcial" que pondera los esfuerzos de los gobiernos del continente para combatir el problema de las drogas en forma integral.
Asimismo, destacó que se identifican los puntos fuertes y débiles de las estrategias nacionales y su aplicación, y que como resultado sugiere las recomendaciones que se estiman convenientes para cada país miembro de la CICAD.
Indicó que, "desafortunadamente", los datos proporcionados por los países de la OEA, una vez comparados y analizados por el grupo de expertos del MEM, muestran que el narcotráfico ha aumentado en el continente.
Para Macedo de la Concha el reconocimiento que hace el MEM de estas debilidades y fortalezas, así como de las capacidades reales, es un ejercicio que ayuda a cada uno de los 34 países miembros a tomar las decisiones necesarias para corregir errores y reforzar las medidas ya adoptadas.
Aunque no hizo referencia directa a la conflictiva certificación anual que efectúa EEUU a los países que cooperan en su lucha antidrogas, y que establece medidas de castigo, el presidente de la CICAD indicó que el MEM no es un mecanismo coercitivo", sino de buena fe y basado en la responsabilidad compartida.
Afirmó que la metodología de este mecanismo de evaluación es dinámica y flexible y que atiende al interés común "y no sólo de algunos, como ocurre en los procesos unilaterales".
Aseguró que con el MEM se irán dejando atrás "los juicios unilaterales que sólo nos debilitan, nos dividen y distraen de los verdaderos riesgos donde hay que poner atención, voluntades y esfuerzos".
Por su lado, el subsecretario para Asuntos Internacionales de Narcóticos del Departamento de Estado de EEUU, Paul Simons, reafirmó el "pleno apoyo" de Washington al MEM.
Sin embargo, Simons sostuvo que Estados Unidos no puede de momento eliminar su proceso de certificación, establecido en 1986 por orden del Congreso.
El MEM fue diseñado e implementado por la CICAD en cumplimiento de una decisión de los presidentes y primeros ministros reunidos en la II Cumbre de las Américas, celebrada en Santiago de Chile en 1998.
Según la OEA, este mecanismo define lo que cada país puede hacer para que el esfuerzo colectivo antidrogas sea más efectivo, dentro de los marcos jurídicos y de respeto a la soberanía de cada país miembro.
El MEM es un procedimiento que realiza el seguimiento del progreso de los esfuerzos individuales y colectivos de los 34 países de la OEA participantes, indicando tanto los resultados obtenidos como los obstáculos enfrentados.
Los principios de este proceso están enmarcados en la reciprocidad, la responsabilidad compartida, la ejecución de la estrategia antidrogas en la región y el cumplimiento de los acuerdos e instrumentos internacionales vigentes. Además, no fija sanciones.
En este sistema de evaluación cada país presenta un documento elaborado por su Gobierno sobre la situación del problema de las drogas en su territorio. EFE