Quito - Lejos de superarse, los reclamos entre Colombia y Ecuador por la seguridad fronteriza tienden a agravarse hasta el punto de poder convertir la relación en un semillero de desconfianza en el que Bogotá seguramente se apoyará para regionalizar el conflicto armado, previeron este martes analistas.
La reciente violación al espacio aéreo ecuatoriano derivó en un fuerte contrapunto diplomático, que llevó a Colombia a ofrecer disculpas el lunes por la que llamó involuntaria incursión, aunque sin dejar de lado las críticas ante la presencia y operaciones de las FARC en Ecuador.
En opinión de analistas consultados por la AFP, el caso dejó latente la desconfianza que siente el presidente Alvaro Uribe por la supuesta "permisividad" de su vecino frente a la guerrilla y la negativa a operar "conjuntamente" para combatirlas.
"Me parece muy peligroso que un Estado sospeche de otro y, sobre todo, muy negativo para la relación", dijo Simón Pachano, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), al advertir que del lado ecuatoriano también se recela la intención de Uribe de arrastrar al país al conflicto armado.
"No se puede acusar a Ecuador de dar amparo a las FARC y más cuando ha capturado a altos dirigentes de la guerrilla para entregárselos a Colombia. Creo que en el fondo lo que persiste es la visión que tiene ese país para acabar con su conflicto", agregó.
En ese sentido, Pachano consideró que el gobierno de Uribe se inclina por una solución militar que "pasa por la regionalización de la guerra, con lo que discrepa Ecuador por considerar que el problema es interno y la salida sólo compromete a los colombianos".
Su interpretación se enmarca en la misma línea del gobierno de Alfredo Palacio, que recibió como una "provocación" las justificaciones de Uribe de que la incursión del pasado 28 de enero evitó que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) atacaran desde Ecuador a las tropas regulares.
"El presidente Uribe tiene una disposición de buscar una solución militar al conflicto que vive en su país y, creo que si insiste, tiene derecho a hacerlo dentro de Colombia y no fuera de su país", afirmó el ministro de Gobierno, Alfredo Castillo.
Para el analista Hernán Reyes, de la Universidad Andina Simón Bolívar, las acusaciones de lado y lado vaticinan un difícil período en los vínculos bilaterales.
"No creo que las relaciones vayan a ser las mismas porque Ecuador mirará con lupa lo que ocurra en adelante en la frontera y va a tener mucho más cuidado, incluso esto implicará un desplazamiento de tropas", declaró a la AFP.
"También supongo que si el gobierno colombiano cree que Ecuador es demasiado permisivo con las FARC, actuará con reciprocidad y mirará con recelo lo que haga" Quito, agregó.
El lunes la Cancillería ecuatoriana aceptó las disculpas de Uribe por la incursión militar, pero rechazó como inadmisible el argumento de que dicha acción se produjo para evitar que la guerrilla ataque desde su territorio a las tropas colombianas.
"Es de conocimiento público que Ecuador ha hecho y hará respetar su territorio de forma efectiva y permanente ante la presencia de fuerzas irregulares", indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Por su parte Uribe, al presentar sus excusas, confió en que "una eficaz cooperación con la Fuerza Pública ecuatoriana evite la presencia de la FARC en ese país y continúen desde ese territorio los atentados terroristas contra soldados, policías y ciudadanía en general".
AFP