DIEA, la oficina encargada de las estadísticas del MGAP, presentó la última actualización del mercado de tierras, con varias novedades.
Se incluyó todo el año 2007, se incorporaron los datos de compraventa con el índice CONEAT, se agregó información sobre la nacionalidad y la naturaleza jurídica de las partes intervinientes en los negocios, y se aportaron los datos de los arrendamientos rurales, sobre los cuales no existía ningún tipo de información oficial.
El agregado del índice CONEAT revela que la mayor parte de las compraventas fue de campos con índices inferiores a 100, por lo que el valor corregido es mayor que el de las hectáreas físicas.
Precios
Desde la crisis de 2002 a la fecha, los precios en U$S corrientes subieron permanentemente, de U$S 385 a U$S 1.432. Se multiplicaron por 3,7.
Los valores de los campos chicos, menores de 500 há, se multiplicaron por 3: pasaron de U$S 475 a U$S 1.438 la há. Los más grandes, superiores a 2.000 há, pasaron de U$S 265 a U$S 1.592 la há. En este caso, la multiplicación fue por 6.
Superficies
El 95% del total de operaciones concretadas correspondió a predios menores de 1.000 há. El 58% del área vendida también correspondió a predios menores de 1.000 há.
Área transferida efectivamente
Bajó de 5,1 millones de hectáreas registradas a 4,3 millones, dado que hay campos que se vendieron más de una vez en el período.
El 26% del área total del país está en manos de nuevos empresarios.
Precios y superficie vendida
Mientras que los precios crecieron permanentemente desde 2002 a la fecha, la superficie vendida por año se incrementó hasta 2006, año a partir del cual cayó significativamente (20%).
La gran pregunta relacionada a ello es: Los precios, ¿dejaron de ser atractivos? ¿O existen otras razones que afectan al mercado de tierras, como por ejemplo la prohibición de las sociedades anónimas en el campo?
Hay que tener en cuenta que los compradores de más de 50% del área vendida en el período fueron sociedades anónimas.