POR NICOLÁS LUSSICH |
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El histórico ciclo de precios internacionales encontró respuesta en la producción agropecuaria nacional. Según estimaciones de OPYPA, el sector crecerá 11,2% este año, después de haberlo hecho en 2007 en un modesto 2,8%.
Este incremento sectorial se compondría de un aumento de la producción agrícola de 16,9% y uno del sector pecuario de 3,9%*. Si el crecimiento es equilibrado –con buenos niveles de inversión– puede sostenerse a mediano plazo.
El crecimiento de la producción agropecuaria tiene su impacto, obviamente, en el sector industrial y en el transporte. Además, la planta de Botnia ya está en funcionamiento, lo que se expresará plenamente en el PBI de este año. El resto de la agroindustria muestra incrementos en su producción en el primer cuatrimestre (frigoríficos 5,3%, lácteas 10%, molinos harineros 13%), que permanecerán, con variaciones, en la cuenta anual.
Las exportaciones del complejo agroindustrial, medidas en dólares corrientes, crecerían notablemente en 2008 respecto a 2007: superarían los U$S 4.100 millones, según las estimaciones de OPYPA.
Ello representaría un incremento de 51% sobre el año anterior y sería el resultado del crecimiento de las exportaciones de casi todos los rubros agroindustriales (ver cuadro). Este incremento responderá mayoritariamente a los mayores precios, aunque también sube la producción en términos físicos.
Moderación de precios
Según el trabajo de OPYPA, en la segunda mitad del año podría detenerse el impulso creciente de los precios internos de varios alimentos, lo que constituye una excelente noticia a la luz de la presión que estos precios ejercen sobre la inflación.
Productos como el arroz, el trigo y los aceites podrían abaratarse levemente en pesos o, al menos, detener su encarecimiento, a partir del mantenimiento o descenso en los precios internacionales y de la caída del dólar a nivel local.
La excepción sería la carne vacuna, cuyos precios podrían continuar creciendo en la segunda mitad de 2008.
¿Y la competitividad?
Con el reciente ciclo de descenso de la tasa de interés, y el consecuente aumento de los precios internacionales en dólares, EEUU "exportó" inflación a todo el mundo, lo que complica a los países de Latinoamérica. En los próximos meses seguramente comience a exportar, ya no inflación sino mercaderías y servicios, respaldado en un dólar devaluado y en una productividad que no ha perdido, ni mucho menos. Los exportadores uruguayos de lácteos ya lo están viendo: EEUU les compite en México y Corea. Los estadounidenses se van a dedicar a consumir menos y producir más. No es un dato menor para el resto del mundo, uruguayos incluidos.
La competitividad de Uruguay –medida a través del Tipo de Cambio Real- se ha deteriorado, con EEUU y con otros países.
Es una luz de alerta que está encendida desde hace varios meses. Si los precios internacionales se moderan y el dólar en el mundo comienza a fortalecerse, Uruguay no debería ser la excepción.
* OPYPA – Informe de Coyuntura 2008. Evolución y perspectivas de las cadenas agropecuarias 2008 (Ec. Verónica Durán Fernández).