Los márgenes esperados para la agricultura se estarían estrechando, según coinciden en señalar todas las estimaciones conocidas.
El deterioro de los resultados económicos es consecuencia de la fuerte suba de los costos –provocada por el alza de los precios de insumos clave de los cultivos (fertilizantes, combustible, agroquímicos, etc.)- y del debilitamiento del precio de los productos.
Incluso este último factor podría acentuar sus efectos en el futuro próximo, si se confirma un escenario global más adverso para las commodities (debilitamiento de las economías europeas, fortaleza del dólar, etc.).
No obstante, a pesar de los cambios adversos del entorno, los márgenes esperados se mantendrían en niveles positivos, lo que daría soporte a los aumentos que públicos y privados proyectan para la actividad agrícola en el país.
Las previsiones oficiales
El área sembrada con cultivos de invierno en 2008 habría experimentado un crecimiento de 49%, alcanzando un total de 593 mil hectáreas (vs. 399 mil hectáreas en 2007), según la información divulgada a comienzos de mes por DIEA-MGAP.
El cultivo de trigo es el responsable principal de ese incremento global, ya que aumentaría el área 87% (460.000 há vs. 245.300 há en el año previo). En cambio, para la cebada cervecera, DIEA prevé la siembra de 121.000 hectáreas, una superficie 13% inferior a las 138.000 hectáreas del año anterior.
En el caso de las siembras de verano, los datos –que pueden resultar menos precisos por ser recabados en julio, muy tempranamente– indican una intención de siembra total de 773.000 hectáreas, un aumento de 26% sobre las 614.000 hectáreas sembradas en la primavera pasada.
Todos los cultivos expandirían su área. El mayor aumento relativo se proyecta para el sorgo, con un crecimiento de 93% (35 mil hectáreas adicionales). También es importante el crecimiento esperado para el girasol, que sería de 70% (24 mil hectáreas más). El maíz aumentaría 16% (13 mil hectáreas adicionales), mientras que el menor crecimiento proyectado es el de la soja, con un aumento relativo de apenas 8% (aunque las hectáreas adicionales llegarían a 39 mil, marcando el mayor incremento absoluto).
El área total, sumando las siembras proyectadas para cultivos de invierno y verano, alcanzaría a 1.366.000 há, un aumento de 35% respecto del año anterior.
No obstante, la mera sumatoria de la superficie de los distintos cultivos no es un indicador adecuado desde el punto de vista del uso del suelo, habida cuenta de la mayor importancia relativa de las siembras "de 2ª" en todos los cultivos de verano, en el marco de la creciente adopción de sistemas de agricultura continua.
En 2007 las siembras en "doble cultivo" o "de 2ª" alcanzaron a 44% del área de verano, equivalente a unas 271 mil hectáreas. Por tanto, la superficie efectivamente aplicada a la actividad agrícola en el ciclo 2007/08 fue de 742 mil há (bastante menos que el millón de hectáreas resultante de la suma de las superficies individuales).
Para 2008, asumiendo una proporción similar de "doble cultivo", las previsiones sitúan a la superficie neta aplicada a la agricultura en 1.025.000 hectáreas, 38% por encima de la superficie neta del año previo.
Las previsiones "privadas"
En algunos casos, las proyecciones y estimaciones manejadas por analistas u otros actores del ámbito privado difieren en forma bastante importante con las reportadas por el MGAP.
Empero, debe advertirse que toda estimación basada en procedimientos estadísticos rigurosos –como la efectuada regularmente por DIEA– considera una posible variación dentro de los límites del "intervalo de confianza" correspondiente.
Un ejemplo bastante destacado es el de la cebada cervecera, cultivo que –según actores de la cadena agroindustrial- habría alcanzado en 2008 una superficie de cultivos bajo contrato de 145 a 155 mil hectáreas, cifra significativamente superior a las 121 mil hectáreas proyectadas por DIEA.
Otro caso es el de la soja, cuya última cosecha fue estimada oficialmente en 773.000 toneladas, volumen que resulta largamente inferior a las 840 mil toneladas de grano de soja que fueron registradas como exportaciones ante la Aduana hasta agosto de 2008.