Las exportaciones de arándanos totalizarían aproximadamente un monto de U$S 5.781.000 en 2007, superando a las de vino (U$S 5.640.000), según información de Urunet basada en solicitudes de exportación.
Las ventas externas se intensificaron a partir de octubre, pocas semanas después de que el embajador estadounidense Frank Baxter anunciara que su país iba a abrir sus puertas a los blueberries uruguayos el lunes 17 de setiembre.
El estreno de este mercado de contraestación –para proveer a sus consumidores en el invierno boreal– alegró el verano de nuestros productores y exportadores, que alcanzaron un objetivo largamente deseado y cerraron el año con muy buenas cifras.
Es que –además de ser el principal productor, consumidor y exportador mundial de arándanos– EEUU es también el mayor importador.
"Uruguay está inserto en una estrategia del Cono Sur latinoamericano para ser el gran proveedor en contraestación del Hemisferio Norte, una carrera que le vamos ganando a Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda", dijo al programa radial Hora de Cierre (Sarandí 690) el directivo de la Asociación de Productores de Arándanos del Uruguay, Heraldo Méndez.
El sector, formado por unos 80 productores, fue seleccionado en 2006 para el Programa de Apoyo a la Competitividad de Cadenas Productivas, de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).
La expansión
El Vaccinium sp. –tal su nombre científico– es una fruta azul, pariente de la frutilla, la frambuesa y la mora, que puede consumirse de diversas formas (en fresco, congelada, procesada) y que, en EEUU y algunos países europeos, "está asumida dentro de la cultura" y para ellos "es como, para nosotros, comer un asado de tira", había explicado Méndez en setiembre, en el programa En Perspectiva (El Espectador).
En Uruguay el crecimiento es explosivo: de las 10 hectáreas plantadas en 2004 se pasó entre ese año y 2006 a 100 há, y a unas 600 en 2007. El paradigma de los productores es llegar a 1.500 há. La actividad exportadora se inició tímidamente hace más de cuatro años, con destinos europeos. El arándano es un buen demandante de mano de obra: "Una plantación puede empezar con 20, 30, 40 personas, llegar a un pico de 400 y volver a bajar después", ha señalado Méndez.
El faro
Las principales limitantes para la expansión de esta opción productiva "serían la disponibilidad de mano de obra (10 personas/hectárea durante la cosecha), suelos y material de plantación apropiados, además de calidad de agua para riego (baja salinidad y pH)", escribieron en el Anuario 2006 de OPYPA los agrónomos Francisco Vilaró y Jorge Soria, ambos del INIA.
Además de instalar cultivos experimentales en tres de sus estaciones desde mediados de la década pasada, el INIA desarrolló el Sistema AR-VITRO, para asegurar la identidad genética, la condición sanitaria y la calidad del material de plantación producido en Uruguay, tecnología y materiales que transfirió a las empresas privadas, por medio de franquicias.
"La demanda está firme. En los próximos cinco años siempre va a haber noticias de un incremento en la exportación", pronosticó Heraldo Méndez en Hora de cierre. En setiembre, había declarado a En Perspectiva que, para el ministro José Mujica y el subsecretario Ernesto Agazzi, el arándano "es como un faro en el camino hacia donde tiene que ir la fruticultura".