Buenos Aires - Los gobiernos de Argentina y Brasil acordaron el miércoles en Buenos Aires la instrumentación de un mecanismo para regular el intercambio comercial por el cual Argentina persigue consolidar la incipiente recuperación del sector industrial frente a las importaciones brasileñas.
"Este pacto es un triunfo de la cooperación y el trabajo común", dijo la ministra de Economía, Felisa Miceli, al formular el anuncio en conferencia de prensa en Casa de Gobierno, junto a la delegación brasileña encabezada por el secretario general de la cancillería, Samuel Pinheiro Guimaraes.
Según el acuerdo cualquiera de los socios podrá imponer aranceles al otro, mediante el denominado Mecanismo de Adaptación Competitiva (MAC) cuando las importaciones de determinado producto provoquen un "daño" a la industria local, aunque no será de aplicación automática.
El MAC prevé que si un sector se siente perjudicado por un exceso de importaciones del país vecino tendrá derecho a pedir que se limite la entrada de esos productos mediante cuotas.
La discusión de los parámetros para comprobar el "daño", prolongó las negociaciones iniciadas el martes, hasta la madrugada del miércoles.
Los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner, y de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, conversaron telefónicamente para celebrar el cierre del acuerdo que morigerará el déficit que acumula Argentina en el intercambio bilateral y que llegó en 2005 a niveles récord.
Durante la charla, que duró unos 15 minutos y en la que hubo tiempo para hablar de fútbol, ratificaron la "alianza estratégica del Mercosur", en tanto Lula abogó porque el Mercosur "pueda crecer como bloque político, comercial y económico", relató a la AFP una fuente oficial.
Ambos mandatarios confirmaron que se volverán a encontrar, junto a su colega de Venezuela, Hugo Chávez, el 10 de marzo en la ciudad argentina de Mendoza, en vísperas de la asunción de la presidenta electa de Chile, Michelle Bachelet, a la que concurrirán.
Brasil tuvo en 2005 un récord de exportaciones a Argentina, de 10.000 millones de dólares, y un superávit de balanza de 3.676 millones, que duplicó el de 2004.
"Cuando hay voluntad política, hay racionalidad en los acuerdos y las soluciones aparecen", se congratuló Miceli, flanqueada por el canciller argentino, Jorge Taiana.
Miceli destacó que el mecanismo otorga a la industria argentina "tiempo para que se fortalezca y se adapte competitivamente" a la poderosa producción brasileña.
La ministra apeló a "la responsabilidad" del sector industrial de su país y le advirtió que los mecanismos acordados estarán vigentes "hasta que se produzcan las modificaciones tecnológicas y las inversiones" necesarias para una adecuación, y que caducarán "cuando ya no tengan sentido".
El vicecanciller brasileño subrayó que "el proceso deintegración con Argentina es absolutamente fundamental para la política exterior brasileña".
"El necesario fortalecimiento de las industrias de los dos países hará más fácil enfrentar los desafíos internacionales y la expansión de la exportación", sostuvo, pero advirtió que este mecanismo "sólo tiene sentido para Brasil si es un proceso equilibrado".
"Debe existir un equilibrio matemático de ventajas", puntualizó.
Guimaraes destacó que mediante el acuerdo se producirá "un fortalecimiento de las inversiones" y lo definió "no como un mecanismo de control del comercio" sino como una herramienta "que permitirá una mayor diversificación de las relaciones económicas entre ambos países".
"Creemos que hemos tenido éxito en dar una solución que ha sido muy ventajosa y equilibrada para los dos", dijo el diplomático brasileño.
El acuerdo final establece que las partes podrán recurrir al MAC cuando las importaciones "de un producto originario de un Estado Parte registraren un aumento sustancial, en un período de tiempo relevante, de forma tal que causaren un daño o amenaza de daño" a la industria competidora del otro Estado.
Para evaluar el "daño" se analizará lo ocurrido en la parte damnificada en los 36 meses anteriores a la denuncia, en tanto para comprobar "un aumento sustancial", el plazo de estudio se reduce a un año.
Comprobado el daño, el MAC prevé la aplicación de un arancel anual igual al arancel externo común del Mercosur con una preferencia del 10% que tendrá una duración de hasta tres años, prorrogable por uno más si persiste la anomalía, y no podrá repetirse para el mismo producto.
Según surge del texto, el mecanismo no será de aplicación automática, como propuso el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, hace un año cuando presentó la iniciativa a Brasil, sino que mediará la gestión de un panel de expertos que analizará cada caso en particular.
El mecanismo prevé una instancia previa de negociación entre los privados antes de conformar el panel de expertos que tendrá un representante por cada país, más otro de un tercer Estado.
AFP