Buenos Aires - El presidente argentino Néstor Kirchner relevó este lunes del ministerio de Economía a Roberto Lavagna, un artífice de la reactivación, y nombró en su lugar a la presidenta del estatal Banco de la Nación, Felisa Miceli, en una reforma del Gabinete que incluyó la designación de Jorge Taiana como canciller.
"El apoyo electoral que hemos recibido en las últimas elecciones (parlamentarias del 23 de octubre) debe servir para seguir profundizando los cambios", dijo Kirchner la noche del lunes, en un acto público en la Casa Rosada (gobierno).
Los mercados reaccionaron en forma negativa al cerrar el indicador bursátil Merval con un derrumbe de 4,48%, en tanto la moneda se depreció 1,3% frente al dólar.
Lavagna, de 63 años, admitió en rueda de prensa que el Presidente le había pedido este lunes la renuncia para emprender una nueva etapa de Gobierno.
"El presidente me señaló que consideraba que debía comenzar una etapa distinta (en el país) y la consecuencia lógica era que yo pusiera el cargo a disposición del presidente; y lo hice inmediatamente", dijo el economista que había llegado al cargo en abril de 2002, durante el gobierno de Eduardo Duhalde (2002-2003).
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se había limitado más temprano a revelar los nombres de cuatro nuevos ministros sin responder preguntas.
Tanta sorpresa causó la designación de Miceli como la de Nilda Garré, embajadora en Venezuela, al frente del ministerio de Defensa, en remplazo de José Pampuro, recién elegido senador.
Miceli es una ardorosa defensora de las políticas activas del Estado y mujer de fuertes convicciones que dijo al asumir al frente del gigantesco Banco de la Nación Argentina (BNA), la mayor entidad crediticia del país, que "la palabra ajuste está prohibida" en su vocabulario.
Garré y Miceli fueron activas militantes de las organizaciones combativas del peronismo de izquierda en los años 70.
La nueva ministra de Defensa tomará las relaciones con las Fuerzas Armadas, en momentos en que decenas de sus ex jefes y oficiales están bajo investigación por los crímenes en la dictadura (1976-1983).
Juan Carlos Nadalich, un médico sanitarista, será el ministro de Desarrollo Social en lugar de Alicia Kirchner, hermana del Presidente y senadora electa, en tanto que el vicecanciller Taiana reemplazará a Rafael Bielsa, electo diputado.
Luciano Miguens, presidente de la poderosa Sociedad Rural que nuclea a los grandes establecimientos del agro, calificó el relevo de Lavagna de "sorpresivo e inoportuno".
Lavagna dijo que Kirchner ejerció "el derecho (de pedirle la renuncia) en función de su propio criterio después de un acto electoral importante", al aludir a las legislativas en las que el oficialismo se impuso con 40% de los votos.
También admitió que no tuvo una "participación activa" en la última campaña electoral por "un tono elevado que tocaba a un ex presidente (por Duhalde) con el que yo había trabajado y no podía portarme indignamente".
Duhalde enfrentó a Kirchner en los comicios pero sus candidatos fueron derrotados en la provincia de Buenos Aires, la más poblada.
Lavagna fue el timonel de la economía tras la gran crisis de 2001 y fue confirmado cuando Kirchner ganó las elecciones presidenciales en 2003.
Comandó la dura renegociación de la deuda en mora por unos 81.800 millones de dólares, con una alta adhesión de 76,15% de bonistas. El resto de los acreedores privados se mantuvo en rebeldía en rechazo a una quita de capital e intereses que osciló entre 50% y 75% según el tipo de bono.
Otro éxito de su gestión fue alcanzar un crecimiento acumulado del Producto Interno Bruto (PIB) de 26% desde 2003.
Pero una inflación de 9,8% en lo que va de 2005 había puesto en jaque al Gobierno, en un clima enrarecido en el Gabinete, luego de que Lavagna embistió contra el ministro de Planificación, Julio de Vido.
Lavagna había planteado en un acto público sospechas de sobreprecios en licitaciones de obras públicas, área que está bajo la órbita de De Vido, un fiel escudero de Kirchner.
Argentina redujo la pobreza de 53% a 38% desde 2002 y el desempleo de 21% a 11% en ese lapso, pero aún tres millones de personas tienen problemas de trabajo y 15 millones no ganan lo necesario para subsistir.
AFP