PUNTA DEL ESTE I GUSTAVO SANCHEZ
En la vida de los deportistas, aparte del trabajo y las muy buenas condiciones, hay que tener un golpe de suerte que te catapulte al estrellato y el argentino David Nalbandian lo tuvo en la temporada 2005, logrando la victoria en el torneo Master de Shanghai y cerrando un año redondo.
Por eso, lógicamente, es que en su estadía en Punta del Este, el cordobés no pasó desapercibido y fue el centro de atención de todos los visitantes del balneario esteño.
Perfil bajo, tranquilo y sereno, como no siendo conciente de todo lo logrado pese a sus 24 años, Nalbandian estuvo en el Hotel Conrad disputando el Desafío Telmex y recibió a El País, para conversar de todo y sin censuras.
—Meligeni dijo bromeando en algún momento del partido del jueves que podía ser tu abuelo. ¿Te llevó esa broma a relajarte un poco dentro de la cancha?
—No, no..., nunca entrás a relajarte al jugar al tenis. La verdad es que con Fernando tenemos una relación muy buena desde hace muchos años cuando éramos muy chicos y él estaba en el circuito, pero por respeto a él y por respeto a la gente, hay que hacer lo mejor que se puede.
—¿Cómo se hace para realizar la transición de un año a otro cuando en realidad una temporada no termina nunca?
—La verdad es que es difícil, por ahí arrancás la temporada y no estás del todo descansado y puede ser riesgoso, pero por ahora me siento muy bien y muy contento de lo que me toque vivir. Así que, bueno... sigo disfrutándolo porque si no ...
—¿Está trabajando duro en el aspecto físico?
—Ya arrancamos la pretemporada. Esta es la tercera semana que estamos haciendo trabajo físico, y la verdad es que muy bien, muy satisfecho; estamos entrenando bastante duro, por ahí me hubiera gustado tener más descanso para poder arrancar mejor. Pero de preparación voy a andar bien porque todavía tengo una semana más de entrenamiento para ponerme más a punto, descansar un poco y llegar bien a Australia (el primer Grand Slam de la temporada).
—¿Cuál es tu objetivo para Australia?
—Ganar. En esta etapa de mi carrera, el objetivo cuando voy a un Grand Slam es siempre ganar. Hoy lo veo muy bien, siempre quedé en cuartos de final y por ahí me faltó un poquito de suerte en algunos partidos. Siempre te dan la pauta de que estuve ahí, que puedo pelearlo.
—¿Qué sentiste cuando ganaste la Copa Masters en Shanghai?
—Describir sensaciones es muy difícil. Es difícil de explicar y trasmitir lo que uno siente internamente, pero la verdad es que no se pudo dar de mejor forma. Se dio espectacularmente y por ahí uno quiere ganar más fácil y no sufrir tanto pero se dio increíble. Lo primero en que se piensa es en la familia y en los que te han apoyado durante toda la carrera, luego en toda la gente de mi país que está acostumbrada a los grandes triunfos en el deporte.
—¿Esperas una revancha con Federer o prefieres un finalista más accesible?
—No. Si estamos en la ronda final siempre te va a tocar jugar con él que es un jugador muy bueno. El es un jugador con el que tengo una relación de muchos años de jugar en Juniors, muchos partidos encima, y siempre que hemos podido hacemos partidos muy buenos.
—¿Cómo te cayó lo del doping de Mariano Puerta?
—Es una sanción muy dura que lo deja sin instancias de poder volver a jugar. No conozco mucho los detalles, son temas muy complicados y hay que estar muy al tanto para opinar.
—¿Conversaste con él?
—Hablé con él y lógicamente no es nada lindo lo que le tocó vivir. Estar en esa situación, terminar una carrera así, no es la mejor forma. Es una lástima para el tenis, para nosotros, para la Copa Davis, para todos.
—Cambiando un poco de tema, ¿cómo vas asumiendo el nuevo rol de ídolo?...
—Bien. Tampoco me lo tomo tan así. Trato de disfrutar el momento y hacer lo que más me gusta.
—¿Qué tendría que hacer el tenis en Uruguay, a tu juicio, para poder tener mejores resultados y formar ídolos como vos?
—Bueno, la verdad es que no tengo demasiada información de cómo se está moviendo el tenis acá, pero creo que es un país que siempre tuvo buenos jugadores: Diego (Pérez), Marcelo (Filippini), hay muchos jugadores que jugaron bien. La verdad es que no sé como trabaja la asociación o federación. No sé si hay proyectos para juniors, pero lo fundamental para que haya buen tenis es el apoyo, un seguimiento desde los más chicos sobre todo. Hoy Argentina tiene demasiados jugadores, pero creo que prácticamente no se sabe aprovechar y necesitaríamos un golpe más para que la bola siga girando y sigan saliendo jugadores, así que no lo sabemos hacer nosotros menos te lo puedo decir a vos.
—Te vimos siempre con tu novia disfrutando del balneario. ¿Ya pensás en el casamiento?
—No seas malo (risas)... Tengo 24 años y todavía mucho camino por recorrer. Nos conocemos hace 8 años y tenemos una muy linda relación. Hoy es su cumpleaños y todavía no fui a comprarle el regalo... Siempre que puede me acompaña en los torneos importantes pero no está todo el día conmigo, dado que su trabajo también le insume tiempo. Tenemos una buena relación que va creciendo con el correr del tiempo.
—¿Cómo vas a pasar el fin de año?
—En Unquillo, mi cuidad, que se encuentra a 15 kilómetros de Córdoba capital. Con toda mi familia, que somos muchos, y será como un domingo más, en el que nos juntaremos todos para pasar un buen momento.
—Si retrocedemos en el tiempo, ¿que recuerdas de tu infancia?
—Creo que tuve una hermosa infancia. El único problema es que el tenis te lleva a dejar de lado tus amigos de la escuela, aunque nunca descuidé mis amigos del barrio. Hay un momento en el que el tenis te quita mucho tiempo y se hace muy duro poder seguir estudiando.
—¿Cuál es el consejo para un chico que recién se inicia en el tenis?
—Primero que nada que no descuide los estudios mientras tenga tiempo. Luego que se dedique con mucho esfuerzo y trabajo, que lo disfrute y que trate de vivirlo con intensidad, dado que es un deporte hermoso. Todos alguna vez soñamos llegar arriba y pocos son los que lo logran. El secreto está en las condiciones y en el trabajo.
RECORDS
En el 2005 finalizó por tercer año consecutivo entre los top ten, luego de llegar a cuartos de final en tres de los cuatro torneos Grand Slam.
Se mantuvo invicto en la Copa Davis defendiendo a Argentina (4-0)
Ingresó a la Copa Masters de Shanghai por la lesión de Andy Roddick y le ganó la final al suizo Roger Federer en 4 horas 33 minutos.
Es el primer argentino desde Guillermo Vilas en 1974 que gana el Masters
Finalista en Wimbledon en el año 2002, en su primera participación en un torneo sobre césped.