BUENOS AIRES
El jefe del bloque kirchnerista de senadores, Miguel Piccheto, presentó al Congreso argentino un proyecto de ley para la creación de una fuerza especial de seguridad para combatir el crimen organizado; una especie de FBI argentino, informó ayer el diario Clarín.
De acuerdo al matutino, el cuerpo se llamará Fuerza Federal de Elite y tendrá atribuciones superiores a las existentes para la Policía, tanto federal como provincial. El proyecto de ley señala que la fuerza se dedicará a "investigar, prevenir y reprimir" la delincuencia; especialmente concentrará esfuerzos contra el tráfico de armas, drogas, personas y órganos, así como el lavado de dinero, secuestros, piratería y falsificación de moneda, entre otros.
El proyecto es la respuesta oficialista a la creciente inseguridad en el país. "Pretende ser una respuesta de carácter legal al grave problema que nos plantean las bandas organizadas de manera estructurada", dice el texto en su argumentación de motivos. Y agrega: "La situación de grave crisis en materia de seguridad, que casi nos sitúa al borde de la emergencia, nos habla de una inserción insospechada de la delincuencia organizada, notoria por sobre todas las cosas, a través de los diferentes y frecuentes casos de secuestros extorsivos".
El proyecto fue presentado el 19 de enero y como en la cámara de senadores el presidente Néstor Kirchner posee amplia mayoría, la propuesta no demoraría en ser aprobada.
Una semana antes de la presentación del texto, Piccheto se reunió con una delegación de senadores del Partido Republicano, con quienes, presumiblemente, el legislador se informó sobre el funcionamiento del FBI, organismo en el que se inspira este nuevo cuerpo policial.
La Fuerza de Elite podrá actuar en todo el territorio argentino. Sería un organismo autónomo dentro Ministerio del Interior federal.
El país se vio sacudido hace tres semanas cuando una banda de entre 12 y 15 ladrones robaron el tesoro y el contenido de 145 cajas de seguridad de una sucursal del Banco Río. La banda actuó con tal profesionalismo que logró huir en las narices de unos 200 policías que creyeron como seria una toma de rehenes cuando los ladrones había construido un túnel subterráneo que los dejó a 10 cuadras del banco con un botín de U$S 25 millones. Ahora, se presume que los delincuentes —entre los que habrían dos uruguayos— están repartidos entre Brasil, Paraguay y dos países del Caribe.
ELITE. La fuerza estará integrada por efectivos de mejor promedio de las academias policíacas de todo el país, así como miembros destacados de todas las fuerzas de seguridad, agregó Clarín.
A su vez, el proyecto de ley crea una fiscalía especial que será la directora de esta fuerza, su ala judicial. Este organismo dependerá del procurador general del país y podrá actuar por oficio o denuncia, recurrir a informantes, arrepentidos o vigilancia electrónica. También podrá emplear a agentes encubiertos o a testigos protegidos.
"También podrá acceder a datos, documentos e informaciones fiscales, bancarias, financieras y electorales, realizar inteligencia, intervenir comunicaciones privadas o de funcionarios públicos (con autorización de juez), bloquear fondos y cuentas financieras, retardar el accionar policial cuando la investigación lo requiera, servir de nexo con fuerzas policiales extranjeras y solicitar colaboración de Interpol", añade Clarín.