SANTIAGO | AFP y ANSA
En medio de los vítores de un centenar de partidarios animados por cánticos pidiéndole que regrese en un próximo gobierno dentro de cuatro años, el presidente saliente Ricardo Lagos —más popular que cualquiera de los candidatos— votó ayer en el balotaje que finalmente se saldó con la victoria de su candidata, Michelle Bachelet.
"¡Dos mil diez, dos mil diez!", coreaban animados partidarios en las afueras del Instituto Superior de Comercio donde el presidente, economista y abogado socialista de 67 años, votó en el centro de Santiago.
"Esta mano no me la lavaré en dos semanas", contaba emocionado un hombre afuera del centro de votación, donde Lagos —cuya popularidad entre la ciudadanía se empina al 75% según una encuesta reciente— permaneció varios minutos saludando a mujeres, ancianos y niños que lo esperaban bajo el sol del mediodía.
Hasta ahora, el presidente nunca se expresó a favor o en contra de una nueva postulación presidencial. Dicen que su familia se opondría, pero podría tentar una nueva candidatura. Por lo pronto, el actual mandatario, que dejará el poder el próximo 11 de marzo, viajará a Washington, donde tomará un cargo en la organización Diálogo Latinoamericano.
SALUDO. A la noche y una vez conocidos los resultados, Lagos llamó a Bachelet para felicitarla por el triunfo.
"Michelle, un gran abrazo, estoy muy feliz, contento y alegre por este triunfo que te has ganado de Arica a Magallanes con tu esfuerzo y dedicación. Es un gran día para Chile y un día histórico porque una mujer como tú llega a la primera Magistratura", le expresó Lagos a la nueva mandataria.
"Muchas gracias presidente —respondió Bachelet—; estamos muy contentos porque una vez más Chile ha demostrado una tradición republicana, ha sido una jornada tranquila".
"Somos hoy un nuevo Chile. Tener una presidenta mujer así lo indica. Somos un Chile más libre, más diverso, más justo, más próspero, más moderno", describió Lagos, que concluirá su sexenio el próximo 11 de marzo.
El jefe de estado acotó que "estamos muy contentos acá en La Moneda —sede de la Presidencia— y ya que están los resultados tan claros quería darte todo nuestro respaldo y apoyo para las tareas que siguen, que serán complejas, como tu las conoces. Pero tu capacidad nos va a permitir tener un gran gobierno".
Al despedirlo, Bachelet, siempre en tono coloquial, lo invitó a desayunar hoy a su casa junto a su esposa, Luisa Durán.