POR HÉCTOR LUNA |
hluna@seragro.com.uy
TRANSCRIPCIÓN DE GRACIELA GIRIBALDI
Tiene seis hijos, seis caballos y seis perros. Es el mayor de ocho hermanos. Vive en una chacra, a 12 km de Saladillo, ciudad de 30.000 habitantes ubicada 180 km al Suroeste de Buenos Aires y envuelta en llanuras.
En verdad nació en la capital argentina hace 48 años, pero desde hace 21 vive en esa localidad provinciana, rodeado de agricultura y ganadería. "Si lo que hacemos en este lugar contaminara, yo sería el primero que estaría peleando, porque nosotros tomamos agua de napa, la misma que se utiliza para fertilizar o fumigar", dijo con orgullo.
El concepto de agricultura de su empresa es "global, dentro de él incorporamos a la ganadería, la forestación, la lechería, todos los conceptos de las culturas que tengan que ver con el agro".
Alvarado es productor y se siente tal. Se autodefine y define a sus compañeros de El Tejar como "constructores de empresas sustentables, con sentido de trascendencia". Cree en los equipos: "Si a mí me dicen: ‘Tenés que arrancar de vuelta. ¿Arrancás con tierra propia o arrancás con dos o tres flacos muy buenos para armar equipo?’, claramente me juego por la segunda. Con esa gente, después, vamos a comprar la tierra".
Nacimiento
Alvarado historió el surgimiento de su empresa: "Cuando arrancamos, hace 21 años, sólo hacíamos cría y venta de toritos. Tenemos buena genética. Seguimos haciendo eso. Porque de corazón somos ganaderos. Tenemos una historia de más de 100 años de familias ganaderas. (…)
Empezamos con 700 vacas. Así que, de chiquititos, no nos hablen, la tenemos clara. Durante 13 años compartimos gerente de administración y gerente comercial con 14 empresas distintas. No nos daba el cuero para tener un gerente comercial. (…) Hoy somos más de 60 familias socias. Pero el concepto ha sido siempre el de incorporar originalmente el capital de explotación ‘que había arriba’. No teníamos tierras. Durante 20 años crecimos y nos desarrollamos sin tierras propias. En los primeros siete años hicimos ganadería sobre campos alquilados.
Acá me tocó estar muchas veces. La gente del Plan Agropecuario, hace más de 10 años, me trajo durante cuatro o cinco años seguidos a contarles a muchos uruguayos la historia de un grupo de ganaderos medio locos, que habíamos preferido convertirnos en un pedacito del cuerpo de un león en vez de quedarnos de cabeza de ratón. (…)
Lo increíble que nos ha pasado es que con estas ideas, que hacen reír a mucha gente, nos ha ido bárbaro. (…) Nos dimos cuenta de que el límite del alambrado no era el límite de nuestra empresa. Como nacimos sin tierra nos fue más fácil rompernos un poco el bocho, darnos cuenta de que en realidad el límite de nuestros sueños estaba en nuestra imaginación.
El límite de nuestra empresa está en nuestra capacidad de armar equipos, de generar proyectos y trabajar juntos, alineados a eso."
Empresa
"El concepto de empresa es el de grupo de personas compartiendo sueños y valores con mucho apasionamiento por lo que llevan adelante, con una visión compartida, en el caso nuestro, muy humanista.
Entendemos que el hombre es el fin de toda actividad económica. Creemos que solo tiene sentido hacer dinero si eso ayuda al bienestar de todas las personas vinculadas con esa empresa. (…)
Implícito en el concepto de empresa está la idea de desarrollo comunitario, de hacerle bien a las personas, de compromiso con el medio ambiente. Aprendimos en CREA que la tierra no la tenemos heredada de nuestros padres. La tenemos a cuenta de nuestros hijos. (…)
Cuando dicen (que somos una) empresa extranjera en Uruguay, nos sentimos un poquito mal. Porque nos sentimos una empresa multilatina, una empresa del Mercosur: estamos en Paraguay, Brasil, Uruguay, Bolivia, Argentina. Todas las personas que trabajan en Tafilar, que es El Tejar Uruguay, son uruguayas.
Estamos enormemente agradecidos por la forma en que nos han tratado siempre en Uruguay. Nuestra empresa ha crecido y se ha desarrollado muchísimo, empezando por Young y hoy por prácticamente toda la zona agrícola y ganadera del Uruguay. (…)
Decimos ‘negocio’ cuando lo que importa es la plata solamente, por encima del hombre, por encima del medio ambiente, por encima del desarrollo comunitario. ‘Empresa’, cuando lo que importa son las personas, el desarrollo comunitario, hecho de manera amigable con el medio ambiente y donde la plata es un medio. (…)
Para conocer una empresa hay que conocer a las personas. Si empezamos a hablar de nuestros odios, nuestros amores, nuestros sueños, las cosas que nos han pasado, las que queremos que nos pasen, empezamos a conocernos un poco más, a entendernos un poco más. Creemos que, para conocer a las empresas, hay que conocer sus sueños, sus amores."
Boca
"La gran ventaja competitiva que hemos generado –si tenemos alguna– es que estas ideas de hacer una empresa buena para la gente han sido –claramente– lo que nos ha dado competitividad. No hay manera de ganarle a un equipo que está apasionado, convencido de lo que hace, y que se siente parte y dueño de lo que hace.
Como hincha de Boca lo tengo claro. Cada vez que Bianchi llega a Boca agarra 11 ‘troncos’ y los hace campeones del mundo. Cuando se va Bianchi los vendemos de a uno y nos los mandan a todos de vuelta, porque son 11 ‘troncos’. Pero juntos tienen la fuerza de un grupo de personas con un proyecto común. Comparten proyecto, sueños y valores. Es fenomenal. En cualquier ámbito, el deportivo, el empresario, el que sea."
Sacos
"Queremos ser interesantes y rentables para las actuales y las futuras generaciones. ‘Rentable’ es una condición necesaria, para cualquier empresa. Pero no es la más importante.
Ser ‘interesante’ tiene que ver con que nos dé orgullo participar de esto, trabajar en El Tejar, ser accionista de la empresa, ser aliado, contratista. Para lo cual no podemos ponernos un saco para ir a trabajar y un saco distinto en nuestra casa. No podemos decirle a nuestros hijos: ‘Che, no robes, no mientas’, y después ir a trabajar y hacer lo contrario: no pagar impuestos, mentir, trampear."
SD
"Durante los años 80 y pico a 90 empezamos a explorar la cadena de carne. Nos fuimos dando cuenta de que había enormes oportunidades de negocio como ganaderos. Nos convertimos en matarifes abastecedores, cosa que seguimos haciendo. Faenamos nuestra hacienda, a veces compramos algo, armamos nuestra propia carnicería, que sigue estando presente en Saladillo, que no es un buen negocio porque pagamos todos los impuestos. (…)
Exportamos carne con marca nuestra. Fue el sueño del pibe para nosotros como ganaderos. Que tu bife esté en el supermercado de Alto Las Condes en Santiago de Chile, en Viña y en Valparaíso. Desgraciadamente el marco institucional, donde el IVA no se devolvía en la Argentina a las pequeñas empresas que exportábamos, hizo que un negocio que económicamente era bueno, financieramente fue insostenible y, para no matar la empresa, tuvimos que matar el negocio y reciclar a la gente.
Pero justo en esos años aprendimos la siembra directa (SD). Hasta ese momento no hacíamos agricultura, porque la agricultura convencional estaba reñida con nuestros valores, porque claramente, cuanta más agricultura se hacía, más se destruía el suelo.
Cuando descubrimos la SD como sistema, no como técnica sólo, tampoco como religión o fundamentalismo, sino los conceptos con los que fuimos entendiendo la SD y la rotación de cultivos, y la utilización de agroquímicos de manera inteligente, etc., fuimos dándonos cuenta de que podíamos hacer una agricultura amigable con el medio ambiente.
No con la línea de los que utilizan la SD en función del negocio, sino de los que realmente han entendido y han ido desarrollando el concepto de la SD en función de poder generar un equilibrio y una respuesta lógica a la demanda de alimentos, enganchado con hacerlo de manera amigable y sin hipotecar el futuro de nuestros hijos.
Pero seguimos haciendo ganadería y no hacemos leche porque no somos buenos. La verdad… me encantaría también poder hacer leche. (…)
Nos encantaría como argentinos, uruguayos, que el grueso de nuestros granos terminaran convertidos en pollo, pavo, pescado, vacunos, en nuestros propios países. Eso sería espectacular, ¿no? Y me parece que es parte del desafío que tenemos, para ir generando que todo crezca."
Sustentabilidad
"Tenemos que ser capaces de generar un desarrollo organizacional que responda a darle sustentabilidad a lo que hacemos.
Aprendimos en CREA que la sustentabilidad tiene tres patas: la económica, porque si no no hay futuro como empresa; la social, porque si no es buena para la gente, aunque más no sea por sentido común, finalmente, la gente va a matar la empresa; ecológica, porque si no hacemos las cosas amigables con el medio ambiente capaz que ni le jorobamos la vida a nuestros hijos, capaz que dentro de 10 años nos jorobamos a nosotros mismos, hasta por un tema de supervivencia propia tenemos que ser amigables con el medio ambiente.
Hay tres planos para poder generar desarrollo, no solo crecimiento sino desarrollo: el institucional, el organizacional y el tecnológico."
Oportunidad
"La demanda de granos en el mundo está subiendo a (un ritmo de) 2,6% anual acumulado y la producción de granos en el mundo está creciendo a 1,3% anual acumulado. Estamos complicados. O tenemos un desafío espectacular.
Para peor, no hay muchas más tierras en el mundo, salvo las del Cerrado brasileño y algo en alguna zona de África, pero no más que el 7% de superficie apta para incorporar a todo lo que es la producción de commodities. Con lo cual, por el lado de la tierra, no hay respuesta. Es más, se caen de la superficie agrícola en el mundo una buena cantidad de tierras por segundo.
El mundo necesita que nos pongamos a producir mucho mejor. Los productores –esto me encantaría decírselo a Cristina (Fernández de Kirchner) ¿no?– no somos parte del problema, somos parte de la solución. Tomando en cuenta nacimientos y muertes, la población mundial aumenta en aproximadamente tres personas por segundo. Cada 7,67 segundos –o sea con 21 personas más en el mundo– perdemos una hectárea.
La oportunidad es brutal para granos, carne, leche. Son unos cuantos años de enorme oportunidad para generar valor y riqueza para todos nuestros países.
Sólo vamos a poder generar ámbitos institucionales ‘piolas’ para aprovechar esta oportunidad si somos capaces de construir diálogo interesante, con información genuina, tratando de ceder un poco cada uno y tratando de tener objetivos comunes. (…)
La clave de eso es la construcción de capital social, de confianza entre todos, por más que pensemos distinto. Los grupos CREA somos buenos especialistas en eso. Hace 52 años que nos dedicamos a generar consensos a partir del disenso. O sea que sabemos que se puede."
Redes
"Uno de los conceptos que hemos ido aprendiendo para poder hacer todo ese desarrollo organizacional que puede ayudar a aprovechar esa oportunidad y convertirla en valor para todos es el tema de redes. (…)
No hay en el mundo personas, organizaciones o países que se puedan dar el lujo de ser independientes. Todos somos interdependientes. En todo caso, creemos que el mundo se divide en ser estúpida o inteligentemente interdependientes. Uno elige. Habrá formas más inteligentes de ser interdependientes y formas más estúpidas de ser interdependientes."
Berterretche y el lapiz
"Este tipo de eventos nos ayuda a nosotros a sacar apuntes para definir políticas hacia este tipo de empresas que giran en el sector agropecuario", dijo el viernes 8 en el Edificio Mercosur el subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca, Andrés Berterretche, que ese día era ministro interino.
Prometió asistir a la próxima conferencia (sobre forestación) y "posiblemente también a la de ganadería". Y agregó: "Y le vamos a sacar punta al lápiz para luego tomar decisiones".
Faltan sin aviso
Han participado ministros y ex ministros. También técnicos vinculados a todos los partidos políticos uruguayos. Pero en estos cinco años del Ciclo de Conferencias "Políticas de Estado – El agro en los tiempos que vienen" las sillas del Edificio Mercosur han estado casi vírgenes de candidatos presidenciales formales o presuntos, de precandidatos presidenciales formales o presuntos, de senadores y de diputados.
En un país donde todos hablan del valor estratégico del sector agropecuario. En un país donde todos hablan del valor estratégico de las cadenas agroindustriales. En un país donde todos hablan del valor estratégico de nuestra producción de alimentos. En un país donde todos hablan.