El escenario agrícola del Uruguay se ha sacudido fuertemente en los últimos años, al influjo de un marco extraordinariamente favorable de los precios externos de los productos y de cambios igualmente intensos en la organización de la actividad a nivel local (en la tecnología, en las formas empresariales, en la comercialización, en el financiamiento, etc.).
El cultivo de trigo ha respondido positivamente a esos estímulos, ocupando un papel protagónico en el proceso de expansión agrícola, que lo ha llevado a consolidar una presencia destacada (y creciente) en la oferta exportable sectorial.
Factores de decisión
Se acerca el momento del año en que deben tomarse las decisiones de inversión para las siembras de invierno y todas las opiniones consultadas parecen coincidir en que se concretaría un nuevo incremento de la superficie ocupada por el trigo.
La persistente tendencia alcista de sus precios, los buenos desempeños alcanzados en los años previos y la existencia de un mercado fluido para la venta del producto son factores importantes para explicar esa voluntad de expansión.
También influye que la cebada cervecera, que sería la alternativa agrícola invernal, viene de un año previo de pobres resultados productivos y –sobre todo– tiene acotadas sus posibilidades de expansión a las definiciones de las malterías y éstas podrían cubrir sus necesidades de abastecimiento con superficies de siembra similares a las contratadas en 2007, por lo que no parece probable que amplíen significativamente el área.
En los últimos meses la evolución alcista de los precios se acentuó marcadamente, alcanzándose cotizaciones nunca registradas en la historia moderna de los mercados trigueros.
La evolución en los meses venideros es, obviamente, incierta, más aún en mercados que han venido acrecentando su volatilidad. No obstante, conocer la evolución prevista de variables que inciden en el comportamiento de los mercados es de ayuda para atisbar el futuro.
Las cifras
En las últimas semanas fue divulgado el primer balance entre la oferta y la demanda mundial para el ciclo 2008/09, que comenzará en julio con el ingreso en los mercados de las cosechas del Hemisferio Norte.
Las cifras divulgadas por el Consejo Internacional de Granos (IGC en su sigla inglesa) pronostican un crecimiento significativo en la producción mundial de trigo, a partir de la expansión de las superficies de siembra en los principales países productores.
El aumento llevaría la cosecha hasta el nivel récord de 646.000.000 de toneladas, 7% por encima del año previo, superando así el volumen proyectado para la demanda global, que sería de unos 630.000.000 de toneladas.
La consecuencia de ese balance sería una recuperación de las existencias al cabo del ciclo 2008/09, que se ubicarían en 129.000.000 de toneladas. Crecería también el indicador existencias:consumo, que se ubicaría en 20% (vs. 18% en el ciclo previo).
El comportamiento proyectado para los indicadores podría introducir un factor de freno en la evolución alcista de los precios del trigo.
En particular, dada la relación inversa que existe entre existencias:consumo y precios, el aumento proyectado en el indicador podría anticipar un descenso de los valores.
No obstante, debe advertirse que su nivel previsto sigue ubicado entre los mínimos históricos, lo que alejaría la posibilidad de caídas significativas en las cotizaciones como respuesta a estas primeras previsiones.