La instalación de los cultivos de trigo y cebada cervecera ha logrado avanzar a buen ritmo, dejando atrás las dificultades que impuso el clima. El déficit hídrico ocurrido en la zona de mayor concentración de la actividad (Soriano, Colonia, Río Negro) había provocado importantes retrasos, pero las lluvias finalmente llegaron y las labores de siembra pudieron concretarse.
Aún no se dispone de información precisa de la magnitud del área aplicada a los cultivos de trigo y cebada. Recién en las próximas semanas, ya entrado agosto, se conocerá la muy tardía previsión de DIEA-MGAP.
Expansión
No obstante, todos los actores vinculados al negocio agrícola se muestran coincidentes en proyectar una muy fuerte expansión de la superficie de agricultura invernal. Los aumentos más importantes serían los del trigo, fuertemente impulsados por un marco muy favorable de los mercados.
La cebada cervecera también crecería en superficie, pero los incrementos serían de menor magnitud, a pesar de contar con similares estímulos de parte de los precios, dado que su mercado se encuentra limitado por las dimensiones definidas por las industrias malteras, a través de sus contratos de siembra.
El área de trigo se ubicaría en torno a 400.000 hectáreas (frente a 250.000 hectáreas en el año previo).
La cifra es absolutamente tentativa y tiene como sustento principal la información del volumen de ventas de semilla aportada por los propios semilleristas.
Si una superficie parecida a esa se confirma, la próxima cosecha de trigo tiene una alta probabilidad de superar el millón de toneladas, marcando un nuevo récord para el cultivo en el país.
Efectivamente, asumiendo un rendimiento medio cercano a 3 ton/há (la media de los últimos cinco años) y una variación de +/- 10% respecto de las 400.000 hectáreas señaladas, la cosecha se ubicaría entre 1.100.000 y 1.300.000 toneladas (vs. 700.000 en el último ciclo).
Se consolidaría así el protagonismo del trigo en el actual escenario de expansión agrícola, ya que sus volúmenes de producción superarían a los de la soja y se aproximarían mucho a los del reciente récord de producción arrocera.
La superficie de cebada cervecera alcanzaría las 160.000 hectáreas (vs. 140.000 hectáreas en 2007).
Si la productividad del cultivo se ubica en niveles "normales" de 2,9 ton/há (la media de los últimos cinco años), la cosecha sería de unas 465.000 toneladas, superando en 50% la producción del último año (310.000 toneladas).
La concreción de los guarismos manejados implicaría un crecimiento significativo de la superficie de cultivos de invierno (aproximadamente 180.000 hectáreas adicionales), que podría ampliar su proporción a 42% del área total de secano.
Esto contribuiría a equilibrar el patrón de cultivos del país, que, en el marco de la expansión agrícola reciente, notoriamente liderada por la soja, alcanzó una fuerte predominancia de cultivos de ciclo estival.
En los últimos cinco años (2003/04-2007/08) la proporción de cultivos invernales en la agricultura de secano cayó a 37% respecto del 56% ocupado en el quinquenio previo (1998/99-2002/03).
Exportación
Asimismo, las cosechas proyectadas representarán un fuerte impacto en el comercio exportador de las cadenas agroindustriales del trigo y de la cebada, que permitirán aprovechar un marco externo que, aunque muestra cierto debilitamiento respecto de los picos de marzo y abril pasados, se mantiene con características favorables.
Los precios de exportación para el trigo de la próxima cosecha (embarques de diciembre-enero próximos) se sitúan en torno a U$S 300 por tonelada FOB, lo que representa un nivel de aproximadamente U$S 280 por el grano puesto en Nueva Palmira, similar al operado en el mercado local en diciembre y enero pasados.