RAUL TAVANI
Desde el primer momento en que se produjo el contacto con el triple rey del fútbol de América, el argentino Carlos Tévez, apareció la espontaneidad del mejor jugador del continente: "Estaba esperando tu llamada, me dieron una alegría bárbara con lo de la encuesta".
Tévez es así, sencillo. No anda con vueltas, dice lo que siente y para él "el agrande de la fama no corre", pese que es el rey de la triple corona continental.
—¿Cuándo y de qué forma te enteraste que habías sido elegido nuevamente el mejor jugador de América?
—Adrián, que es un amigo que me representa, me tenía al tanto de la marcha de la encuesta. Primero estuve enterado de que estaba peleando la corona con (Diego) Lugano, siguieron corriendo los días y la información era que seguía bien y con posibilidades, hasta que el jueves 29 me enteré de que había ganado nuevamente. Durante esos días, estaba un poco apartado del fútbol, ya que las vacaciones las tomo para descansar y es como que uno no quiere saber nada, pero bueno... primero me picó el bichito con esa posibilidad de que podía ganar y luego cuando recibí la noticia me produjo una alegría bárbara, ya que este logro fue el cierre de un año muy bueno.
—¿Qué significado tiene para vos este logro?
—Es muy importante, ya que ser elegido el mejor de América es un reconocimiento al esfuerzo del año. He trabajado mucho, me sacrifiqué; entonces, cuando uno recibe esto de parte de los periodistas de todo un continente, lo primero que piensa es: "se dieron cuenta de todo lo que hice y lo valoran". Pero a su vez, yo también valoro el resultado de la encuesta, ya que en el mismo no hay colores de camisetas. Por otra parte, cuando me mostraron la nómina de todos los jugadores que fueron propuestos en la encuesta, esto de ser el ganador de la misma tiene una gran importancia, ya que en América hay muy buenos futbolistas y entre esa gran cantidad de nombres y figuras que aparecen entre los candidatos, salir primero es tremendo. A su vez, ganar por tercer año consecutivo es otro de los hechos que me dejan doblemente satisfecho, ya que indica que mantengo una vigencia.
—¿Qué opinión te merece como jugador el uruguayo Diego Lugano, que fue tu escolta en el resultado final de la encuesta?
—En esto no hay misterios, los jugadores que jugamos en un mismo medio nos conocemos y Lugano es un gran zaguero. Tiene temperamento, además de sus atributos técnicos para el puesto. Por otra parte, ser defensa en Brasil no es nada sencillo y él con el So Paulo se ha destacado y ganó títulos internacionales. Es un jugador con huevos.
—¿Cuál es la razón de que jugando en el fútbol del país Campeón del Mundo, vos y Lugano sean los más destacados?
—Soy consciente de que ambos jugamos en el país de los Campeones del Mundo, donde el fútbol que se juega tiene mucha técnica, pero nosotros también tenemos lo nuestro, cada uno en lo suyo, hacemos la diferencia con otras cosas y por consecuencia, somos distintos. Ponemos huevos.
—¿Quién fue el defensa que mejor te marcó en el fútbol de Brasil?
—Hubo varios que me marcaron muy bien, pero jugando contra Lugano nunca pude hacer goles. El fue el más difícil. Te digo más, en el partido que jugamos con la selección contra Uruguay, controló (Lugano) en gran forma a Hernán (Crespo) y yo tampoco pude convertir. Espero tomarme la revancha en 2006 cuando con Corinthians juguemos contra So Paulo, por ahí les hago algún gol.
—¿Cuál fue el defensa que más te golpeó?
—El flaco Schiavi (Rolando). Cuando yo estaba en la Tercera de Boca Juniors y practicábamos contra el primero me daba con todo.
—En el último partido entre Uruguay y Argentina estuviste mucho en el suelo, ¿te pegaban o te tirabas?
—No, que va, yo no soy de tirarme. Me dieron con todo, me aplanaron, pero son cosas del fútbol, yo no lloro adentro de la cancha.
—¿Ahora te tratan bien en Corinthians?
—Con la hinchada nunca hubo problemas, siempre me trataron bien. Al principio se produjo un mal entendido con mis compañeros, pero luego se aclaró y actualmente está todo en orden y me siento cómodo.
—¿Cómo te encontrás con el idioma en Brasil?
—No sé nada, pero me hago entender. Además, no me gusta hablar portugués.
—¿Quién será el Campeón del Mundo?
—Será muy peleado, pero ojalá que sea Argentina. Creo que saldrá un campeonato parejo, ya que la fase inicial y los que pasen luego se tendrán que arreglar como puedan, porque cuando se avanza los rivales cada vez son más bravos. Eso sí, espero que ahora que Uruguay no va al Mundial, los uruguayos hinchen por nosotros, ya que somos iguales y por consiguiente trataremos de darle una alegría a los dos países.
—¿Seguís cantando?
—Lo hago para divertirme, mi hermano Diego tiene un grupo y yo voy y canto para pasar el rato.
—¿Se te terminan las vacaciones?
—El 3 de enero (mañana) me tengo que presentar en Corinthians, por lo tanto las vacaciones ya fueron. Espero que me mandes el ejemplar del diario El País con los resultados de la encuesta, para mí será algo importante tenerlo.
Así es el muchacho de Puerto Apache: abierto, sincero. No anda con vueltas, pese a que no le gustan las notas periodísticas y que la fecha escogida para llamarlo por ahí no era la apropiada, pero pese a todo atendió como si nada. Como un verdadero rey.
El Apache que se hizo rey
Nacimiento: 5/2/1984
Estatura: 1,68
Peso: 67 kg
Apodo: Apache.
Posición: Delantero
Clubes: All Boys, Boca Juniors y Corinthians
Debut en la selección mayor Argentina: 30/3/2004, contra Ecuador
Debut en la primera de Boca Juniors: Noviembre/2001
Costo de la transferencia a Corinthians: 19 millones de dólares