SAN PABLO | ANSA
Marco Aurelio García, uno de los más influyentes asesores del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, criticó duramente al gobernante Partido de los Trabajadores (PT), a cuyos dirigentes responsabiliza por la crisis de corrupción que afectó al oficialismo y al propio gobierno.
Ajeno a estas críticas, el PT anunció que denunciará por difamación al ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso.
AURELIO. Las críticas de García, asesor presidencial para temas internacionales, figuran en un estudio preparado por el Transnational Institute de Holanda, que analiza temas de izquierda en el mundo, divulgado ayer por el diario Estado de Sao Paulo.
Para el asesor presidencial, el PT perdió el foco de su trabajo, y pasó a dar más importancia al montaje de una maquinaria electoral, con abundantes recursos, antes que a las políticas de gobierno que aplicaría.
"Se volvió muy fácil conseguir dinero. Todos los líderes tenían secretarias bien pagas, con teléfonos. Teníamos una sede lujosa en Brasilia, 14 automóviles a disposición. Era insano", afirma García a los investigadores holandeses.
El estudio del Transnational Institute busca entender cómo el PT, considerado promisorio por la comunidad internacional y las fuerzas de izquierda del mundo, fue devorado por un escándalo de corrupción.
Sobre las acusaciones de que el partido pagó soborno a legisladores, García cree "bien posible" que haya existido y, en particular, considera "gravísimo" la posibilidad de que el PT haya creado una estructura para desviar dinero público.
"No sólo para tomar dinero del Estado, sino también para usar el poder del Estado para captar recursos en la iniciativa privada", explica.
EXPLICACIONES. Para el asesor de Lula da Silva, el PT estaba débil políticamente, y por eso fue atacado por la "infección oportunista" de la corrupción, aunque no piensa que eso sea una disculpa para lo que sucedió, y los líderes deben una explicación a la sociedad.
"El partido le debe una explicación a la sociedad y sus dirigentes le deben una explicación a los militantes, a todos nosotros", afirma.
García también destaca que las alianzas con grandes grupos económicos hechas por Lula da Silva durante la campaña tuvieron un efecto negativo: "Lula hizo un esfuerzo tan grande por ganar el apoyo de estos grupos, que cuando llegó al gobierno tuvo miedo de hacer lo que podría haber hecho", dice.
Finalmente, García sigue defendiendo su pertenencia al PT, del que fue uno de los fundadores, y recuerda un lema del gobierno de Salvador Allende en Chile: "es un gobierno de mierda, pero es mi gobierno".
"El PT tiene dirigentes de mierda, pero es mi partido", afirma el asesor presidencial, que vivió exiliado en Chile durante parte de la dictadura brasileña (1964-85).
DEMANDA. El PT, a su vez, demandará al ex presidente Fernando Henrique Cardoso, que en una entrevista publicada el fin de semana en la revista Isto E dijo que "nunca" vio tanta corrupción como en este gobierno. "Sorprende que un presidente que recibía a banqueros durante la madrugada ahora hable de corrupción", dijo el presidente del PT, el diputado Ricardo Berzoini, al anunciar la demanda que presentará contra Cardoso por "herir la honra" de los petistas.
"Esta entrevista muestra la desesperación del señor Cardoso, que después de gobernar por ocho años (entre 1995 y 2002), aparece tercero en las encuestas", agregó Berzoini.
Según el titular del PT, el departamento jurídico del partido está elaborando la demanda.