LA PAZ
El presidente electo de Bolivia, Evo Morales, comenzó su camino en torno a la asunción con varios gestos negativos hacia Estados Unidos, tal como podía preveerse dada su retórica anti-Washington.
Declaró que rechazará la ayuda de ese país al tiempo que su primer viaje como presidente electo fue con destino a Cuba para entrevistarse con Fidel Castro.
El próximo gobierno boliviano declinará la ayuda económica de Estados Unidos condicionada a la lucha antidrogas, de cuya tarea desvinculará a las Fuerzas Armadas, informó un asesor de Morales, quien ganó las elecciones con aproximadamente el 54% de los votos.
"Si por esa razón Estados Unidos retira su asistencia —que este año bordeó los 90 millones de dólares— Bolivia acudirá a otras fuentes como la Unión Europea, China, Japón u otros países dispuestos a dar respaldo sin condicionamientos", según Juan Ramón Quintana, miembro de la comisión de transición del próximo gobierno y experto en temas militares.
Quintana estimó que la fuerza antidroga boliviana (FELCN) se ha convertido "en un apéndice de la DEA (agencia antidrogas) norteamericana con el enorme riesgo que esto implica para la seguridad del Estado".
Morales planteó recientemente al gobierno estadounidense de George W. Bush pactar una alianza de lucha efectiva contra el narcotráfico sin la participación de militares y policías y sin cero coca ni cero cocaleros.
En la actualidad, el Chapare, desde cuyos sindicatos cocaleros Morales saltó a la vida política, produce unas 7.000 hectáreas de coca.
También ayer, Morales afirmó que el sueldo del presidente, vicepresidente, ministros y legisladores serán reducidos en un 50%. AP y AFP