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Sentado en la sala de la céntrica sede de la Sociedad de Productores Forestales (SPF), el Ing. Agr. Edgardo Cardozo expuso a El País Agropecuario los fundamentos de su optimismo acerca del futuro del complejo forestal uruguayo y su capacidad para enfrentar la crisis global.
Enmarca el lugar un conjunto de láminas que exhiben los contenidos de la campaña comunicacional realizada en 2007 y 2008 por la SPF, que tomó por las astas los mitos que se le imputan al rubro y los respondió con argumentación científica.
"En la medida en que sigamos buscando mayor eficiencia, en que sigamos trabajando con la filosofía de agregar valor y, al mismo tiempo, cuidar el medio ambiente y las relaciones con la gente, controlar costos y demás, el desarrollo del sector no tiene límites", afirmó Cardozo.
Continuar promoviendo las plantaciones, colaborar con el mantenimiento de un marco jurídico estable y claro, seguir bregando por una mayor diversificación y mayor eficiencia en todos los procesos industriales, y aportar a la profundización de la capacidad de todos los recursos humanos del complejo forestal son cuatro desafíos que se plantea la SPF, señaló su gerente.
Un potencial "formidable"
-¿Cómo percibe el futuro del sector?
-La crisis nos golpea a los uruguayos con una velocidad distinta que al resto del mundo. Pero golpea a todos los sectores económicos, incluida la forestación.
Pero hay una diferencia entre la forestación y el resto de los rubros. Si analizamos la evolución de los precios de las materias primas agropecuarias, el aumento que se produjo durante parte de 2007 y fundamentalmente en 2008, vemos que la pendiente de esa recta fue sensiblemente mayor en los casos de la carne, los granos y la leche, que en el de la madera. Ésta fue aumentando a ritmos bastante más lentos.
Y ya en 2007 se visualizaban problemas. El primero fue el de la industria de la construcción en EEUU. Dos plantas de tableros contrachapados en Uruguay -Urupanel, que comenzó a funcionar a fines de 2005, y la de Weyerhaeuser, a fines de 2006- empezaban a sufrir los primeros tropiezos. Muy inteligentemente, ambas empresas salieron a buscar mercados alternativos: Europa, Chile, Argentina y, fundamentalmente, México.
Ahora la crisis está mucho más generalizada. Empieza a golpear más fuertemente. Se caen los precios de los productos que producimos nosotros, de todas las materias primas -incluidas la madera y demás productos forestales- y, al mismo tiempo, cae la demanda. (…)
Pero hay signos bastante interesantes. Por ejemplo, la planta de celulosa de Botnia en Uruguay sigue funcionando, a pesar de que esa empresa está cerrando algunas plantas en su país de origen.
-Y Weyerhaeuser, que ratificó su presencia y su labor, pese a los problemas en EEUU.
-Exactamente. Todo eso nos da una expectativa muy buena. Las empresas apostaron a Uruguay y siguen apostando. Nos indica que Uruguay tiene muy buenas posibilidades de continuar desarrollando su sector forestal. Entonces, que no existan escollos innecesarios, de política económica o de política laboral.
El país ha sido muy coherente y el actual gobierno ha tenido la sabiduría de continuar apoyando las inversiones que comenzaron en gobiernos anteriores. Los números indican que ha sido una medida muy inteligente y positiva. (…)
Somos productores básicamente de productos del sector primario: carne, leche, granos, madera. La única forma de lograr mejores precios es agregando valor. Hay que buscar alternativas de procesamiento -y no una sino varias- que se complementen y logren maximizar el precio del producto final entregado al consumidor. Los números de la producción de pasta de celulosa indican que se ha valorizado en forma muy importante la materia prima madera, que es en esencia lo que producimos. (…)
En la década del 70, el país tenía 24, 25, 26 mil há plantadas con pinos y Eucalyptus fundamentalmente. Hoy hay más de 800 mil, según la Dirección Forestal del Ministerio de Ganadería. Entonces… ante un rubro que multiplicó por más de 30 el área plantada, ¿no podemos pensar en multiplicar por 30 la superficie de praderas y la eficiencia de conversión del alimento, para producir más leche y más carne? (…)
Los suelos que utiliza la forestación son muy marginales para actividades como la ganadería y la agricultura. Son de muy baja calidad, pero a pesar de eso muy aptos para la producción de madera. De algún modo, la forestación complementa la producción tradicional en esas zonas, que son más bien de ganadería extensiva.
El sector forestal produce un mejoramiento muy significativo en el ingreso de esos productores. En la misma hectárea en que tradicionalmente se producía carne y lana, hoy se produce carne y lana pero sobre todo madera, que en términos de Valor Bruto de Producción, según los datos de OPYPA, año más año menos, produce tres veces más que lo que se producía.
El país tiene un potencial formidable para continuar por este camino: 800 mil hectáreas es el 4 y poquito por ciento de la superficie total. Pese a eso, en 2007 se contribuyó con más de 10% de las exportaciones, a valor de dólares corrientes. Fue el quinto rubro en generación de divisas genuinas. Los U$S 350 millones de todo 2007 se habían convertido en más de U$S 400 millones en solo seis meses de 2008.
-¿Cómo puede impactar el escenario de crisis en el sector, a corto y a mediano plazo? -El ciclo productivo no es de seis meses
ni de un año. Lo que plantemos hoy requiere ocho, nueve, diez años antes de cosecharse con destino, por ejemplo, a celulosa. Requerirá diez años adicionales y unos veinte en total si hablamos de madera para aserrado, que requiere mano de obra en el medio, manejo de ese monte y demás.
De acuerdo a los datos oficiales de la Dirección Forestal el ritmo de plantación no se enlenteció. Sí se había enlentecido durante la crisis 2002-2003. Entonces, mirando para adelante, somos muy optimistas. Tenemos datos que respaldan ese optimismo. Las industrias siguen funcionando y siguen demandando productos. Los productores siguen plantando y siguen presentando proyectos en la Dirección Forestal, para su aprobación.
Respuestas y desafíos
-Si los países que nos compran están en crisis, vamos a recibir los efectos de esas crisis. ¿Cómo se encara hoy la búsqueda de nuevos mercados?
-Es la preocupación constante de todas las empresas. Trabajan en el tema. Reaccionaron inmediatamente a que se generó el problema. Salieron a buscar otros mercados. Consiguieron otros mercados, a precios adecuados, lo que les permitió seguir trabajando.
En la medida en que sigamos buscando mayor eficiencia, en que sigamos trabajando con la filosofía de agregar valor y, al mismo tiempo, cuidar el medio ambiente y las relaciones con la gente, controlar costos y demás, el desarrollo del sector no tiene límites.
Las empresas que están en Uruguay tienen reconocido prestigio internacional. Lideran, por ejemplo, la producción de celulosa o de tableros, u otro tipo de producto. Siguen invirtiendo aquí, siguen comprometiendo su permanencia en el país, trabajando al mismo ritmo e incluso aumentando sus inversiones. (…)
Para la SPF, hay cuatro puntos que son un desafío. Uno es seguir promoviendo las plantaciones, porque si no tenemos suficiente madera no va a venir industria al Uruguay. Otro es colaborar con el mantenimiento de un marco jurídico estable y muy claro, transparente, para que el país continúe siendo atractivo para el inversor extranjero.
El tercero es la necesidad de seguir bregando por una mayor diversificación y mayor eficiencia en todo proceso industrial.
¿Por qué? Porque es la única forma de que todo el negocio esté mucho más protegido frente a estos embates de las crisis internacionales globales.
Si uno mira a largo plazo -18, 19, 20 años- habrá producción de madera para aserrado, pero en el ínterin tenemos poda y raleo, y esa madera puede ir a algunos procesos industriales intermedios, incluso a la producción de celulosa y ¿por qué no? a la complementación energética, a partir de la biomasa.
El último desafío, que va de la mano con todo esto, es cómo seguimos capacitando a nuestra gente. Porque la diversificación y todo el complejo proceso industrial exigen un nivel de capacitación significativamente cero desocupación entre los agrónomos de más alto que el que existía antes. orientación forestal.
-¿Cuál debería ser una política de Obviamente, es una formación básica del país para resolver este problema? agrónomo. Se requerirá capacitación adicio-El país es nuevo en la producción foresnal, que lamentablemente todavía no tene
tal. Es lógico que no tengamos todo el equimos con la diversidad necesaria, pero debepo de gente necesario y con la capacitación mos disponer de mayor cantidad de profeindispensable. (…) sionales con postgrados en universidades de
Una de las orientaciones de la Facultad buen nivel internacional, porque es lo que de Agronomía es la forestal. En la época nos va a hacer más competitivos. (…) mía -llevo 30 años de graduado-, si salían Y me consta que el tema es una preode Paysandú 50, 60 o 70 agrónomos con cupación de la Universidad del Trabajo. orientación agrícola-ganadera, salían 12 o 15 Porque también tenemos que crear cursos de la granjera y 7, 8, 10 de la forestal. Hoy, para generar mandos medios. Cursos más yo casi me animaría a decir que debe haber cortos, muy específicos. Sigo hablando en términos de producción primaria.
En el área industrial, los primeros técnicos que se especializaron en Finlandia fueron pagos por Botnia. El país no los tenía. Las facultades de Química e Ingeniería ya comenzaron con algunos cursos que tienden a producir ese profesional con mayor nivel de especialización, que pueda ser demandado por la industria.
Empleo
-¿Cuál es la capacidad de generación de empleo presente y futura del complejo forestal?
-A fines del año pasado se hizo en Maldonado un evento formidable, que tenemos que agradecer a quienes estuvieron a la cabeza: SGS en Uruguay, Asociación Rural del Uruguay y una consultora sudafricana. Puso al país en primera línea en el concierto mundial en temas forestales. Allí el Ing. Agr. Andrés Berterretche, subsecretario de Ganadería…
-Que fue alumno suyo en Facultad de Agronomía. -Así es. Berterretche y el Ing. Carlos Man
tero -director de la Dirección Forestal- mencionaron algunos números. Por ejemplo, el incremento en las inscripciones en el BPS de trabajadores vinculados directamente al agro y fundamentalmente al sector forestal.
El Censo de 2004 reveló que entonces trabajaban en el sector en forma permanente poquito más de 10.000 personas. Los datos de fines de 2007 indican que hay más de 11.600 personas trabajando en forma permanente en el rubro forestal.
Los agrónomos tratamos de llevar las cosas a la hectárea, cuántos kilos de trigo por há, cuánta leche por há, cuánta plata por há, etc. Si dividimos las 11.600 personas sobre las 800.000 há, vemos que hay un trabajador permanente cada 60, 70 há forestadas. Lo primero que esos números indican es que la producción forestal no es extensiva, sino tremendamente intensiva en uso de mano de obra. No existen muchos rubros agropecuarios que superen esa intensividad. Ni siquiera la lechería lo supera.
Lo supera la granja. Pero, ¿alguien se imagina 800.000 há de hortalizas y frutales en el país? Lamentablemente no, y mucho menos cuando hablamos de suelos muy pobres en calidad, que no sustentarían producciones hortícolas y frutícolas.
En el sector forestal no se trata, simplela cortada, se hace mente, de plantar árboles. Es plantar árbocampo. les en determinadas condiciones, cumplir con determinados requisitos y, al mismo tiempo, Integrados asegurar producción con una diversificación -¿Cuál es la calidad importante desde el punto de vista industrial. Tener plantas de celulosa, aserraderos, forestal? plantas de tableros, utilizar los subproductos
La forestación es el rubro Nº 1 en cuando viene un inversor to a descentralización de actividades. Si uno lleva una tonelada de soja a cualquier lugar U$S para industrializarse recibe U$S 360. Si lleva una tonelada de novillo -hoy vale 90, 94, cerlo de novillos o de 95 centavos-, groseramente entre U$S 900 y U$S 1.000. Una tonelada de maíz anda arriba de U$S 200. Una tonelada de madera vale U$S 25, U$S 28, U$S 30. Y el flete
Entonces, necesariamente, la industria forestal debe buscar el mayor nivel de indusplanta lechera. trialización a nivel del propio campo. Y de allí la gran utilización de mano de obra al lado de donde está el monte plantado. Por eso esta actividad descentraliza, y genera trabajo genuino y riqueza genuina en los pequeños pueblos del Interior cercanos a las plantaciones. Porque la gente tiene que vivir ahí, porque todo el proceso primario de la cosecha de ese árbol, de la pelada, la cortada, se hace directamente en el campo.
Integrados
-¿Cuál es la calidad de la integración entre los diversos actores del complejo forestal?
-La integración está asegurada por un hecho bastante particular del sector. Cuando viene un inversor industrial y compra o hace un nuevo frigorífico, gasta U$S 60, U$S 70, U$S 80 millones. Hay 40.000 productores ganaderos que pueden abastecerlo de novillos o de vacas. Cuando viene un industrial e invierte U$S 30, U$S 40, U$S 80 millones en una planta lechera, hay alrededor de 4.000 productores que remiten a planta y otros 4.000, si la cabeza no me falla, de productores de queso artesanal, que son potencialmente clientes de esa planta lechera.
¿Qué sucede con el sector forestal? Las inversiones no son de U$S 40, U$S 50 u U$S 80 millones. Botnia maneja alrededor de U$S 1.200 millones, ENCE entre U$S 1.500 y U$S 1.800 millones, si viene Portucel estaría arriba de U$S 2.000 millones. Pero acá no hay 40.000 productores forestales. (…).
Cuando el industrial viene, tiene que asegurarse gran parte de la madera que va a procesar -que será 60% o 70%- y el resto se complementa con actividades o con convenios o con acuerdos con productores individuales y particulares.
De hecho, la integración está asegurada porque los industriales también tienen parte del patrimonio forestal del país: ellos también son propietarios, por la necesidad de sustentar ese tipo de inversiones.
No son productores de madera, son industrializadores de madera, pero promueven distintos tipos de acuerdos con productores, para abastecerse: arrendamientos de campo, joint-ventures donde se paga renta o no se paga renta pero se va a un porcentaje en el momento de la cosecha, etc. Tratan de hacer un negocio a largo plazo con el productor nacional. Y le aseguran al productor varias cosas: colocación, un precio determinado, seguridad de industrialización. (…)
Necesitamos material genético de primera línea, porque el industrial es el primer interesado. Nos enseña cómo plantar, nos facilita el acuerdo con las empresas de servicios, nos ayuda -según el tipo de acuerdoa cubrir los costos de la plantación y luego, durante el ciclo de cultivo, nos ayuda a manejarlo a través de técnicos que las empresas industriales preparan. Creo que es muy interesante el paquete.
La cabeza de los niños
"Un capítulo aparte es cómo vamos a trabajar la cabeza de los niños -subrayó el Ing. Cardozo-. Quizás sea de las cosas que menos respuesta tenga a corto plazo, pero es indispensable tener esa respuesta a largo plazo."
Aludió enseguida a la campaña de comunicación que la SPF lanzó a fines de 2007 y se extendió durante 2008 en la que atacaban los mitos sobre aspectos supuestamente negativos de la forestación.
"Lo hicimos para demostrar que muchas observaciones que se hacían sobre el sector eran absolutamente falsas y sin ningún tipo de respaldo científico. Y es necesario comenzar esa tarea a nivel de los niños de enseñanza primaria", afirmó.
Respecto de las relaciones laborales, el gerente de la SPF destacó que "las empresas internacionales cumplen exactamente -son ellas las que nos enseñan a los uruguayos a cumplircon los compromisos internacionales en materia laboral y medioambiental".
"¿Por qué? -se preguntó-. Porque son empresas certificadas. Si no tienen certificación, no exportan. Y las certifican firmas independientes, siguiendo requisitos predeterminados, atados a acuerdos internacionales que se cumplen en Finlandia, Suecia, Canadá y Uruguay."
Agregó que en los 90 se creó un grupo de trabajo integrado por los ministerios de Trabajo y de Ganadería, delegados sindicales y en el que participó la OIT. El producto de ese núcleo de labor es un decreto relativo a las condiciones de trabajo en el sector forestal Después se elaboró el Manual de Buenas Prácticas, que además de temas productivos aborda temas laborales y "es lo más claro, lo que da la garantía de las condiciones que deben cumplirse en el sector forestal para los trabajadores", enfatizó Cardozo.
Se refirió luego a los Consejos de Salarios, cuyo funcionamiento fue dispuesto por el actual gobierno: "Llevamos tres Consejos. En el sector agropecuario hay tres grupos: el forestal, el ganadero y agrícola extensivo, y el hortícola y frutícola. El primer año el único acuerdo que hubo fue en el sector forestal. Es el único grupo donde los salarios mínimos han sido siempre superiores a los de otros sectores. Y es el único grupo que tiene las categorías perfectamente acordadas entre los delegados sindicales, los del Poder Ejecutivo y los empresariales".
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