La evolución de los precios internacionales del arroz en los últimos meses ha sido noticia destacada a nivel global, habida cuenta de los fortísimos aumentos alcanzados a partir de marzo.
El proceso, obviamente, no pasó desapercibido en nuestro país, en momentos en que el sector arrocero nacional se encontraba en plena recolección de una voluminosa cosecha, la más grande lograda en el país hasta la fecha. Los precios alcanzaron los niveles máximos en mayo, observándose posteriormente ajustes a la baja en todos los mercados.
El explosivo comportamiento de los mercados arroceros permitió que este grano se acompasara con el resto de los productos agrícolas, los que desde tiempo atrás venían mostrando una dinámica alcista en sus mercados.
El arroz se sumó en forma tardía –a partir de mediados de 2005– al proceso de alza de los precios, e incluso mantuvo hasta fines de 2007 un ritmo de suba notoriamente menor al exhibido por las restantes commodities agrícolas.
Recién a partir del último trimestre de 2007, cuando ocurre una fortísima suba de las cotizaciones, se registran muy elevadas tasas de aumento. Así, en apenas nueve meses, los precios en los principales puertos de exportación crecieron entre 115% y 196%.
Las mayores tasas de incremento se dieron en los mercados asiáticos, donde los precios prácticamente se triplicaron. En el caso de Tailandia, el principal exportador mundial, las cotizaciones del arroz blanco promediaron los U$S 898 por tonelada FOB en el trimestre abril-junio (vs. U$S 334 en el tercer trimestre de 2007). En igual período, las exportaciones de Vietnam –el otro gran exportador asiático– se concretaban a un precio FOB de 930 U$S/ton (frente a U$S 314 en julio-setiembre de 2007).
Los máximos niveles se alcanzaron en mayo, con precios de 950 y 1.004 U$S/ton FOB en puertos de Tailandia y Vietnam, respectivamente.
Posteriormente se registraron bajas significativas en ambos mercados, con precios promedio de U$S 817 y 909 en las dos primeras semanas de junio.
En el caso de EEUU, los precios de exportación promediaron, en el trimestre abril-junio, 891 U$S/ton FOB para el arroz elaborado y 495 U$S/ton FOB para el arroz "cáscara" (aumentos de 115% y 93% respecto de los precios del tercer trimestre de 2007). También alcanzaron los máximos niveles en mayo (U$S 941 y 530, respectivamente), cayendo a 902 y 475 U$S/ton FOB en la primera mitad de junio.
La relación existencias:consumo La dinámica del mercado arrocero es resultado de un conjunto de factores, entre los que puede señalarse la propia evolución de su balance de oferta y demanda, en el contexto de fuerte tonificación de los precios de todas las commodities (agrícolas, minerales, petróleo, etc.) y de otros activos.
Las existencias mundiales de arroz se mantuvieron en niveles mínimos respecto del consumo mundial durante cuatro zafras consecutivas (entre los ciclos 2004/05 y 2007/08), con una relación existencias:consumo de apenas 18% (luego de ubicarse por encima de 35% en los primeros años de la actual década).
Las ajustadas disponibilidades fueron soporte para la recuperación de los mercados mundiales, del mismo modo que las últimas proyecciones –que prevén una recuperación de las existencias– contribuyen al debilitamiento del mercado en el último mes.
El último reporte mensual del USDA para el balance de oferta y demanda mundial (divulgado el 11 de junio) confirmó una expectativa de aumento de 5% en el volumen de las existencias mundiales en el ciclo 2008/09, que –a diferencia de años anteriores– daría lugar a un aumento de la relación existencias:consumo hasta 19%.
De este modo, la dinámica proyectada para las disponibilidades mundiales de arroz en el ciclo 2008/09 conforma un escenario diferente, que puede incidir en forma bajista en las cotizaciones.
No obstante, como se señaló, también otros factores han incidido en la suba de los precios. Así, el escenario de altos precios de los productos básicos se mantendría y ello generará un entorno favorable para el soporte de los precios del arroz, atenuando la dinámica bajista.
El factor "político"
Finalmente, corresponde un último comentario acerca de la influencia de algunas decisiones de política pública que parecen haber jugado un papel relevante en la explosión de los precios arroceros.
Es el caso del "cierre" de las exportaciones de arroz dispuesto por los gobiernos de Tailandia y Vietnam en marzo pasado. Las razones esgrimidas para esa medida fueron, en ambos casos, la necesidad de asegurar un abastecimiento suficiente y a precios razonables a su población.
El hecho de que estas medidas fueran tomadas por los dos mayores exportadores mundiales (Tailandia representa 32% del comercio de arroz y Vietnam 15%) provocó un fuerte impacto en los mercados, acentuando los efectos de las ajustadas disponibilidades y acelerando las subas de los precios.
Por tanto, el factor "político" parece ser una variable a atender especialmente para el seguimiento de la marcha de los mercados arroceros mundiales en los próximos meses.