BUENOS AIRES | EFE
La capital argentina vivió ayer una jornada inusualmente violenta cuyo pico de mayor tensión constituyó la toma de rehenes por siete horas en un banco de las afueras de Buenos Aires. Este hecho no registró víctimas, pero por diversos tiroteos ayer perdieron la vida tres personas.
Al cabo de siete horas de tensas negociaciones, la policía argentina logró ayer la liberación, sanos y salvos, de los rehenes que mantenían cuatro ladrones tras un fallido asalto a una sucursal del Banco Río en San Isidro, a las afueras de Buenos Aires.
Fuentes judiciales indicaron que no han sufrido ningún daño la veintena de personas, entre empleados, clientes y custodios, retenidos por los delincuentes en esa oficina del banco de capital español (Grupo Santander), a 20 kilómetros al norte de la capital argentina.
Los policías que rodeaban la sucursal bancaria ingresaron al local en busca de los ladrones, que según algunos medios de comunicación supuestamente lograron huir —según los rehenes por las alcantarillas— a pesar del cerco que mantienían las fuerzas de seguridad.
En un primer momento, fuentes policiales habían informado de que los ladrones tomaron a 16 rehenes, de los cuales tres habían sido liberados a cambio de la entrega de comida y agua.
Los atracadores tomaron los prisioneros en medio de un asalto al ver que la policía había sido alertada y empezaba a rodear la oficina bancaria.
Se sospecha que la oficina bancaria fue asaltada por una banda de ocho miembros, de los cuales cuatro lograron escapar al cerco policial, por lo que el resto optó por tomar rehenes, señalaron los portavoces judiciales.
DIA DE SANGRE. El robo de una camioneta derivó en un tiroteo entre policías y delincuentes en San Martín, Buenos Aires. El hecho derivó en la muerte de un uniformado de 36 años, padre de cinco hijos, según informó el diario Clarín.
También ayer y en la capital argentina, una mujer de 24 años que se encontraba en una carnicería de Villa Madero falleció al quedar en medio de otro tiroteo entre agentes de seguridad y ladrones tras un intento de asalto.
En otro hecho, dos turistas tucumanos que se paseaban en su camioneta por Parque Avellaneda junto a sus tres hijos fue abordada por unos asaltantes. Según Clarín, cuando el conductor apretó el acelerador para escapar fue muerto a quemarropa por los delincuentes.