Desde noviembre pasado, OPYPA
(la Oficina de Programación y Política Agropecuaria del MGAP) difunde una serie de precios de la leche y los productos lácteos, con una actualización mensual bastante cercana al momento de la emisión.
Por ejemplo: desde el 12 de este mes se conocen los valores con que se operó en abril en los distintos mercados, lo que representa un avance sustancial respecto a la información que se manejaba anteriormente.
Pueden reseñarse algunos datos interesantes: como es sabido, los precios de los lácteos tuvieron un fuerte empuje en el mercado internacional, que naturalmente repercute en la plaza local.
Con todo, a marzo, en dólares corrientes, los precios internacionales y los precios de la leche pagados por las industrias a los productores remitentes habían aumentado casi al doble (98 y 99% respectivamente) respecto a un año atrás.
Sin embargo, los precios de los productos lácteos al consumo "sólo" lo hicieron 66%. Las ventas industriales a todos los mercados (locales y externos) crecieron 83%. Pero, si se calculan en pesos, las subas de las ventas industriales alcanzan a 55% (la diferencia es atraso cambiario) y el aumento de precios recibido por el productor es de 69% en los 12 meses a marzo pasado.
Esta situación cambió en abril, porque ya en ese mes del año pasado los precios de exportación se incrementaron fuertemente y la diferencia se acortó a la mitad: entre abril de 2007 y abril de 2008, los precios de exportación de la industria subieron 50% y los precios totales 56%. En pesos, el crecimiento de la venta industrial fue de 29%.
En abril, los precios promedio de exportación bajaron 2,8% (que no es una disminución insignificante), pero siguieron subiendo los precios al consumidor y a los productores. De este modo, la relación de precios productor/industria, la proporción del valor total del producto que capta el remitente llegó a 79%.
La tendencia decreciente de los precios de exportación habrá de continuar, probablemente, dado que los quesos, que constituyen un renglón muy importante, bajaron después de la última información oficial.
Esta situación motivó una polémica pública entre las industrias, por diferencias en cuanto a la estrategia de precios al productor de las diferentes empresas.
Las plantas que tienen un perfil más orientado a la producción de quesos de exportación ven reducidos sus márgenes porque pagan altos precios en pesos por la leche, cobran en dólares que valen cada vez menos y los productos que venden han perdido precio. El único mercado que sigue firme es Venezuela, al que algunos industriales consideran poco confiable, lo que aumenta el riesgo de los negocios.
Cabe decir que este mes se instaló el Instituto Nacional de la Leche, que conjunta en su dirección al sector público con los distintos actores privados de la cadena láctea.