Quito - Ecuador activó su sistema de defensa aérea en la frontera con Colombia para prevenir incursiones militares de su vecino, como la denunciada el sábado, que derivó en una enérgica protesta diplomática que incluyó este martes un pedido público de disculpas.
"Hemos agotado todos los procedimientos de persuasión, de coordinación en lo que corresponde al derecho internacional. Somos perfectamente respetuosos de la norma internacional, pero no se puede confundir prudencia con pusilanimidad", dijo el ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, refiriéndose a la acción militar emprendida el lunes.
Al explicar el alcance de la medida -considerada la reacción más enérgica que ha asumido Quito en su larga historia de incidentes con Colombia-, Jarrín dijo que por ahora está descartado el derribo de aviones, aunque subrayó el incremento de la vigilancia.
"Somos partícipes de una diplomacia preventiva y de una estrategia militar progresiva, flexible y proporcional a la situación en la que se vive, pero esto no quiere decir que (Ecuador) se mantenga inalterable ante la escalada que está sufriendo en irrespeto de su soberanía", enfatizó.
En ese sentido, agregó que el gobierno aguarda una "explicación y las disculpas correspondientes" por el tercer incidente de ese tipo en los últimos cuatro meses.
Según expertos en seguridad, el sistema de alerta aérea incluye un constante monitoreo con radares en la frontera que, en caso de detectar una nave dentro de los límites ecuatorianos, notificaría a ésta sobre la violación, incluso con el envío de aviones militares.
Pero la reacción ecuatoriana no se limitó al frente militar, también en el diplomático endureció su posición.
El canciller Francisco Carrión insistió en un pedido de disculpas por parte de Colombia, tras entregar una enérgica nota de protesta al embajador de Colombia en Quito, Carlos Holguín, a quien convocó a su despacho el lunes.
"Esto no es aceptable, espero y confío en una respuesta hoy o a más tardar mañana", afirmó Carrión y manifestó que "estos incidentes afectan la fluidez de las relaciones" entre los dos países.
Asimismo, las ONG se sumaron a la exigencia del canciller.
"Colombia debe dar explicaciones por la serie de violaciones a la soberanía ecuatoriana, que pone en riesgo la seguridad de los habitantes en el área limítrofe", expresó a la AFP el coordinador del Programa de Fronteras de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH), Mauricio Gallardo.
Dijo que Bogotá "debe responder por la crisis humanitaria que ocasiona con la aplicación de estrategias bélicas".
"El gobierno ecuatoriano debe conminar al colombiano a que la aplicación de sus estrategias no lesione la vida de nuestros compatriotas de frontera ni incremente la crisis humanitaria, además de respetar la soberanía nacional", señaló Gallardo.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) informó a la AFP que atendió a 35 adultos y 56 menores (el 80% colombianos) que se desplazaron por temor a verse afectados por el suceso.
La cancillería colombiana aseguró por su parte que de llegar a comprobarse la incursión, ello no implicaría un acto premeditado como denunció Jarrín.
"No quisiera entrar (en detalles) porque no quiero demeritar el resultado de la investigación, pero yo no puedo coincidir en eso con el señor ministro (Jarrín). No es de ninguna manera una acción premeditada", dijo el vicecanciller Camilo Reyes en Bogotá.
AFP