Buenos Aires - El general Ricardo Brinzoni se despidió como jefe del Ejército argentino con críticas hacia la renovación de la cúpula militar dispuesta por el nuevo Gobierno, al señalar que "parece regresar la intriga política sobre los cuarteles".
"Duele esta despedida. No por lo personal sino por las circunstancias inexplicadas que la enmarcan", expresó el jefe castrense, remplazado por el general de brigada Roberto Fernando Bendini.
El malestar militar ante los profundos cambios ordenados por el presidente Néstor Kirchner, que incluyen el pase a retiro de más de 50 altos mandos del Estado Mayor Conjunto, el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, se hizo patente en el acto de despedida a Brinzoni.
Kirchner llegó al poder el pasado domingo e inmediatamente puso en marcha un plan cuyo objetivo es poner al frente de las Fuerzas Armadas a gente de su absoluta confianza.
"La intriga cuartelera hacia la política fue erradicada de la vida argentina. La intriga política sobre los cuarteles es tan riesgosa como la anterior y parece regresar después de veinte años", advirtió Brinzoni en una parte de su discurso.
ORGULLOSO. Al aludir al periodo democrático posterior al fin de la última dictadura militar (1976-1983), se mostró "orgulloso" de que en las últimas dos décadas el Ejército haya sido "una institución subordinada a la Constitución".
La ceremonia se realizó en el Regimiento Patricios de Buenos Aires, donde asistieron el nuevo ministro de Defensa, José Pampuro, y el general Bendini, cuya asunción al frente del Ejército fue programada para horas después.
También estuvieron los jefes del Estado Mayor Conjunto, la Armada y la Fuerza Aérea, que dejarán sus puestos en los próximos días, entre otras autoridades civiles y militares.
Brinzoni, que es investigado por la Justicia por su presunta participación en crímenes cometidos durante la dictadura, comandaba el Ejército desde diciembre de 1999.
Su sucesor es el actual comandante de la XI Brigada Mecanizada, con sede en Río Gallegos, ciudad natal del flamante presidente argentino y capital de la provincia sureña de Santa Cruz.
El cambio de mandos, que provocará la partida de unos 27 generales del Ejército, 13 almirantes de la Armada y 12 brigadieres de la Fuerza Aérea, se oficializó con la publicación en el Boletín Oficial del Estado de un decreto firmado por Kirchner y Pampuro.
QUEJAS. En la despedida de Brinzoni, varios militares se quejaron en privado de la decisión tomada por el Gobierno y un coronel que pidió reserva de su identidad dijo a EFE que "el Gobierno comete un error político, porque abre un frente de conflicto que no existía".
Kirchner decidió adelantar la asunción de Bendini debido a que hoy se cumplen 193 años de la creación del Ejército y pretendía que el nuevo jefe de la fuerza encabece esa tradicional ceremonia.
El ministro Pampuro, quien al igual que los altos jefes militares salientes no hicieron declaraciones públicas, ha dicho que "no hay purga ni persecuciones" en las Fuerzas Armadas y que estos cambios son "absolutamente normales" en el inicio de un gobierno. EFE