PRETORIA | AP
Contrariamente a lo que ha sido su retórica habitual, el presidente electo boliviano, Evo Morales, se mostró conciliador ayer con Estados Unidos al decir que perdonaba "humillaciones" del pasado y deseaba el diálogo.
Morales, que ha denunciado el "imperialismo" estadounidense y su política de erradicación de la coca en Bolivia, dijo que creía en las recientes denuncias del mandatario venezolano Hugo Chávez de que Estados Unidos está tramando un golpe para derrocarlo, pero añadió que había leído en la internet que las autoridades en Washington están interesadas en mantener un diálogo.
"Cualquier diálogo orientado a poner fin a la discriminación y la pobreza es bienvenido", dijo en Sudáfrica, adonde arribó el martes en una gira mundial después de visitar países europeos y China. "También perdono a los de la Casa Blanca por tantas humillaciones. Los perdono porque a través del diálogo debemos buscar la paz y la justicia social".
GIRA. Tras llegar el martes a Sudáfrica, Morales se reunió ayer con el presidente Thabo Mbeki, sucesor del primer presidente negro de ese país, Nelson Mandela. También había solicitado una reunión con Mandela, el símbolo de la lucha contra el apartheid, pero éste se encontraba fuera del país.
Morales, un ex dirigente sindical que al igual que Mandela tiene una relación cordial con el cubano Fidel Castro, ha prometido nacionalizar los yacimientos de petróleo y gas de su país. Al finalizar una visita a China el lunes, declaró que ese país era su aliado ideológico.
Pero en España, Holanda, Bélgica y Francia, Morales aseguró a los gobernantes y directivos de empresas que su gobierno respetará el capital extranjero. Y ha encontrado terreno común con empresarios bolivianos, a los que ha dicho que tratará de atraer inversiones extranjeras y crear empleo.
SIN NOVEDAD. El martes, el presidente venezolano Hugo Chávez dijo que Estados Unidos conspiraba para derrocar a Morales, declaraciones que la embajada estadounidense en Bolivia calificó de ridículas. Chávez no respaldó su afirmación con datos concretos, pero dijo que su gobierno respaldará a Morales si se intenta derrocarlo.
En Bolivia, el futuro gobierno de Evo Morales no tiene información sobre una supuesta conspiración en su contra de parte de la embajada estadounidense, como denunció Chávez, y buscará relaciones de "cordialidad" con Washington.