Fue un festival de consenso a la hora de seleccionar los trabajos más relevantes. De entre los 84 largometrajes presentados en la edición número 21 de esa fiesta cinematográfica que ocupó ocho salas entre Montevideo y Punta del Este, la importancia de dos títulos regionales a nivel de ficción (las hermosas Historias mínimas del argentino Carlos Sorín, y la dura realidad presentada por Ciudad de Dios del brasileño Fernando Meirelles) y del excelente testimonio conseguido por el uruguayo Mario Handler en Aparte en la categoría documental, quedó varias veces certificada. Porque los dos primeros films fueron los que obtuvieron los premios del jurado oficial y se repitieron, invirtiendo posiciones, en el de la crítica; y porque la obra de Handler se llevó el premio en la categoría documental y también el que el Espacio Uruguay dedica al género.
Visto desde esa perspectiva casi podría asegurarse que el Mercosur salió fortalecido en un encuentro internacional que tuvo otro par de unanimidades. Uno de ellos es la mención que tanto el jurado oficial como el de la crítica ofreció al conjunto de films franceses presentados. La calidad encontrada en Como maté a mi padre de Anne Fontaine, El cuarto de los oficiales de François Dupeyron, Lunes de mañana de Otar Ioseliani, Once de setiembre, el día que cambió el mundo de varios realizadores convocados por Alain Bargain y Piso compartido de Cédric Klapish, fue una de las sorpresas más agradable de la muestra. La otra vino en solitario de Sri Lanka: se llama El pájaro del viento y consiguió ser destacado por el jurado oficial con un premio a la mejor opera prima y por la Oficina Católica del Cine que le dio su galardón en compañía del film canadiense Un cangrejo en la cabeza.
Cabe señalar que algunos de los films premiados van a ser estrenados en Uruguay, entre ellos Historias mínimas, Ciudad de Dios, Piso compartido y Once de setiembre.
BALANCE. Para el director de Cinemateca, Manuel Martínez Carril, el balance del vigésimoprimera edición es positivo, a pesar de las dificultades que plantea una muestra de estas características. "Aún no tengo las cifras definitivas, pero estoy casi seguro de que las mismas van a indicar una asistencia cercana a las 50.000 personas", dice Martínez Carril. "Dentro de esos números hay datos interesantes. Por ejemplo: una de las salas de los cines Hoyts en Punta del Este tuvo más público —cuatro mil personas— que todo el festival ‘Un cine de Punta’, que contó con un respaldo económico mucho mayor".
Para el organizador principal del festival, ese dato es significativo: "Me parece que eso habla de la existencia de varios públicos cinematográficos y que la oferta del festival, 84 largometrajes de 33 países, contempla los gustos y las inquietudes de ese grupo de gente, que no tiene otro foro para acceder a esas películas".
Dar a conocer otro tipo de cine que el que habitualmente se distribuye en Montevideo sigue siendo uno de los principales objetivos del festival y en ese punto Martínez Carril vuelve a hacer un balance positivo: "Hay que tener en cuenta que bastante más de la mitad de los títulos que se exhibieron durante el festival no tendrán una difusión posterior en los cines. Un ejemplo podría ser la más reciente película de Arturo Ripstein, La virgen de la lujuria. Gracias al festival, el público montevideano puede mantenerse informado sobre lo que hace uno de los cineastas más importantes de América Latina".
Dentro de esa oferta, el director de Cinemateca destaca varias cosas: "En primer lugar, esta edición permitió reanundar el vínculo entre la audiencia y el cine sueco, que estaba totalmente ausente. Y no estoy hablando de un cine marginal, sino uno importante a nivel mundial, con una rica tradición. Por otra parte, hubo lugar para revelaciones como El pájaro del tiempo y una importante presencia del cine argentino y sobre todo el brasileño. A pesar de la cercanía con Brasil, no llegan películas de ese país. Claro que ahora Ciudad de Dios va a estrenarse comercialmente, pero también hay que mencionar a otro film como Madame Satá, que me parece tan bueno como Ciudad de Dios".
El epílogo de la fiesta
Aunque oficialmente el XXI Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay terminó el domingo pasado, algunas de las películas que lo integraron tendrán exhibiciones extraordinarias hasta el miércoles 30 inclusive en tres salas de Cinemateca Uruguaya.
Entre los títulos que figuran en este epílogo se encuentran, entre otros, la canadiense Un cangrejo en la cabeza de André Turpin (hoy en Cinemateca 18), la checa Un informe no muy claro sobre el fin del mundo de Juraj Jakubisko, las suecas Tan blanca como la nieve de Jan Troell y Una canción para Martin de Bille August, la francesa El cuarto de los oficiales de François Dupeyron y la colombiana La nave de los sueños de Ciro Durán.
También fueron incluídos los títulos que por problemas de transporte llegaron a destiempo a Montevideo, como Kedma de Amos Gitai (Israel), Las noches de Constantinopla de Orlando Rojas (Cuba) y dos de los films de Gillo Pontecorvo (Kapó y Queimada).
Todos los premios
- CONCURSO INTERNACIONAL. Gran premio: Historias mínimas de Carlos Sorín (Argentina). Premio Especial: Ciudad de Dios de Fernando Meirelles (Brasil). Mejor opera prima: El pájaro del viento de Inoka Sathayangani (Sri Lanka). Mención especial: al conjunto de films franceses. Jurados: Beatriz Flores Silva, Ronald Melzer, Guillermo Zapiola.
- IBEROAMERICA. Premio Agencia Española de Cooperación Iberoamericana-Instituto de Cooperación Iberoamericana: Historias mínimas de Carlos Sorín (Argentina). Jurados: Luis Elbert, Rosalba Oxandabarat, Daniela Speranza.
- DOCUMENTALES. Premio: Aparte de Mario Handler (Uruguay). Mención especial: Caja negra alemana de Andreas Veiel (Alemania). Jurados: Eduardo Galeano, Mario Jacob, Oribe Irigoyen.
- CORTOMETRAJES. Animación: El ojo viajero del gato azul de Swan Atkins (Estados Unidos). Documental: Siberia en la pantalla, mitos y realidades de Viktor Sarov (Rusia). Ficción: Música para un apartamento y seis bateristas de Johannes Stjäme Nilsson, Ola Simosson (Suecia). Mención en ficción: El extra, historia de un personaje secundario de Alberto Pernel (España). Jurados: Manuel Martínez Carril, Julieta Sokolovich, Manuel Nieto.
- ESPACIO URUGUAY. Premio Felix Oliver-Premio Intendencia Municipal de Montevideo: Celosías de Pablo Vázquez Díaz (por mayoría). Corto de ficción: La Cumparsita de Rosario Infantozzi (por mayoría). Documental largometraje: Aparte de Mario Handler. Documental mediometraje: Cococho de J. Fernández, A. Ferrando, M. Paparamborda, M. Riveri. Animación: Guacho TV de G. Frugone. Videoarte: Low-Fi de Andrea Carriquiry. Premio Joven: Cococho de J. Fernández, A. Ferrando, M. Paparamborda, M. Riveri. Jurados: Pablo Stoll, Natacha López, Fernando Alvarez Cozzi.
- PREMIO DE LA CRITICA. Mejor film y mejor film iberoamericano: Ciudad de Dios de Fernando Meirelles (Brasil). Menciones: Historias mínimas de Carlos Sorín (Argentina), Once de setiembre, el día que cambió el mundo (film colectivo, Francia) y al grupo de films franceses. Jurados: Andrés Caro Berta, Oribe Irigoyen, Yamandú Marichal, Sergio Moreira, Alberto Postiglioni, Rossana San Martín.
- PREMIO OFICINA CATOLICA DEL CINE. Primer premio compartido: Un cangrejo en la cabeza de André Turpin (Canadá) y El pájaro del viento de Inoka Sathayangni (Sri Lanka). Jurados: Nils Helander, Carla Lima, Enrique Croscigniani.