Naciones Unidas - El abogado Luis Moreno Ocampo, conocido como fiscal en los juicios a las juntas militares argentinas, dijo que desempeñará su nuevo cargo de fiscal del Tribunal Criminal Internacional con "responsabilidad y firmeza".
"Usaré mi poder con responsabilidad y firmeza, asegurando estricto cumplimiento del estatuto (de Roma), en especial sobre las pruebas de crímenes y la incapacidad de los estados para controlar esos crímenes", dijo Moreno Ocampo durante su primera conferencia de prensa tras asumir el cargo.
El nombramiento de Moreno Ocampo, electo unánimemente como el primer fiscal del tribunal, es un paso clave para procesar a los responsables de los peores crímenes contra la humanidad.
El tribunal, con sede en La Haya, tiene jurisdicción sobre los casos de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio cometidos después del 1 de julio del 2002, en cualquiera de las 89 naciones firmantes del tratado, pero sólo actuará cuando los estados no deseen o no puedan administrar justicia, según estipula su documento fundacional, el Estatuto de Roma.
Sin embargo, el Consejo de Seguridad puede solicitar a la corte que conozca de casos ocurridos en países que no son parte del estatuto de Roma, según explicó la abogada argentina Cecilia Fernández, asesora especial de Moreno Ocampo en el tribunal.
Moreno Ocampo dijo que está al tanto de que muchas naciones tienen dudas "sobre mi poder de abrir investigaciones por iniciativa propia", pero llamó a "dejar de lado los temores y a analizar cómo esta institución nueva puede lograr la paz mundial".
"Somos globales, porque tenemos 89 países (que ratificaron la corte), pero todavía no somos universales. Tal vez en 10 años tengamos más de 200 países. La creación del tribunal es un gran paso pero es el primer paso, no el último", agregó.
Por su parte, el presidente de la corte, el canadiense Philippe Kirsch, se comprometió a demostrar durante los dos próximos años los altos parámetros de justicia con que funcionará el ente, para salirse al paso a las críticas.
"La vocación de esta corte es universal. Su calidad es muy alta. Si yo no creyera en esta institución, no estuviera aquí", dijo.
Estados Unidos se ha opuesto tajantemente al tribunal porque teme que éste pueda ser usado para procesos por motivaciones políticas o frívolas, especialmente contra las tropas estadounidenses. Ha firmado acuerdos con 27 países que exoneran a las tropas estadounidenses de ser demandados ante el tribunal.
Moreno Ocampo dijo que la eficacia del nuevo tribunal no debe medirse "según la cantidad de casos presentados sino por su ausencia, porque significa que los estados hacen su labor".
A juicio de la abogada Fernández, uno de los grandes desafíos de la corte será "construir casos creíbles, que sean percibidos por la opinión publica como no politizados, para ir construyendo su propia credibilidad".
Moreno Ocampo contribuyó al procesamiento de los miembros de la junta militar responsables por la guerra sucia en Argentina en la década de 1970 y principios de la siguiente.
Desde 1992, pertenece a una firma de abogados de Buenos Aires que se especializa en derecho penal y de derechos humanos, programas de control de corrupción y solución de disputas. AP