"Foresur Foresta es un programa de fomento de la forestación para los productores ganaderos. La idea surgió cuando vimos que una gran cantidad de productores estaban tentados a vender sus campos", dijo a El País Agropecuario Gerardo Barrios, director y gerente de Foresur.
Explicó que "la rentabilidad de un campo ganadero de sierra no supera los 30-40 U$S/año. Entonces, a modo de ejemplo, cuando a un productor con 300 hectáreas, con un ingreso neto de alrededor de 10.000 U$S/año, se le plantea la oportunidad de una oferta aparentemente tentadora por su campo, el hombre duda y, muchas veces, termina vendiendo".
Para él, eso tiene consecuencias sociales: "En eso le doy la derecha a Mujica. Tiene razón, se va provocando el éxodo de la poca gente que estaba viviendo en el campo hacia la ciudad".
Foresur Foresta es una propuesta para que los productores agropecuarios comunes participen del negocio forestal. "A los productores que se ven tentados a vender su campo a firmas forestales o de otro rubro, nosotros les decimos: ‘No vendan su campo. Integren a la forestación como un rubro más
de su actividad’. No les proponemos pagarles una renta, como hacen otras empresas forestales, porque creemos que el mejor negocio para ellos es asociarse en el bosque, siguiendo con su actividad habitual", señaló Barrios.
A través de este programa la empresa propone a los productores implementar un sistema de silvopastoreo, plantando un bosque con un diseño que permite que el tapiz de pasto se mantenga. Así, el productor puede continuar con el pastoreo y sigue siendo dueño de su campo.
La inversión en el monte es realizada por los productores de Foresur, que a su vez tienen el interés de colocar el capital que han generado en estos años por la venta de sus montes. "Para nosotros –los productores de Foresur– es una muy buena opción de inversión, porque otras posibilidades, como comprar más campo, están limitadas. Muchos de nuestros socios no sabían qué hacer con su capital y esto les abre una oportunidad de inversión", manifestó Barrios.
De este modo, en Foresur Foresta confluyen los intereses de los productores de Foresur con los de los productores que quieren ingresar en el rubro, ampliándose el área forestal y la producción de madera de la empresa.
La propuesta
El programa comenzó este año, en el cual se plantarán 700 hectáreas. Foresur provee y gestiona todos los servicios de plantación, y respalda técnicamente al productor. Ya pueden acordarse plantaciones de primavera para el año próximo, cuando se estima plantar cerca de 2.000 hectáreas.
La empresa promueve el programa principalmente en Lavalleja y Maldonado, incluyéndose también parte de Florida y Rocha. Foresur recibe la madera en su planta de chipeado capitalina. "En la medida en que el flete a Montevideo se hace más largo, tal vez lo que convenga más al productor sea un arrendamiento en lugar de una asociación", reflexionó Barrios.
Foresur apunta a una inversión que brinde un retorno de capital del orden de 12%. Con ese objetivo, y manejando números realistas, se analiza cuál es el porcentaje adecuado para distribuir la propiedad del bosque a plantar. Logrado ese 12%, el resto es para el productor, dueño del campo.
La casuística es muy variable, por el tipo de campo, las distancias, los precios, y por ello se analiza cada caso concreto. Con los números de hoy, este tipo de esquema arroja "un resultado final en el que el ingreso se reparte casi por mitades", puntualizó. Todo esto se refiere al primer corte del monte. Los siguientes cortes quedan enteramente para el productor.
"Esto es un negocio de riesgo para ambas partes. La ventaja para el productor es que no arriesgó capital financiero y no se endeuda. Hay otras propuestas forestales que se les hacen a los productores, que implican adelantarles dinero, lo que implica endeudamiento", comparó.
El silvopastoreo
¿Qué tipo de plantación es la que se ofrece? Se propone la implantación de montes de Eucalyptus globulus diferentes a los bosques comerciales corrientes. Cuando se implanta un bosque buscando su alta productividad, se plantan de 1.300 a 1.600 árboles por hectárea, con un manejo que apunta a privilegiar el bosque, sin tomar en cuenta el tapiz.
En Foresur Foresta se ofrece algo distin to: laborear el suelo con los animales en el potrero, trabajando sólo las fajas donde van a implantarse los árboles. Éstos se plantan en dos filas, a una distancia de 2 x 2 metros, con calles de 8 metros entre las dobles filas, de modo que penetre la luz y se mantenga el tapiz. La densidad es de 1.000 árboles por hectárea.
Una vez implantados los árboles, se manejan las categorías de ganado para que la producción del establecimiento se afecte lo mínimo posible. No es necesario que el productor prescinda de la tierra donde se plantará el monte.
El área con árboles deberá tener cargas con determinadas categorías, de manera que el ganado no afecte los árboles. Así, puede continuar el pastoreo y no alterarse en forma importante el sistema de producción ganadero.
"En estas cosas, estamos permanentemente aprendiendo –señaló el gerente de Foresur–. Nos entusiasmó mucho un sistema de silvopastoreo de uno de nuestros socios, que obtuvo la misma productividad que un bosque tradicional con menos individuos por hectárea, más grandes, excelentes árboles. Así, estamos logrando la misma productividad forestal con menos individuos."
Barrios destacó que por el hecho de haber menos árboles por hectárea se reduce el costo de cosecha. El pastoreo se puede hacer durante los 10 años de crecimiento del monte, pues el tapiz se mantiene bien. Las distancias entre filas y la modalidad pueden variar, según la situación.
En este tipo de esquemas silvopastoriles, los árboles tienden a ser más bajos, con más ramas. En este punto, una posibilidad es podar, lo que puede hacerse, al menos en parte de la superficie. Según las nuevasreglamentaciones oficiales, para acceder a ciertas exoneraciones el bosque tiene que ser considerado productor de madera de calidad, lo que implica podar.
A su vez, la poda permite pensar en destinar la madera no ya a celulosa, sino a su procesamiento como madera sólida (aserrío, debobinado), que puede ser un interesante desarrollo en el futuro. El Eucalyptus globulus es una excelente madera para la fabricación de todo tipo de productos de madera sólida (madera para construcción, mueblería, etc.), aunque es difícil de trabajar. Tiene la ventaja de que, al ser blanca, puede llevarse a cualquier color.
Foresur también está abierta a otras propuestas para el productor, por ejemplo destinar parte de su campo a un bosque comercial tradicional, sin silvopastoreo. "Lo que queremos es enseñarle al productor ganadero uruguayo a ganar plata con los bosques, para que se quede en el campo y siga con su vida. En ese plano, estamos abiertos a cualquier tipo de acuerdo, desde asociarnos con el productor –como explicamos– hasta acordar un arrendamiento", agregó.
Tiempos forestales
Para Barrios, recién ahora el productor rural tradicional le ha perdido el miedo a la forestación: "Todos los ‘cucos’ acerca de que la forestación traería plagas o secaría las cañadas quedaron de lado. Están viendo que la forestación avanza y no se dan problemas, más allá de los que ya existían antes. Entonces, los productores cambian su visión del rubro, lo ven como una oportunidad. Se llega así a asumir el espíritu inicial de la ley forestal, que está pensada para que sean los productores rurales los que foresten".
"Queremos forestar más con los productores ganaderos del Sureste porque vemos en la madera un negocio sustentable en el largo plazo. En el mundo escasea la madera y no hay muchos lugares dónde plantar", concluyó.
Foresur, hoy
- 70 productores.
- 25.000 hectáreas efectivas de Eucalyptus globulus en el Sureste.
- Asociado con el Grupo Forestal para la exportación de chips.
- En conjunto, exportan 22 barcos anuales de chips de madera.
- Contratos de largo plazo con Japón y Finlandia.
- En los próximos meses instalarán la tercera chipeadora.