Lima - El presidente peruano Alejandro Toledo suscribió un decreto supremo destinado a formalizar el cultivo y uso legal de la hoja de coca, informó Palacio de Gobierno luego de que el mandatario se reuniera con campesinos cocaleros.
El decreto supremo apunta a la erradicación concertada de los sembríos ilegales de hojas de coca, dentro de otros puntos, pero no incluye la liberación del dirigente cocalero Nelson Palomino.
Una representación de los agricultores cocaleros aceptó un documento de cinco puntos durante una reunión con Toledo, quien los recibió por casi tres horas en Palacio de Gobierno.
Nils Ericsson, presidente de la Comisión Nacional de Vida sin Drogas (Devida), declaró casi con sorpresa que la actitud de los campesinos ha sido dialogante, respetuosa y constructiva. "Han demostrado una muy grata madurez".
El decreto supremo autoriza a Devida establecer programas de reducción gradual y concertada de los cocales ilícitos con las propias organizaciones campesinas.
Igualmente Devida hará un estudio a fin de determinar la demanda real del consumo de la hoja de coca en el país.
Con esto se determinará cuántas toneladas de hojas de coca, y por tanto cuántas hectáreas sembradas, se necesitan para que Enaco (Empresa Nacional de la Coca) comercialice legalmente esa producción, dijo Ericsson.
Además faculta al Ministerio del Interior a eliminar los cocales nuevos no empadronados en la Enaco, destruir las pozas de maceración de cocaína y los almácigos cercanos para evitar el incremento de las áreas de cultivos.
Enaco, a su vez, actualizará la base de datos de los agricultores empadronados, toda vez que el actual registro data de 1978.
En ese objetivo, el Ministerio de Agricultura articulará las cadenas productivas en las distintas zonas cocaleras.
No hubo pronunciamiento sobre el pedido de los cocaleros para que el dinero aportado desde el exterior por entidades cooperantes, e intermediado por organizaciones no gubernamentales, llegue directo a las organizaciones comunales cocaleras.
Los dirigentes de los campesinos estaban por definir el retorno a sus puntos de origen. Por indicación de Toledo se les iba a facilitar vehículos para ese fin.
Los productores de hoja de coca ingresaron al centro de Lima el lunes tras dos semanas de caminata desde valles cocaleros en la selva central, nororiental y región surandina. AFP