BRASILIA - El 27% de los jóvenes brasileños no asiste a la escuela ni trabaja, según una encuesta realizada en las principales regiones metropolitanas del país y divulgada ayer.
Según la pesquisa, hecha por el Instituto Brasileño de Análisis Sociales y Económicos (Ibase), que consultó a 8.000 jóvenes, el 27% de los brasileños entre 15 y 24 años que viven en las grandes regiones urbanas del país no trabajan ni estudian.
La encuesta del Ibase coincide con datos del estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), que muestran que el 23% de los jóvenes entre 16 y 24 años, 1,7 millones de personas, no trabajaba ni estudiaba en diciembre de 2005.
De este total, 1,1 millones de jóvenes, o el 67%, ni siquiera habían buscado un empleo en el mes de referencia de la encuesta del IBGE, llamada Pesquisa Mensual de Empleo (PME).
"Muchas veces, por la dificultad de encontrar una plaza, los jóvenes se desaniman y dejan de buscar trabajo hasta que la situación mejore. Muchos pueden estar estudiando en casa o haciendo cursos esporádicos", dijo Cimar Pereira, responsable de la PME.
Eliane Ribeiro, profesora de la Universidad Estatal de Río de Janeiro, aclaró al diario Folha de Sao Paulo que no todos los jóvenes sin empleo y trabajo son ociosos.
"Puede parecer que se quedan parados en la esquina, sin hacer nada. Muchos están procurando empleo o vinculados a proyectos sociales. No están en esa situación porque quieran, algunos dejaron la escuela porque repitieron varias veces. Otros tratan de entrar a la universidad o conseguir un trabajo, pero en este país eso no es tan simple", dijo.
Después de realizar la encuesta, el Ibase coordinó también grupos de discusión con 900 adolescentes, que revelaron como queja común la restricción del mercado de trabajo.
"Los jóvenes dicen que, sin experiencia, no consiguen insertarse en el mercado de trabajo pero, sin esa inserción, nunca tendrán esa experiencia", dijo la investigadora Patricia Lanes.
"Muchos también reclamaron de prejuicios por su apariencia. Dicen que no consiguieron trabajo por el color de la piel o porque no usan la ropa o el cabello a la moda", agregó.
Ayer, precisamente, el presidente Luiz Lula da Silva subrayó hoy que la educación de "calidad" es un compromiso de su gobierno y que solo a través de la misma, "Brasil se transformará un país modelo del primer mundo".
ANSA