El dólar en su menor valor en cinco años, a 2,12 reales, y con la previsión de que siga bajando a 1,90, permite a las clases media y alta brasileña volver a colocar los viajes al extranjero en su agenda 2006, año de elecciones presidenciales.
Las aerolíneas y agencias de viajes esperan vivir una "fiebre" de viajes de brasileños al exterior como la registrada hasta 1998, cuando el gobierno de Fernando Henrique Cardoso devaluó el real, luego de cuatro años de estabilidad y paridad cambiaria.
El dólar perdió 10% de su valor en lo que va de 2006 y casi 17% durante 2005, empujado porque los inversores prefieren títulos públicos con tasas de interés a 16,75% y por el record de exportaciones que batió la gestión del presidente Luiz Lula da Silva.
Ahora, con un real valorizado ante otras monedas, la clase media y alta brasileña, despega hacia el exterior. "Los vuelos para Carnaval (fin de febrero) están agotados. No habrá cómo cubrir la demanda si el dólar llega a dos reales. No hay aviones disponibles", comentó el director internacional de la Asociación Brasileña de Agencias de Viajes, Leonel Rossi.
Los destinos preferidos por los brasileños de clase media y clase alta son Disneyworld, en Estados Unidos, Buenos Aires, Argentina, y el sur de Chile.