"Probablemente, este año, el área plantada crecerá. No me animo a decir cuánto. Hay muchas carpetas entrando", dijo a El País Agropecuario el Ing. Agr. Carlos Mantero, Director Nacional Forestal.
Explicó que "en el Litoral hay una suerte de resurgimiento, con empresas como Botnia con sus planes de fomento forestal.
Mientras, aumentan las plantaciones en todo el Este –Treinta y Tres, Cerro Largo, Maldonado y Rocha–. Son principalmente empresas, pero también hay productores, algunos de los cuales se asocian y trabajan juntos. Me parece que estamos con importante crecimiento del área plantada".
–Ustedes buscaban que la forestación fuera al Este, que se "entreverara" con la ganadería…
–Es uno de los objetivos, veremos cómo queda al final de la historia. El Proyecto Ganadero ya implementó 14 proyectos que integran ganadería y forestación, y está por sacar una segunda etapa, con proyectos en todo el país. Esto promoverá un mayor aumento de los bosques en sistemas integrados. 1
También buscamos promover que más madera vaya a los procesamientos que mantienen su estructura –madera física– y no a la química –p.e. celulosa–. No puedo decir que es una tendencia, pero están apareciendo proyectos en el Este que tienen esto en cuenta: podan y ralean, preparan parte importante de los bosques para turnos más largos.
Con los suelos del Este vamos a dar algún paso más. En el decreto que establecía nuevos suelos de prioridad había algunos –2.10, 2.20, 2.14– que estaban sujetos a aprobación obligatoria de la Dirección de Suelos, para ser forestados y tener exoneraciones. Pero ya acumulamos experiencia y estamos pensando en considerarlos definitivamente como suelos de prioridad permanentes.
–El sector está en pleno desarrollo, pero hay cuellos de botella ¿Qué temas le preocupan?
–La oferta de trabajo. O hay poca cantidad de gente para trabajar o hay gente que no tiene la preparación suficiente. Esto pasa a todo nivel en el sector.
Hay dos esfuerzos a hacer: mejorar las condiciones del sector para atraer más gente, y hacer planes de formación, capacitación o educación, para promoverlo más.
La demanda de agrónomos forestales es tan alta que la Facultad y el Ministerio tienen problemas de renovación de personal. En otras áreas, el impacto de la formación específica puede ser clave, por ejemplo en formación de maquinistas.
–El área de Eucalyptus se expandió en un par de décadas hasta casi 600.000 hectáreas ¿Hay problemas de plagas?
–Hay una plaga nueva que preocupa y estamos empezando a estudiar. Es una chinche llamada Thaumastocoris peregrinus.
Estamos viendo cómo se comporta la especie en el país, si es o no epidémica, y evaluando daños. Ataca principalmente Eucalyptus, en particular algunos como viminalis, y otros Eucalyptus colorados. También ataca al grandis.
El insecto succiona la hoja y el árbol pierde follaje, lo que retrasa el crecimiento y –seguramente– puede comprometer al árbol. Además, tiene pocos enemigos naturales.
La chinche comenzó a comportarse como plaga en Brasil, Argentina y Paraguay, en los últimos cinco años. Aún resta mucho por estudiar, entre otras cosas si hay enemigos biológicos utilizables.
–Pasaron 20 años desde que se aprobó la ley forestal. ¿Cuál es su balance?
–La ley y toda la política produjeron resultados. Tal vez en algunas cosas no fueron los esperados, pero la ley fue un logro y generó un área plantada que hizo posible la llegada de industrias.
Perdimos demasiados productores nacionales en este ciclo. La producción se concentró demasiado en algunas empresas muy grandes. Por eso hay determinadas políticas que tienden a favorecer el desarrollo de industrias de corte nacional y con productores uruguayos en la fase primaria.
–La empresa Portucel firmó un acuerdo con el gobierno uruguayo para hacer los estudios de viabilidad de inversiones en plantas de celulosa y papel. ¿Ya tienen tierras?
–Portucel no ha presentado aún proyectos de plantación. Lo conveniente sería que haya productores forestales nacionales que aporten su madera a la empresa.
N.L.
1
N. de R.: el Proyecto Ganadero apoyó