GUILLERMO PARRA-BERNAL/ BLOOMBERG
Como candidato del Partido Socialista a la presidencia de Uruguay, Tabaré Vázquez prometió bloquear las ventas de activos estatales y reducir las inversiones privadas en los servicios públicos. Luego de asumir en octubre de 2004, dio marcha atrás.
Les está permitiendo a las empresas mantener sus inversiones en las compañías de agua y cloacas y está negociando la venta de Ancap. "Tenemos que recuperar la confianza de los inversores nacionales e internacionales", dijo Vázquez en un discurso el año pasado. "Para eso estamos tomando las medidas apropiadas".
En este año los votantes latinoamericanos eligen nueve presidentes. En seis países —Costa Rica, Ecuador, México, Nicaragua, Perú y Venezuela— los que llevan la delantera y son fuertes candidatos abogan por políticas como el freno a las inversiones foráneas y aumentar los impuestos para solventar servicios como prestaciones de salud para todos.
Por ahora la retórica de las campañas destinada a atraer a los votantes más pobres de Latinoamérica no está ahuyentando a los inversionistas que se instalaron en la región. Se muestran cautelosamente optimistas pensando que los candidatos, cuando resulten elegidos, mostrarán la misma prudencia fiscal que Vázquez y que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
"Los inversionistas pueden esperar mucho ruido político", dice Mohamed El-Erian, que administraba deuda de mercados emergentes por U$S 28.000 millones en Pacific Investment Management Co. antes de hacerse cargo de la fundación de la Universidad de Harvard. "Pero deberían esperar que ese ruido no contamine las políticas económicas".
INVERSIONES. Las inversiones de EE.UU. y Europa en la región subieron abruptamente en 2005. Hasta mediados de diciembre llegaron capitales por U$S 3.900 millones a fondos de accioneslatinoamericanas, según el Emerging Portfolio Fund Research, de Cambridge. Eso se compara con U$S 97,8 millones de 2004 y U$S 436 millones en 2003. Un índice de acciones latinoamericanas deMorgan Stanley Capital International subió 72% en los 12 meses terminados el 26 de enero.
"Las valuaciones en Latinoamérica siguen siendo las más atractivas del mundo, dice William Landers, que administra el Latin America Fund de Merrill Lynch & Co., de U$S 315 millones. "Podemos tener otro buen año de rentabilidad".
En la primera elección presidencial de Latinoamérica de 2006 los chilenos eligieron a la socialista Michelle Bachelet el 15 de enero, con 53,5% de los votos. Bachelet, de 54 años, una pediatra, fue torturada en la década 1970 durante la dictadura de Augusto Pinochet. En su campaña prometió extender las pensiones a la mitad de la población trabajadora sin superar los límites de gastos fiscales que han hecho de Chile el país más confiable económicamente en toda Latinoamérica, según calificación de Standard & Poor’s.
CHaVEZ. Candidatos de Perú y Ecuador están imitando la retórica del presidente venezolano Hugo Chávez, que buscará su reelección el 3 de diciembre. Chávez, que encabezó la oposición en la región a un acuerdo de libre comercio propuesto por EE.UU., puso topes a los precios y a las tasas de interés, creó minoristas estatalesy decidió acabar con la independencia del banco central delpaís.
Rafael Correo, de 42 años, es candidato a presidente en Ecuador, que tendrá elecciones en octubre. El ex ministro de finanzas está ganando el apoyo de los sindicatos y de grupos indígenas diciendo que Ecuador tiene que seguir el ejemplo de Chávez y cortar relaciones con el Fondo Monetario Internacional.
En Perú, el programa político de Ollanta Humala, de 42 años, principal candidato para las elecciones del 9 de abril, incluye la expulsión de las empresas extranjeras. Andrés Manuel López Obrador, de 53 años, es el que tiene más probabilidades de ganar en las elecciones mexicanas del 2 de julio, según encuestas. Prometió crear un servicio de salud universal y bloquear los intentos de abrir el sector de la energía a las inversiones privadas.
POPULISMO FINANCIERO. Desde que asumió el gobierno, Lula, de 60 años, redujo el déficit a 3,2% del producto bruto interno en noviembre pasado, desde 6,4% en setiembre del 2003. La inflación bajó a 6,2% desde un máximo de 17,2% en mayo del 2003. Eso le valió a Brasil, la nación en desarrollo más endeudada, con obligaciones por U$S 440.000 millones, dos mejoras de calificación tanto de Moody’s Investors Service como de Fitch Ratings desde el 2004. El-Erian define la política de Brasil como "populismo de principios financieros".
Jeffrey Kaufman, que administra deuda de mercados emergentes por U$S 1.000 millones en Putnam Investments en Boston, dice que confía en que Lula será el contrapeso de Chávez en la región, ejerciendo influencia sobre líderes como el boliviano Evo Morales, que asumió el 22 de enero.
Como candidato, Morales prometió reducir el comercio y losvínculos financieros con Estados Unidos y aumentar el control estatal en la industria energética del país. El día después de ganar con el 54% de los votos, Morales tranquilizó a los inversionistas diciendo que no confiscará los activos de las empresas multinacionales. Y sus planes de nacionalizar lasreservas de energía del país que poseen las petroleras internacionales serán estudiados por una asamblea constitucional a elegirse en julio.
Fue un signo más de que el 2006 puede ser otro buen año para los inversionistas en Latinoamérica.
DOBLE DISCURSO
El nuevo presidente boliviano les garantiza a las compañías petroleras seguridad jurídica para sus inversiones pero al mismo tiempo promete a los indígenas de la nación andina del Altiplano la nacionalización y recuperación de la tierra y de los recursos naturales.
Morales expresaba apenas hace tres semanas un odio tenaz al imperialismo estadounidense al que acusaba de todos los males. Hoy en día, Morales llama a una alianza con los Estados Unidos en la lucha contra los traficantes de drogas, al tiempo que nombra a un ex cultivador de coca en la cabeza del servicio antidrogas.
Su entronización ritual en las ruinas preincaicas de Tiwanaku estaba destinada a atraer el apoyo de los indígenas, mientras que la gran fiesta popular que se realizó al día siguiente en La Paz reunía a miles de campesinos y mineros.
El gobierno querría nacionalizar el petróleo y el gas pero al mismo tiempo mantener a las compañías petroleras como prestatarias de servicios. Pero ¿quién haría las inversiones?, se preguntó recientemente un miembro de la poderosa Cámara de Hidrocarburos de Santa Cruz, la ciudad más rica del país.