BRASILIA | AFP
Un día después de haber "desperdiciado" una nueva oportunidad de anunciar su candidatura, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva amaneció ayer con una buena noticia: ya recuperó la condición de favorito para las elecciones de octubre que le había arrebatado el socialdemócrata José Serra hace seis meses, cuando arreciaban las denuncias de corrupción.
De acuerdo a la nueva encuesta de Sensus, realizada para la Confederación Nacional de Transportes (CNT), Lula tuvo una espectacular recuperación y si hoy se enfrentara a Serra lo derrotaría por diez puntos: 47,6% a 37,6% (hay 14,9% de indecisos o de votos en blanco).
En el último sondeo CNT/ Sensus de noviembre, Serra, alcalde de So Paulo, aventajaba a Lula por 41,5% a 37,6% (con 21% de indecisos o votos en blanco).
Serra aparecía con ventaja frente a Lula desde agosto pasado, cuando un estudio de opinión de Datafolha lo daba ganador por 48% a 39%.
Otro sondeo de esa misma firma divulgado a inicios de mes señalaba que Lula ya había recuperado el nivel de popularidad que tenía antes de la grave crisis política que estalló a mediados de 2005 por denuncias de corrupción contra el gobierno y el oficialista Partido de los Trabajadores. La pesquisa CNT/Sensus del martes confirma la tendencia.
Un 53,3% aprueba el desempeño personal de Lula (eran 46,7% en noviembre) y un 38% lo desaprueba (frente a 44,2%).
El índice de rechazo de Lula se redujo, pero aún es alto, dado que un 35,8% de los interrogados dijo que nunca votaría por él, mientras que en noviembre, eran 46,7%.
El lunes, el PT celebró 26 años de su fundación con un mensaje de Lula quien, sin declarar si será candidato a la reelección en octubre, le dijo a unos 1.500 militantes que los tiempos no eran para el pesimismo y que tenía mucha voluntad de pelear.
Aunque para la mayoría de la audiencia lucía más candidato a la reelección que nunca, Lula mantuvo el suspenso sobre su decisión ante las elecciones.
"Yo no puedo dar prioridad a una campana (electoral). Tengo que dar prioridad a mi gobierno", dijo Lula. Dejó claro que no lo haría hasta que la ley lo obligue, es decir, a fines de junio, alegando que no quería hacerle el juego a sus adversarios.
La oposición y muchos analistas políticos afirman que el ex líder sindical está de hecho en campaña desde hace varios meses, recorriendo el país, inaugurando obras y poniendo de relieve las realizaciones de su gobierno, en contraposición con los anteriores.
Serra tampoco se proclamó precandidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), contrariamente al gobernador de So Paulo, Geraldo Alckmin.
En las simulaciones de segunda vuelta divulgadas este martes, Lula derrotaría a Alckmin por 51,3% a 29,7% de los votos, ampliando la ventaja que ya tenía en noviembre (40,8% a 32,2%). La reacción de los encuestados ignoró las críticas pesadas lanzadas contra Lula y su partido por las fuerzas de oposición, encabezadas por el ex presidente Fernando Henrique Cardoso, líder fundador del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el mayor de oposición.
Cardoso dijo hace una semana que "la ética del PT es robar" y con la afirmación desencadenó una ola de protestas del partido oficialista, que ha anunciado que llevará a juicio al ex mandatario por difamación.
En la cena, para la que algunos comensales pagaron hasta U$S 2.500, Lula, instó al PT a reponerse del nocaut técnico en que lo dejó la crisis: "Nada de tristeza, nada de euforia y nada de pesimismo. Madurez política, sentido común y voluntad de pelear es lo que no puede faltarle a un petista en este momento histórico", declaró.
La crisis provocó la renuncia del jefe del gabinete ministerial de Lula, José Dirceu, que había dirigido el PT de 1995 a 2002, así como la del presidente del partido, José Genoino, entre otros altos cuadros.
Frases
El 26 aniversario del PT fue conmemorado con una cena en Brasilia, a la que Lula no asistió, pues se retiró tras pronunciar su discurso de una hora. Cada asistente debió pagar entre 90 y 2.200 dólares, según los organizadores. Estas son algunas de las frases del presidente:
"Nada de tristeza, nada de euforia, y nada de pesimismo. Lo que no le puede faltar a un petista en este momento histórico es la madurez política, el buen sentido y la voluntad de disputa"
"Algunas personas viven presionando para decir si voy a ser candidato o no. Yo no puedo dejar de gobernar para entrar en la campaña solo porque así lo quieren los adversarios. Tengo que priorizar mi gobierno porque para eso llegué aquí"
"No voy a darle oportunidad a la oposición para atacarme (...) la campaña electoral no es un camino cubierto de pétalos de rosa"
¿Crisis? ¿Qué crisis?
La crisis del PT y de Lula, que habían enarbolado durante más de dos décadas la bandera de la ética y limpieza administrativa, estalló en junio cuando un aliado denunció que el partido pagó sobornos mensuales de unos 13.000 dólares a congresistas aliados. La crisis dejó en el camino a por lo menos tres fundadores del PT, uno de ellos José Dirceu, quien era el jefe de gabinete y mano derecha de Lula. No hay juicios penales pendientes sobre ninguno de ellos, que o bien renunciaron a sus cargos o fueron expulsados.Sin nuevas denuncias, la crisis fue amainando y el presidente fue recuperándose en las encuestas.