POR MANUEL (MAC) HERRERA MAC LEAN | Agrónomo, Master en Ciencias en Extensión Agrícola, productor lechero en San Gabriel (Florida)
En el título me refiero a los principios básicos que hacen a la explotación pecuaria de base pastoril. En mi opinión, estos principios, por razones que no vienen al caso, han sido dejados de lado o no tenidos en cuenta en su justo valor o importancia.
Estamos en un período de la pecuaria nacional donde claramente el aumento de la producción, de la productividad y de los ingresos se da porteras adentro. A este escenario se pueden agregar dos elementos más que hacen a la pregunta del título.
En primer lugar, mencionar que en el proceso de extensión y desarrollo del país, en los últimos tiempos, hubo cambios importantes, y se ha sufrido una cierta pérdida del hilo conductor de un avance tecnológico armónico y constante.
Además, se amplió considerablemente la oferta tecnológica, haciendo más difícil el proceso de toma de decisiones, en especial en lo concerniente al criterio de prioridades de inversión.
La inversión pecuaria en tierra y ganado (para capitalizarse) es hoy más difícil (se acabó la tecnología del candado), quedando por delante una opción de oferta tecnológica donde resulta más complejo decidir el efecto marginal de una inversión adicional.
Realizadas estas consideraciones previas, paso a desarrollar lo que entiendo son los elementos básicos que hacen a la productividad y eficiencia técnica empresarial de un predio pastoril pecuario.
Parecería obvio empezar diciendo que el primer elemento básico es la cantidad y la calidad de la base forrajera, pero por obvio creo no pecar, porque ahí está el centro de la cuestión.
La materia prima que produce el Uruguay es su PASTO, que luego se transforma en carne, lana y leche. ¿Cuáles son, entonces, los PRINCIPIOS BÁSICOS que rigen la producción de pasto en cantidad y calidad?
1) El área mejorada
El porcentaje mejorado de una explotación pecuaria es, sin duda, el pilar fundamental de su productividad y rentabilidad.
Es tan obvio que casi no habría que mencionarlo pero está tan en la base de la eficiencia productiva, se ha hablado y escrito tanto al respecto en más de 50 años dedesarrollo tecnológico pastoril, que este elemento básico nos sigue siendo esquivo.
Una sola mención debería ser suficiente para despejar este punto. El reciente trabajo "Estimación del potencial de carne vacuna en el Uruguay" (FUCREA-INAC, 2004) demuestra que con técnicas comerciales, ya adoptadas, se puede aumentar la producción de carne 80% (producción de carne kilos/há actual: 63, mejorado: 113).
El cambio sustancial es el aumento delárea mejorada de 20 a 40%. La realidad pecuaria de hoy estaría indicando que un aumento considerable en el área mejorada es altamente rentable. Porcentajes mejorados de 10, 15 y hasta 20% no deberían existir más en predios que esperan tener rentabilidades e ingresos netos adecuados.
Apostar al campo natural 0 debería ser la meta de los productores pecuarios; los chicos y los medianos, tanto lecheros como ganaderos, deberían estar cerca o llegando ya a esa meta.
El concepto de campo natural 0 (campo natural = 0 há) lo vi escrito por primera vez en el informe de la reunión de productor a productor de FUCREA, "Invernada eficiente en campos superficiales" del CREA 54 (Colonia), en 1998.
Creo que se ha avanzado desde entonces, pero aún nos quedan muchos millones de hectáreas por mejorar.
2) Nivel de producción de pasto en cantidady calidad
La cantidad y la calidad de pasto que produce ese porcentaje mejorado que tenemos es el segundo principio básico en la ecuación pecuaria pastoril.
Esta producción de pasto está dada fundamentalmente por el nivel de fertilidad disponible que tiene el suelo, y el elemento esencial en esta fertilidad de nuestros mejoramientos está dado por el nivel de fósforo disponible.
Acá surge otro elemento de la "cultura" de mejoramientos que ha ido desarrollando el país. Al fertilizar o refertilizar nos preguntamos o contentamos con el "con cuánto da…". ¿Cuánto le echo, 100 kg o 200 kg? Tendríamos que preguntarnos, en vez, cuánto fósforo precisa la leguminosa que vamos a implantar o refertilizar. La pregunta debería ser: ¿es suficiente para la planta100 kg por hectárea?
El Trébol Blanco necesita 0,20 ppm (es una realidad universal). El Lotus Rincón necesita 0,15 ppm. Éstos son los verdaderos niveles de fósforo con los que debemos trabajar nuestras pasturas.
El aporte que ha hecho el Ing. Agr. A. Morón (INIA La Estanzuela) de que hay una respuesta de 50 kg de materia seca por kilo adicional de fósforo (P2O5) nos da elementos claros de la altísima rentabilidad de tener mejoras adecuadamente fertilizadas. Los conceptos de fertilizante de capital y fertilización de mantenimiento son elementos a tener en cuenta.
El fertilizante de capital es aquel que utilizamos inicialmente para levantar el nivel de fósforo a un grado aceptable para la leguminosa presente (por lo tanto es inversión de capital en fósforo); llegando a este grado, una refertilización de mantenimiento mantendrá el nivel de producción y persistencia de la pastura.
3) Nivel de infraestructura básica
Un porcentaje mejorado adecuado, mejoras fertilizadas con un correcto nivel de fósforo, nos llevan a analizar como tercer elemento en importancia la estructura de subdivisión y aguadas con que contamos.
Una buena subdivisión de las pasturas es imprescindible para lograr un buen manejo y una buena utilización de éstas. Hoy, el uso del alambrado eléctrico es una herramienta útil, económica y de muy buen resultado, incluso en predios extensivos.
Las aguadas deben suministrar agua abundante, de buena calidad y próxima a las pasturas. No hace mucho leí un artículo extranjero que planteaba: ¿qué es buena calidad de agua para el ganado? y proponía que una buena medida sería pensar si nosotros, los humanos, la tomaríamos.
La cercanía de agua a la pastura es también de gran importancia productiva. Un reciente ensayo en un tambo de Florida demostró que vacas lecheras con acceso continuo a agua abundante y de calidad producían considerablemente más leche y sólidos en la leche que vacas con acceso a agua dos veces al día durante el ordeñe.
Los datos procesados –tomando en cuenta la inversión necesaria de distribución de agua y demás inversiones– demostraron que el agua se repagaba en menos de dos años (Revista Plan Agropecuario Nº 110, junio de 2004).
El binomio subdivisión y aguadas es esencial para el paso siguiente en los principios básicos: el manejo y la utilización. Sin buena subdivisión y aguadas, la utilización de pasturas baja a menos de 50%. Un nivel inaceptable productiva y empresarialmente.
4) Manejo y utilización
"Un manejo racional" del pasto es otro principio básico. El Ing. Agr. F. Formoso (INIA La Estanzuela) ha demostrado que un manejo correcto/racional del pasto produce 30% más de materia seca.
Con pasturas productivas y una buena infraestructura básica, el manejo "racional" debería ser una constante en nuestra realidad pecuaria.
Vean que no fui al extremo de hablar de pastoreo rotativo. Con un manejo que –como en el caso del fósforo– tenga en cuenta en algo a la planta/pastura significaría que le estamos dando a ésta la oportunidad de expresar su potencial fisiológico y por lo tanto ser más productiva y, no en menor forma, también ser más persistente.
5) Aumento de la dotación y las reservas
Con un porcentaje mejorado significativo, bien fertilizado y refertilizado anualmente, con buena infraestructura de subdivisión y aguadas, y un manejo racional/correcto, el aumento de la dotación y el exceso de forraje en primavera vienen solos.
Al tener una buena oferta de forraje en cantidad y calidad, la performance animal mejora y se empiezan a notar los excedentes de pasto.
Es natural, entonces, animarse a ir aumentando la dotación. Este proceso viene solo, pasándose así del histórico 0,7 UG/há a 1, 1,2, 1,5 o más UG/há.
Paso seguido, en primavera empieza a haber un excedente que no podemos controlar, vemos que el pasto se "nos escapa" y es así que también viene solo el cerrar un potrero para fardos. El fardo redondo es un gran avance tecnológico, que ha facilitado y hecho más económicas, rentables y manejables las reservas de heno.
Es así que se llega a una producción pastoril intensiva que es segura, estable y rentable. El sistema de círculos virtuosos se alimenta solo y es cada vez más eficiente y productivo. El ciclo del nitrógeno se acelera, éste arrastra a todo el ciclo de nutrientes y de la fertilidad, aportando más forraje y también un forraje de mayor riqueza nutritiva, con niveles adecuados de nutrientes, en especial de fósforo y calcio, esenciales para las pasturas y no en menor grado para los animales.
Tener reservas también da tranquilidad y respaldo para aumentar aún más la dotación. Los fardos son un excelente suplemento para los rumiantes, especialmente en invierno.
Contar con fardos permite manejar las pasturas, y en especial los mejoramientos, de tal forma que los animales suplementados forrajeen aún más, al estar suplementados, ayudando a un manejo de las pasturas mejoradas más ajustado, dando un buen equilibrio de oferta entre pasturas y reservas, y al mismo tiempo utilizando los excedentes de forraje poco palatables (gramilla, espartillo, etc.).
Todo este proceso de intensividad pastoril se sigue potenciando, ya que la mayor dotación acelera aún más el ciclo del nitrógeno y de la fertilidad en general.
Con un planteo de este tipo, que no necesariamente significa un nivel de manejo empresarial demasiado exigente, es realista pensar en producir entre 250 y 300 kg de carne vacuna por hectárea y entre 3.000 y 3.500 litros de leche por hectárea.
Esta producción física se traduce también en un ingreso neto alto, no solo por una buena producción física sino también por una utilización de insumos tecnológicos relativamente ajustados, probados y de respuesta segura.
La intensificación pastoril en el Uruguay tiene un largo camino por delante y el techo todavía no se vislumbra. Es una tecnología disponible, relativamente sencilla al estar basada en el ciclo natural de producción de las pasturas, es de bajo riesgo y relativamente estable al contar con reservas económicas de excedentes primaverales, dando un resultado económico muy positivo.