Los arroceros brasileños pedirán aplicar el acuerdo de salvaguardias aprobado esta semana entre Argentina y Brasil, con lo cual pueden ser los primeros beneficiarios de ese mecanismo concebido para defender a la industria argentina de la invasión de productos de su vecino.
La decisión está tomada, pero la semana próxima nos reuniremos en Sao Paulo con nuestros abogados para definir si la solicitud se refiere solamente al arroz argentino, o si incluye a todos los países del Mercosur, dijo a la AFP el presidente de la Federación de Arroceros del Estado de Rio Grande do Sul, Walter José Peter.
Según Peter, Brasil consume 13 millones de toneladas de arroz por año, y pese a que la producción nacional cubre totalmente la demanda, se importan de 600.000 a 1,2 millones de toneladas del Mercosur, de las que 250.000 provienen anualmente, en promedio, de Argentina.
El precio de importación, de U$S 7 a U$S 8 la bolsa de 50 kg de arroz cáscara, tipo 1, es más barato que el costo de producción en Brasil, que se sitúa aproximadamente en U$S 12, explicó el productor.
Y el mercado nacional regula sus compras por el precio de importación, dado que los comercios minoristas prefieren, por su baja cotización, el grano argentino o uruguayo, explicó.
Según el productor, el mayor costo brasileño se explica por factores como la alta carga tributaria y los precios de los agroquímicos y de la maquinaria agrícola.
Argentina y Brasil firmaron un Mecanismo de Adaptación Competitiva (MAC) que autoriza imponer cuotas por un periodo máximo de cuatro años a la importación de productos que amenacen a un determinado sector de uno u otro país.
Esa protección fue reclamada por Argentina, que desde hace dos años tiene un importante déficit comercial con Brasil, y disgustó a los industriales brasileños.
El MAC establece que el pedido de salvaguardias puede hacerse por una organización que represente el 35% de la producción del sector, y en este caso, la región de Rio Grande do Sul produce más del 50% del arroz brasileño, detalló Peter.
La iniciativa tendrá además apoyo de productores de los estados de Santa Catarina y Mato Grosso.