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 Miércoles 28.10.2009, 18:21 hs l Montevideo, Uruguay
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Agropecuario

Un proyecto para 25 años

Informe elaborado por Héctor Luna

hluna@seragro.com.uy

Fotografías de Fernando Pena

Transcripción de Graciela Giribaldi

Él y Luis Alfredo Fratti fueron los primeros en ubicarse en el estrado, pasadas las 10 de la mañana del viernes 2. Danilo Astori, Ernesto Agazzi y Francisco Muzio lo hicieron segundos después. Desplegaron carpetas y materiales en sus sitios. Los de José Mujica, manuscritos y con letras grandes, mayúsculas.

Largo ha sido el camino recorrido por este montevideano nacido el 20 de mayo de 1934 en una chacra de Paso de la Arena, hijo de pequeños productores, nieto del latifundista José Cruz Mujica, nieto por vía materna de campesinos piamonteses y genoveses que se afincaron en las cercanías de Carmelo.

Ex proveedor de flores de doña Matilde Ibáñez de Batlle Berres, ex miembro del Partido Nacional, ex guerrillero, es dueño desde hace años de una chacra de 19 hectáreas que compró –con un galpón sin techo- por U$S 15.500, con un plan de pago de U$S 1.000 cada tres meses, para cuyo cumplimiento pasó "las de Caín", según contó en febrero de 2005, semanas antes de asumir como ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca.

Autodefinido muchas veces como "campesino" y "pequeño paisano", este productor de hortalizas, flores y bulbos de gladiolos se declara también "hincha de Lula", pues adhiere a su metodología de gobierno, que según él consiste "en transformar los conflictos en negociación. Y negociar, y negociar. Y si no se puede conseguir 100, conseguir 20. Y en no creerse dueño de la verdad. ¡Y en no empantanar a una sociedad en un conflicto interminable!".

"Los hombres van atrás de las ideas como la carreta atrás de los bueyes. Si sabes las ideas matrices, puedes prever las medidas. Si no, va a ser difícil. Tal vez los generales saben más de esto", reflexionó a poco de iniciar su intervención en la Sala de Conferencias del Edificio Mercosur como candidato presidencial del Frente Amplio en "El campo elige", consigna de la edición 2009 del ciclo anual "Políticas de Estado - El agro en los tiempos que vienen".

Abrió el juego a sus asesores ya en su tiempo de disertación, pero, hacia el final, el Dr. Fratti declinó hablar por razones de tiempo. El tono del candidato fue tenso durante el primer tramo de su intervención. No el contenido, la forma de decirlo. Cuando metió su primer chiste ("no sé si el Uruguay es de los uruguayos o de las vacas y las ovejas") y generó risas en la Sala, la tensión desapareció.

Mujica dijo no creer en "las visiones unipersonales", citó a Einstein ("todos somos ignorantes de algo") y afirmó que, "en la época moderna, cada vez somos más ignorantes, por el crecimiento del conocimiento".

"Por eso creo en los equipos –concluyó–. Un candidato a la Presidencia de la República debe procurar saber mucho más de ‘cosos’ que de cosas. En función de ello, le doy la palabra a Danilo."

Astori: el marco general de la economía

"Encaramos el desarrollo económico y social del país –comenzó el compañero de fórmula de Mujica– como un proceso que tiene dos componentes imprescindibles: la expansión de la economía, el crecimiento de la producción, la mejora de su composición, y al mismo tiempo políticas públicas que tiendan a asegurar condiciones dignas de vida para la población, especialmente para los sectores más débiles, que son los que más necesitan de estas políticas para tener esa vida digna.

(…) El gobierno ha venido generando un clima de inversión, que es el único camino posible y genuino para promover el crecimiento de la economía, sobre tres bases. El ataque a las vulnerabilidades macroeconómicas del Uruguay. En segundo lugar, un conjunto (…) de reformas estructurales de procesos muy arraigados en el funcionamiento de la economía. Y la instauración de un conjunto de estímulos muy importantes para la inversión.

Desde el primer punto de vista (…) tenemos tres preocupaciones permanentes: por un lado, tener una situación fiscal sana, estructuralmente saneada. Digo estructuralmente porque siempre hay factores coyunturales, como los climáticos, que pueden desequilibrar las cuentas. En segundo lugar, eliminar las restricciones financieras que tradicionalmente tuvo el país. Y, finalmente, atacar también la vulnerabilidad social, que es un factor de inestabilidad en cualquier economía y en cualquier país. Esto se vincula directamente con las políticas públicas de protección social que puso en práctica el gobierno.

Uruguay logró rápidamente alcanzar una situación fiscal sana (…). Logró eliminar todas las restricciones financieras que heredó. Cuando comenzamos a trabajar teníamos la segunda deuda pública más grande del mundo en relación al tamaño del país, en relación a la producción. Hoy, el Uruguay tiene el volumen de reservas internacionales más alto de su historia: U$S 8.000 millones. Y ha despejado por completo todo el peso de compromisos inabordables, como tenía en 2005.

Tiene lo que nunca tuvo Uruguay en su historia: casi la tercera parte de su deuda pública en moneda nacional. El 95% de esta deuda es deuda soberana, sin condiciones, deuda que administra profesionalmente el Uruguay y que maneja de acuerdo con sus conveniencias. (…)

Uruguay logró alcanzar este año una tasa de inversión de 19%. No recuerdo en las últimas cinco décadas un registro de este tipo. Por cada $ 100 que se producen, $ 19 se invierten en el país. Nos falta mucho, porque Uruguay debería llegar a tasas mucho más importantes. Nuestro eje es situarla entre 25 y 30% en los próximos años.

Además logró tener el crecimiento (económico) promedio anual más importante de las últimas décadas, creciendo siempre por encima del promedio latinoamericano y alcanzando un registro que se ubicó entre 8 y 9% anual. (…)

Sobre estas bases, estos recursos genuinos fueron dedicados en un 95% -si nos atenemos al crecimiento del gasto- a construir una red de protección social. (...) por cada $ 100 de aumento del gasto público, $ 95 estuvieron destinados a construir esta red."

Astori: el sector agroindustrial

El ex ministro de Economía abordó luego la situación del agro:

"En el marco de este dinamismo productivo al que he hecho referencia, el agro ha tenido una participación esencial. Entre 2003 y 2008 el promedio de crecimiento superó el 7%. En 2008 (…) se alcanzó casi 12% de crecimiento (…).

(…) el proceso de incremento de las inversiones en la agroindustria no se ha detenido ni siquiera durante este lapso de crisis internacional muy fuerte, de –para muchos– inseguridad. No se detuvo ni la inversión agroindustrial ni la inversión en su conjunto.

(Hay) una fuerte incorporación de innovaciones. (…) Hemos comprobado –por ejemplo– procesos de avance en el campo de la biotecnología. Basta destacar los casos de la soja y del maíz, la incorporación de nuevos medios de producción, modernos procedimientos de gestión, mucha tecnología de la información en la producción agroindustrial, lo cual ha significado un valor agregado muy importante para nuestras exportaciones de este origen, un factor de cambio de nuestra estructura productiva gracias a las transversalidad que tiene la tecnología de la información, que no sólo exporta directamente productos muy importantes sino que agrega valor a las exportaciones de otro origen, como por ejemplo las agropecuarias. (…)

(…) asociado a estos cambios ha habido un fuerte incremento en el precio de la tierra, que se comporta como un termómetro, como una síntesis del impacto de todas estas transformaciones."

Astori: el futuro

El candidato a la Vicepresidencia marcó, "para tener en cuenta y para discutir", cuatro grandes líneas de trabajo futuro, que "están obviamente extraídas de nuestro programa".

Un sistema institucional confiable y predecible, promover "mucho" el crecimiento "con buenas condiciones de competitividad", el fomento de la equidad y la apertura de oportunidades "para los que más han sufrido" y "para los que fueron excluidos del proceso de modernización que hubo hasta ahora", y la intención de que los cambios ocurridos en el agro en los últimos años no impacten negativamente en "la cultura del medio rural uruguayo" son esos cuatro ejes.

Respecto del sistema institucional, citó tres factores: "reglas de juego claras y un gobierno comprometido con su mantenimiento, porque eso es fundamental para la inversión", "fortalecer el valor de los contratos con los correspondientes controles y sanciones" y "fomento de la competencia pero también de la regulación".

Sobre el futuro crecimiento de la economía, destacó el rol que debe jugar la innovación y puntualizó que los recursos destinados a ese fin "avanzaron de 0,35% a 0,65% del PBI", lo que revela que "hay que trabajar muchísimo para seguir haciendo prioritario este proceso de innovación".

Dijo que, en el agro, la situación es mejor: los recursos volcados a la innovación representan 1,6% del PBI agropecuario, lo que evidencia que "hay más proporción de recursos destinados a la innovación en el agro que en la economía, en la sociedad, en su conjunto".

Acerca del fomento de la equidad y la apertura de oportunidades para los más vulnerables, expresó que "hay que seguir trabajando sobre algo que inauguró este gobierno en la historia del país: mejorar las condiciones laborales de los trabajadores rurales".

Subrayó también el papel del Plan Ceibal, del futuro Plan Cardales, de "las escuelas de tiempo completo que proponemos" y de la descentralización de la Universidad.

Finalmente, Astori abogó por "un agro cada vez más moderno, cada vez más eficiente, cada vez más productivo, cada vez más generador de recursos en beneficio de la sociedad en su conjunto".

Mujica: premios y castigos

Enseguida, Mujica retomó la palabra: "Mi concepción de país agrointeligente (...) es un cambio cultural. No es un proyecto para el gobierno que viene, es para 25 años. Es decirle al país: ‘Vamos para otro rumbo’. Es una estrategia de país".

Con ese Norte, invitó a "no comernos la pastilla de que el mundo comercialmente es liberal. No es y no lo será por muchísimo tiempo. Es como nadar adentro de la incertidumbre. Es como vivir en una especie de guerra sin bombardeo. (…) La única garantía es no cometer el error, como pequeño país, de venderle mucho a pocos, e insistir porfiadamente en la línea de venderle un poco a muchos. Cuanto mayor multiplicación de la apertura en las relaciones económicas, (mayor) es el margen de seguridad que podemos tener".

Expuso luego un "fundamento general":

"Renunciar a razonar por estereotipos, a dar todo como cosa válida a partir de estereotipos que archivamos. Un ejemplo: como la tierra vale más, suponemos que el agricultor contemporáneo la va a cuidar más porque no quiere perder valor. Partimos de (…) una generalización del homo sapiens racional. ¿Y quién te dijo que los hombres asumimos la conducta práctica en ese sentido? Si fuéramos así, no haríamos barbaridades (…) contra nosotros mismos. (…)

El cuidado de los recursos naturales (...) es un problema que no lo podemos resolver ni con un Estado que se acueste abajo de la cama del agricultor con estúpidas pretensiones de controlarlo, ni tampoco creyendo que el buen hombre, por la evolución de las leyes de valor, va a asumir una conducta lógica.

En la chacra donde vivo, antes, había un paisano que producía verduras en gran escala para vender en el Mercado. Cuando me vino a visitar, al tiempo, yo estaba arando y preparando canteros al revés de la inclinación de una parte del campo. Y me dice: ‘Ah, usted trabaja como se debe’. Él hacía los canteros siguiendo la bajada. ¿Porque no sabía? No, porque le ahorraba tiempo para mover los caños de los aspersores. Sabía que estaba degradando la tierra, pero razonaba así: ‘Yo trabajaré cinco o seis años más y el que viene atrás que arregle’.

Por eso creo que hay que insistir mucho, mucho, en educar, en educar, en educar, en educar. Y después premiar. Lo que quiere decir –premiar– que al que no premio lo estoy castigando. (…)

En este país, en nombre de las ideas liberales, se pregonaba que a la trazabilidad la hiciera el que quisiera, que fuera voluntario (…). (Por ese camino) nos íbamos a perder el prestigio país. ¡Vaya que costó! Ahora que la trazabilidad está caminando se da como una cosa archivada, como una cosa que cayó del cielo. ¡No cayó del cielo! Supuso una batalla en el campo de las ideas de la cual nadie habla nada, porque ya nos acostumbramos. No fue sencilla, porque, en nombre de la libertad, ¿por qué voy a poner caravanas si no quiero poner caravanas?"

Muzio: exportar alta genética

A su turno, el Dr. Muzio recordó que al inicio de su gestión en la Dirección General de Servicios Ganaderos "había muchos problemas" y que, "para resumir algo, diría que teníamos observaciones de mucho peso de la autoridad (sanitaria) de la Unión Europea y eso nos significaba un gran desafío. Uno a veces pensaba si se iba o se quedaba, porque realmente eran cosas de mucho peso".

La fiebre aftosa y la vaca loca eran los principales problemas sanitarios que afectaban entonces el comercio internacional de carne.

La aparición de focos aftósicos "no le daba, frente al mundo, confiabilidad a la región" y "eso impactaba en el Uruguay, aunque Uruguay tuviera una buena condición sanitaria y lo pudiera demostrar", señaló.

Con respecto a la Encefalopatía Espongiforme Bovina, "había una buena situación y algún reconocimiento a nivel internacional para Uruguay, pero faltaban todavía muchas cosas, como consolidar un sistema de vigilancia. Había muchos problemas con la producción de las harinas de carne y cómo se manejaba eso, y con la trazabilidad de esas harinas de carne", afirmó. Y evaluó:

"Creo que hicimos un trabajo bastante persistente y de bastante tiempo, sobre todo con lo que se llama rendering, que es el subproducto que termina en la harina de carne. (…) Se logró que todas las industrias que producen harina de carne tengan lo que recomienda la OIE: un tratamiento térmico a 133 grados, 20 minutos, 3 bares de presión. Uruguay es de los pocos países que lo tienen. Significó una inversión de cerca de U$S 8.000.000. (…)

Para el futuro, quiero destacar la venta que pueda hacer el Uruguay de alta genética. Es el primer país que logró exportar ganado en pie –4.000 vaquillonas Holando– a la República Popular China."

Mujica: poder local y agrupamientos

"El nuevo presupuesto, cuando se discuta, debe encarar la fortificación de la estructura departamental, aun a costa de la estructura central –dijo Mujica al volver a disertar–. Deben concebirse los servicios cada vez más cerca de la gente. (…) Los planes futuros del MGAP (…) deben ‘correr’ por ahí. Con poderes locales.

¿Por qué? Porque entre otras cosas tiende a estructurar una mentalidad nacional. En esas direcciones (departamentales), (…) hay dos delegados de las intendencias locales. Esto tiende a afirmar el poder local. (…)

Hay cambios en la forma de producir que vinieron para quedarse. Que nos han traído muchísimo de positivo y también, como todo progreso, flagelos, heridas. ¿Cómo le voy a pedir a un paisano agricultor tradicional que compita en paridad con un grupo como El Tejar, que trabaja en equipo, con escala, etc.? ¿Pero acaso vamos a detener los cambios en la forma de trabajar con leyecitas o con buenas intenciones? Son revoluciones en el campo de la producción. Querer detenerlas sería como lo de aquella gente que peleaba a martillazos contra el motor a vapor, cuando el surgimiento de la era industrial.

(…) Hace poco empecé a entender una consigna de un ministro americano de hace años, que aconsejaba a los agricultores americanos: "Agrándate o vete".

La gente chica, para agrandarse, tiene que aprender a trabajar en equipo. Esto no puede hacerse contra la voluntad, porque sería una imposición y no daría resultado. Hay que abrir una política de agrupamientos diversa, estableciendo beneficios.

(…) A un pequeño grupo de criadores del Norte, arreglarle las dimensiones del campo de a uno es imposible. Pero entre 10 o 15 que entren a funcionar, plantearse la hipótesis de tener un campo más grande para terminar parte de los terneros que producen está dentro de lo posible. A los campos de recría no los inventó el Estado, ni un técnico. Los inventó la necesidad de la gente. (…)

Atender de a uno es muy difícil. (…) Digo esto desde mi perspectiva de pequeño paisano. Vivo en una zona verdulera. La cosa más difícil que hay es juntarnos. Si se piensa en una granja exportadora y no se junta la gente, no sé quién va a exportar, porque hay misiones que son imposibles para los paisanos aislados."

Mujica: transgénicos y fondos de catástrofe

"Creo que no debiéramos abandonar el principio de prudencia, por apurados que estemos. Soy un hincha fanático de la transgénesis. El mundo, para el 2030, precisa el doble de alimentos para seguir comiendo mal, para seguir pasando hambre como pasa hoy. No es fácil que el mundo pueda dar respuesta si no hay una explosión científica que ayude en mucho. Tal vez la transgénesis tenga mucho que ver. Pero seamos conscientes de que estamos toqueteando la naturaleza (…).

Todas las decisiones que se tomen tienen que tener un fundamento científico, que no podrá ser jamás el desiderátum, siempre vamos a estar expuestos a sorpresas. (…) El país no puede renunciar a tener este principio de precaución.

(…) En tiempos de cambio climático, los (precios de los) seguros se van ‘a la luna’ (…) Lo que está al alcance es construir fondos de catástrofe. ¡Previsión! Que puede y debe estar a la orden de quienes los aportan: las gremiales nacionales del agro. (…)

El eclecticismo del clima nos obliga a un montón de respuestas, ninguna va a ser global. (…) Tener una reserva para volver a arrancar, para los que han sido heridos por algún desastre, empieza a ser una necesidad. (…) De lo que vendemos, algo hay que depositar en algún lado (…) El que pone la plata, que dirija, o quien lo represente. Hay que tener una reserva. No puede ser que, cuando viene el desastre, la parte más generadora de riqueza del país tenga que salir a pedir."

Mujica: tierra para Colonización

"El Estado debe disponer de mucha tierra, es decir Colonización. En primer término para apuntalar a la lechería (…), constructora de tejido social en la campaña. Más de la mitad de las tierras lecheras son arrendadas. La lechería debe ser la cosa más protegida que hay en el mundo. Los productores uruguayos no pelean contra los productores de tal o cual lado, pelean contra la tesorería de los gobiernos centrales. (…)

Políticas de subsidio a nuestra gente... es muy difícil sostenerlas a lo largo del tiempo. Lo que puede y debe el Estado es asegurarle un margen de tierra cuyo arrendamiento debe moverse en proporción al precio de la leche (…). ¿Para crear nuevos tamberos? No, para darle una mano a los que existen, para campos de recría. Porque es una actividad que necesita largo plazo, estabilidad. El jaqueo de la agricultura sobre las tierras lecheras vino para quedarse, por una lógica de precios. Pero al país le conviene proteger a la lechería."

Agazzi: el campo, integrado

"Un primer concepto, desde el punto de vista de la organización institucional de la agricultura en el Uruguay: el campo, nunca más solo –comenzó el hasta hace poco titular de Ganadería–.

El sector agropecuario produce riquezas, que son materias primas que se deben transformar para tener productos que tienen que llegar a los consumidores de un país, que demandan lo que nosotros tenemos que producir. (…) El campo, integrado a la economía nacional, a través de las herramientas que la economía nacional va construyendo. (…)

Un Estado activo (…) es importantísimo y, en las políticas de las cadenas agroindustriales, juega un rol fundamental para fomentar, estimular y trazar las grandes vías del desarrollo agropecuario, que van a estar dentro de las grandes avenidas del desarrollo económico nacional.

Para esto es esencial otra herramienta (…), que es la extensión. Ya nadie defiende que la extensión no es un cometido del Estado. Cuando llegamos al Ministerio estaba escrito que no es un cometido sustantivo del Estado. Era, un poco, el fundamentalismo de mercado. Creo que ahora nadie lo plantea. Todos hablamos de desarrollo, los dos grandes conglomerados políticos. Eso nos alegra mucho (…).

La inclusión de los nuevos conocimientos tiene que hacerse sin fundamentalismos. Hicimos mejoramiento genético animal y vegetal durante todo el siglo XX, utilizando las herramientas que había: selección, cruzamientos, hibridación, mutagénesis. Ahora tenemos una nueva generación de procedimientos, más complejos, como la transgenia o la genética molecular, que hay que aplicar en todo lo que nos convenga. Hay áreas en las que todo lo que consumimos viene de productos transgénicos, por ejemplo la insulina."

Cumplida –tras la intervención de Aga-zzi– la etapa de preguntas del público (ver páginas 16 a 18), Mujica y Astori debían partir rápidamente. Una reunión. Iban cerca. A seis cuadras. A Lauro Muller 1776. Número de puerta de la Embajada de Estados Unidos. Allí los esperaba el subsecretario de Comercio para el Hemisferio Occidental de la administración Obama, Walter Bastian, un graduado en Servicio Exterior, ex ejecutivo bancario y ex oficial de Inteligencia de la Fuerza Aérea estadounidense.

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