Los precios de la lana en Australia, principal referencia internacional en la materia, mantienen una clara tendencia a la baja desde el inicio de la nueva zafra 08/09 en julio pasado.
Uno de los factores que indudablemente afecta más a las cotizaciones de la fibra es la situación actual de las principales economías
del mundo, con posibilidades de recesión no solo en EEUU sino también en varios países de la Unión Europea.
Por su parte, la apreciación del dólar también incide en la cotización de la fibra en esta moneda, como ocurre con muchos commodities.
La menor confianza del consumidor final reduce la demanda de productos elaborados a partir de la fibra (vestimenta, entre otros), lo que genera un enlentecimiento de los distintos eslabones de la cadena, que finalmente llega a la materia prima.
En contraposición, la reducción en los niveles de oferta de lana a nivel mundial, especialmente ligados a la caída del stock ovino en Australia, da cierto soporte al mercado.
Algunos números
El Indicador de Mercados del Este (IME) promedia en lo que va de setiembre 7 dólares por kilo de vellón base limpia, su nivel más bajo en términos corrientes desde fines de 2006.
La pérdida acumula 22% desde principios de año, cuando la mayor referencia del mercado lanero internacional llegó a 9 dólares, su valor más alto en muchos años.
En lo que va de la zafra (iniciada en julio), los precios para el productor australiano se han mantenido constantes en moneda local, ya que 17% de pérdida del IME en dólares americanos fue compensado en su totalidad por la devaluación del dólar australiano en igual magnitud (17%).
Respecto al mercado interno, en la medida en que avanzan las esquilas y hay lana disponible, se van concretando negocios, aunque -con un mercado internacional en baja- la operativa no es muy importante.
Las mayores referencias se dan en lanas Corriedale, donde lotes generales de finuras medias mantienen relativamente estables sus cotizaciones en torno a 2,4 y 2,5 dólares por kilo de vellón base sucia, mientras que lotes más finos consiguen mejores valores.
Estos precios se ubican 20% por encima de los de un año atrás, aunque en pesos el incremento se reduce a 8%, incluso con el reciente cambio de tendencia del dólar y una apreciación de 7% en el último mes.