Llovieron papelitos multicolores y una multitud estalló en un sonoro "Maradooo", "Maradooo", mientras que el "10" retribuía a sus admiradores lanzando besos al aire. Fue el inicio de la presentación de Amando a Maradona en una sala de cine que por momentos se asemejaba a una cancha de fútbol. "Es un momento muy emocionante para mí", dijo el astro.
Unas cuantas horas antes, Maradona había protagonizado un incidente en el aeropuerto de Rio de Janeiro, cuando molesto por haber perdido un vuelo a Buenos Aires discutió con agentes y resultó brevemente detenido. Estuvo en Brasil por un partido benéfico. Amando a Maradona es una coproducción argentina-neocelandesa dirigida por Javier Vázquez, la cual arranca con el relato del mejor gol en la historia de los mundiales sin que se vea nada.
La pantalla está en negro y en la voz de un relator se recrea aquel gol a Inglaterra en la Copa de México en 1986, cuando el "10" realizó una fantástica jugada al gambetear a más de medio equipo. Argentina le ganó 2-1 a Inglaterra con otro gol de su notable capitán, en este caso con "La mano de Dios", y a la postre se consagró campeón.
Los 80 minutos del trabajo de Vázquez son un repaso por el derrotero que llevó a Maradona de un humilde barrio en las afueras de Buenos Aires hasta la cúspide del fútbol mundial. Además, analiza su época post-futbolística y sus problemas con las drogas. En este caso, el director eligió relatar la vida de Maradona a través de los ojos de quienes lo conocen muy de cerca: sus padres, su "descubridor" Francisco Cornejo, su amigo de la infancia "Goyo" Carrizo y el músico Charly García.
En la película se aprecia la gloria, la caída y la resurrección de Maradona, convertido ahora en un exitoso animador de la televisión y en asesor futbolístico de Boca Juniors, flamante campeón del fútbol argentino y de la Copa Sudamericana.