A días de terminar su gestión al frente del Ministerio de Economía, los números parecen darle la razón a Roberto Lavagna: la actividad industrial de marzo creció un 21,4% con relación a igual mes del año anterior y un 1,6% en comparación con febrero. De esta manera, suman cuatro trimestres consecutivos con resultado positivo, lo que estaría anticipando el final de la recesión, pues la industria manufacturera es la que impulsa el crecimiento del PBI.
Técnicamente, se considera que puede decirse que un proceso recesivo terminó cuando se dan cuatro trimestres consecutivos de crecimiento del producto bruto.
Los datos anticipados del Estimador Mensual Industrial (EMI) que ayer difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) indicaron que durante el primer trimestre del año la producción manufacturera tuvo un crecimiento del 20% con respecto al igual período de 2002. "Los números de marzo demuestran que sin duda hemos dejado atrás la recesión y el crecimiento industrial está consolidando la recuperación de nuestra economía", dijo entusiasmado el ministro de la Producción, Aníbal Fernández, al ser consultado por LA NACION.
Los sectores que producen para sustituir importaciones fueron otra vez el motor de la mejora, y superaron holgadamente a los segmentos orientados al mercado externo.
Desde el punto de vista sectorial, la industria textil sigue su marcha ascendente. Creció un 164,4% respecto de igual mes del año pasado y un 8,7% en relación con febrero. Lo mismo ocurre con la producción metalmecánica (excluidos los automóviles), que aumentó un 126,7% con relación a marzo del año pasado y un 36,6% comparando con febrero.
En Economía, ayer no hicieron declaraciones al conocerse el dato provisional. "Es algo que venimos diciendo", dijeron sin más y recordaron que entre abril del año pasado y febrero último la producción acumula una suba del 19,3 por ciento. De todas maneras, en un informe recién sacado del horno, la cartera que conduce Lavagna dice sin reparos que la economía está en franca recuperación. "Puede afirmarse que está lanzado un proceso de recuperación industrial que todavía tiene un amplio margen para extenderse, pues aparece ligado tanto a la evolución de la manufactura de bienes exportables como a la sustitución de importaciones", señaló, al tiempo que sostiene que el PBI mostrará crecimientos firmes.
Impedir la desaceleración
Aunque hay entusiasmo en los despachos oficiales, un analista que a diario es consultado por el Gobierno señaló a LA NACION que, si bien hay una reversión de la tendencia, es necesario apurar la regeneración del crédito para que esta mejora de los indicadores no caiga en saco roto.
"Coincido con los lineamientos generales, ya hay cuatro trimestres de variación positiva. Pero si uno lo mira con un zoom puede observarse una suerte de desaceleración de la economía. Para que la reversión de la tendencia se afiance es necesario que haya crédito para el sector privado y que el Banco Central tenga una política no tan restrictiva, que no subejecute el programa monetario", consideró.
Similar opinión dio Camilo Tiscornia, economista de Ferreres & Asociados. Según el indicador general de actividad (toma todos los sectores de la economía, no sólo la industria) que elaboran, la actividad económica siguió creciendo en marzo, pero se desaceleró. "Frente a febrero, la actividad global mejoró, pero apenas un 0,1%, muy por debajo del ritmo de los meses previos", dijo. Puntualmente sobre la producción industrial, datos preliminares del indicador privado muestran un crecimiento en marzo del 15,4% en comparación con igual mes del año pasado.
Los datos oficiales fueron dados a conocer por el Indec seis días antes de las elecciones. Pero la noticia positiva no forma parte de una campaña diseñada por el Gobierno. El Indec cumplió al pie de la letra con un cronograma de anuncios previsto a principios de año. "Hay una recomposición en la cadena de pagos y un crecimiento del crédito industrial", dijo la coordinadora del EMI Laura Nasatsky.
La encuesta industrial que mide la expectativa empresarial muestra que hay confianza para el segundo trimestre y así lo especificó Julio Rotman, del Indec, que señaló que el 53,2% de las empresas prevé un aumento de la demanda interna entre este mes y junio. Además, para esos tres meses el 45,6% estima un crecimiento de las exportaciones respecto de igual período de 2002.
La Nación/GDA